SenosAyuda: 20 años de sobrevivencia organizacional

Al cumplir dos décadas de labor ininterrumpida en el país, SenosAyuda presentó un balance de su trayectoria institucional y operativa que da cuenta de un hito complejo: la sobrevivencia organizacional en un contexto adverso. 

La institución que apoya a las mujeres con cáncer de mama en Venezuela, ha transitado desde un modelo inicial centrado en la concienciación y el acompañamiento hasta convertirse en una red de respuesta médica directa frente a la crisis del sistema sanitario nacional, consolidando además una alianza estratégica multisectorial orientada al futuro de la salud de la mujer venezolana.

La evolución de SenosAyuda

El recorrido de dos décadas de SenosAyuda refleja una constante capacidad de adaptación ante severos desafíos operativos, políticos y sociales. Según relató su fundadora, Bolivia Bocaranda, la organización nació originalmente en el jardín de su casa junto a sus compañeras Ingrid y Beatriz con una meta clara: romper tabúes sociales. 

La sede de Caracas de SenosAyuda

A través de iniciativas pioneras como la campaña del “tócate”, mensajes en transporte público, alianzas con artistas y el uso del humor con figuras como Tania Saravia, “SenosAyuda logró sacar el cáncer del clóset y desmitificarlo como sinónimo inequívoco de muerte”, afirma Bocaranda quien tomó esta causa como propósito de vida desde su propio diagnóstico hace más de dos décadas.

Sin embargo, el crecimiento de la fundación, que además de Caracas, hoy tiene sedes en Anzoátegui y Nueva Esparta, coincidió con un entorno nacional sumamente hostil. Bocaranda destacó la noción de sobrevivencia organizacional para describir cómo la institución ha superado contingencias críticas: pérdidas operativas y violencia: Filiales en el interior del país sufrieron robos e incendios intencionales —como el caso de la sede en Calabozo—, mientras que otros núcleos regionales desaparecieron abruptamente.

Ante la crisis de salud pública, SenosAyuda adaptó sus programas educativos e informativos y frente a la realidad de que el cáncer de mama se mantiene como la primera causa de muerte oncológica femenina en Venezuela.

Era necesario transformar el modelo de atención y de ser un banco de pelucas, prótesis externas y sostenes adaptados. Hoy en día, SenosAyuda se ha constituido en una estructura proveedora de servicios médicos primarios e integrales.

Luis Miquilena, coordinador de comunicaciones de la fundación y vinculado a la causa desde 2011 tras iniciar como voluntario radial en Barquisimeto, explicó que esta metamorfosis fue una respuesta obligada ante el deterioro de la red hospitalaria pública “ante la imposibilidad del sistema nacional de garantizar diagnósticos oportunos y mamografías digitales calibradas, la fundación asumió el rol de garantizar la atención”.

La organización pasó de organizar jornadas puntuales de ofrecer mamografías a construir semiconsultorios y posteriormente mudarse a una nueva sede con mayor capacidad técnica y logística. Hoy en día, SenosAyuda cuenta con tres consultorios activos e integra un programa de atención en salud mental; la fundación coordina una red solidaria de más de 40 médicos especialistas que han brindado atención a más de 800 mujeres. En el último año se han prestado más de 8600 servicios y se han atendido unas 4300 personas. Senos Ayuda diagnostica actualmente a siete mujeres con cáncer de mama cada semana, señaló Vanessa Ochoa, vicepresidenta de la fundación.

La institución que apoya a las mujeres con cáncer de mama en Venezuela, ha transitado desde un modelo inicial centrado en la concienciación y el acompañamiento hasta convertirse en una red de respuesta médica directa frente a la crisis del sistema sanitario nacional
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Al cumplir dos décadas de labor ininterrumpida en el país, SenosAyuda presentó un balance de su trayectoria institucional y operativa que da cuenta de un hito complejo: la sobrevivencia organizacional en un contexto adverso. 

La institución que apoya a las mujeres con cáncer de mama en Venezuela, ha transitado desde un modelo inicial centrado en la concienciación y el acompañamiento hasta convertirse en una red de respuesta médica directa frente a la crisis del sistema sanitario nacional, consolidando además una alianza estratégica multisectorial orientada al futuro de la salud de la mujer venezolana.

La evolución de SenosAyuda

El recorrido de dos décadas de SenosAyuda refleja una constante capacidad de adaptación ante severos desafíos operativos, políticos y sociales. Según relató su fundadora, Bolivia Bocaranda, la organización nació originalmente en el jardín de su casa junto a sus compañeras Ingrid y Beatriz con una meta clara: romper tabúes sociales. 

La sede de Caracas de SenosAyuda

A través de iniciativas pioneras como la campaña del “tócate”, mensajes en transporte público, alianzas con artistas y el uso del humor con figuras como Tania Saravia, “SenosAyuda logró sacar el cáncer del clóset y desmitificarlo como sinónimo inequívoco de muerte”, afirma Bocaranda quien tomó esta causa como propósito de vida desde su propio diagnóstico hace más de dos décadas.

Sin embargo, el crecimiento de la fundación, que además de Caracas, hoy tiene sedes en Anzoátegui y Nueva Esparta, coincidió con un entorno nacional sumamente hostil. Bocaranda destacó la noción de sobrevivencia organizacional para describir cómo la institución ha superado contingencias críticas: pérdidas operativas y violencia: Filiales en el interior del país sufrieron robos e incendios intencionales —como el caso de la sede en Calabozo—, mientras que otros núcleos regionales desaparecieron abruptamente.

Ante la crisis de salud pública, SenosAyuda adaptó sus programas educativos e informativos y frente a la realidad de que el cáncer de mama se mantiene como la primera causa de muerte oncológica femenina en Venezuela.

Era necesario transformar el modelo de atención y de ser un banco de pelucas, prótesis externas y sostenes adaptados. Hoy en día, SenosAyuda se ha constituido en una estructura proveedora de servicios médicos primarios e integrales.

Luis Miquilena, coordinador de comunicaciones de la fundación y vinculado a la causa desde 2011 tras iniciar como voluntario radial en Barquisimeto, explicó que esta metamorfosis fue una respuesta obligada ante el deterioro de la red hospitalaria pública “ante la imposibilidad del sistema nacional de garantizar diagnósticos oportunos y mamografías digitales calibradas, la fundación asumió el rol de garantizar la atención”.

La organización pasó de organizar jornadas puntuales de ofrecer mamografías a construir semiconsultorios y posteriormente mudarse a una nueva sede con mayor capacidad técnica y logística. Hoy en día, SenosAyuda cuenta con tres consultorios activos e integra un programa de atención en salud mental; la fundación coordina una red solidaria de más de 40 médicos especialistas que han brindado atención a más de 800 mujeres. En el último año se han prestado más de 8600 servicios y se han atendido unas 4300 personas. Senos Ayuda diagnostica actualmente a siete mujeres con cáncer de mama cada semana, señaló Vanessa Ochoa, vicepresidenta de la fundación.

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