La situación polÃtica tiene paralizado al gobierno. No es para menos tomando en cuenta que en Venezuela nada se hacÃa sin consultar la voluntad del Presidente. En las primeras semanas del año, el binomio de oro revolucionario se ha dado a la tarea de montar un buen circo, darse abracitos y sonrisitas. A todas estas el gabinete económico permanece paralizado si tomar ninguna medida para atender la difÃcil situación económica que se le viene encima al paÃs. Es hora que le bajen el volumen al circo y se preocupen por el pan. Es en su propio beneficio polÃtico.
Ha sido tal el reguero económico que ha dejado Giordani y sus escuderos, que en Venezuela es necesario hacer ajustes con el precio del barril por encima de los 100 dólares. La apreciación real del bolÃvar ya no solo hace mella en el aparato productivo privado venezolano sino que tiene a PDVSA como res a finales del mes abril. El déficit público está en niveles alarmantes. La inflación ha regresado por sus fueros y ahora resulta que se comienzan a ver problemas con el abastecimiento. Ante esto último, el gobierno optó por sacar sus matasietes rojos a atemorizar a los distribuidores y productores. Al parecer ya se van dando cuenta de que es peor el remedio que la enfermedad. La economÃa venezolana está en una situación delicada y requiere ajustes que no son menores. Hay que decirlo, estos ajustes podrán ser postergados pero son necesarios y en algún momento llegarán. Además, son el resultado del cúmulo de despropósitos, no hay otra manera de definirlo, en que se ha convertido la polÃtica económica de este ya largo gobierno.
El ajuste clave es el del tipo de cambio. Eso lo sabe Giordani, Merentes y sobretodo RamÃrez. El tipo de cambio oficial de Bs. 4,3 por dólar, dejó hace muchos tiempo de tener algún sentido. Se debió haber realizado un ajuste hace más de un año pero decidieron continuar el 2012 con este tipo de cambio. No era poco lo que se jugaban y si en algo han demostrado ser eficaces e inescrupulosos es en ganar elecciones. La propensión natural de todo ser humano de aferrarse al poder también está presente en el hombre nuevo. No ocurrió el ajuste hace más de un año, fue postergado por motivos electorales y ahora nos encontramos con que está siendo postergado por motivos polÃticos que tienen que ver con la salud del Presidente.
La reciente medida para que PDVSA le entregue más divisas al BCV es insuficiente. Este gobierno además de destruir el presupuesto público también destruyó la responsabilidad que tenÃa PDVSA de entregar las divisas al BCV. La medida incrementa la entrega al BCV en US$ 2.470 millones, que visto desde la demanda total de divisas, es algo menos de 10 dÃas hábiles. Es por lo tanto una medida insuficiente si lo que se quiere es resolver la actual situación de escasez de divisas. La economÃa venezolana funciona con dólares. Esta dependencia se ha acentuado como nunca en durante el actual gobierno. La razón fundamental del desabastecimiento y la escasez que vive actualmente el paÃs no es otra que la escases de dólares. Parte de escasez se debe a ineficiencias vinculadas al control de cambio y parte se debe a que nadie realmente sabe cuantos dólares está facilitando PDVSA para atender las necesidades de importación. La oscuridad en las cuentas públicas se ha ido incrementando con el tiempo. Llegará un momento para ver hacia atrás y muchos se quedarán realmente sorprendidos de lo que encontrarán.
El mismo ministro RamÃrez dijo que el año pasado se importaron casi US$ 57.000 millones y que eso era una barbaridad. El problema es que la economÃa venezolana ha sido inducida a ello por un tipo de cambio abiertamente sobrevaluado y por el acoso constante a la empresa privada. La responsabilidad de la situación actual recae sobre el gabinete económico y sobre el actual gobierno. El tipo de cambio debe ser ajustado, las divisas deben comenzar a fluir. De lo contrario lo que veremos será una contracción económica mayor y un desabastecimiento que comprometerá la estabilidad polÃtica del paÃs.
 Francisco Ibarra Bravo




