Gabriela Rojas no sabe cómo empezará el año escolar de su hijo Michelle, de 8 años. Él estaba inscrito en el Colegio Martin Luther King, en la parroquia de Naiguatá, en La Guaira, el estado venezolano más devastado por el doblete sísmico del 24 de junio. El colegio se convirtió en un campamento transitorio para los damnificados de los terremotos y, hasta la fecha, aún alberga refugiados.
Ella se enteró de la rezonificación de las escuelas a través de chats de WhatsApp con sus vecinos y con las mamás de los amigos de Michelle. De los siete planteles educativos donde los alumnos debieron ser reubicados en Naiguatá, el Colegio Martin Luther King es el único que lo hizo por ser un refugio y no por haberse derrumbado.
«A mi hijo lo movieron a una escuela de Anare, a varios kilómetros de Naiguatá. No sé cómo llevaré a Michelle: no tengo un carro ni cómo pagar un transporte para llevarlo todos los días», comentó Rojas.
Para el 14 de septiembre, el día que la gobernación señaló como el inicio del año escolar 2026-2027, al menos 22 planteles escolares en La Guaira todavía albergan damnificados en refugios formales e informales. Michelle no pudo viajar los 11 kilómetros para ir al colegio que le asignaron y asistir a su primer día de clases.
Mientras algunos colegios presenciaron poca afluencia de estudiantes, un tercio de la población (34,35 %) que está refugiada en las 24 instituciones educativas que el Gobierno interino destinó como campamentos transitorios son niños, niñas y/o adolescentes, de acuerdo con datos propios obtenidos por Runrun.es. Sin embargo, hasta la fecha, el Ejecutivo no ha publicado un balance demográfico sobre las personas refugiadas en los campamentos transitorios para conocer las necesidades particulares de cada grupo etario.
Ante la opacidad que rodea a la situación en los albergues, Runrun.es elaboró una base de datos sobre los refugios en La Guara y comprobó la existencia de los 28 campamentos temporales dirigidos por el Gobierno interino y de cuatro campamentos temporales coordinados entre las Naciones Unidas y el interinato venezolano. Estos refugios albergaban a más de 10 000 personas a inicios del mes de septiembre de 2026.
De las 32 instituciones registradas en la base de datos, solo ocho son instituciones fuera del sistema educativo: cinco canchas deportivas, dos edificios gubernamentales y un espacio público. De ese mismo grupo, la mitad es coordinado por las Naciones Unidas.
El equipo reporteril de Runrun.es también tuvo acceso a los reportes situacionales del Gobierno Interino sobre los refugios de La Guaira –informes que tampoco son públicos– para precisar los datos demográficos y contrastó su contenido con la base de datos propia, viajes de campo y con entrevistas a personas refugiadas y sus vecinos.

Habitar vs. educar
De acuerdo con el artículo número ocho del Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Especial de Refugios Dignos para Proteger a la Población en Casos de Emergencias o Desastres, publicado en 2011, el Gobierno tiene la responsabilidad de trasladar a las personas refugiadas que se han resguardado en instituciones educativas a otros espacios urbanos luego de la emergencia inicial, «dando tratamiento prioritario a la evacuación de escuelas, públicas o privadas, a fin de proteger y garantizar el derecho a la educación de todos los niños, niñas y adolescentes».
Para el 2 de septiembre de 2026 había 6713 personas que aún se refugiaban en instituciones educativas (refugios «tipo e», según la Ley Especial de Refugios Dignos): el 67,48 % de esa población estaba distribuída en los 21 planteles escolares que el Gobierno interino habilitó como campamentos transitorios, el resto se refugia en instituciones universitarias. Cada uno de los planteles educativos sigue funcionando como campamento transitorio para esta fecha.
De acuerdo con la Gobernación de La Guaira, otros 122 planteles están en proceso de reparación y 32 quedaron con afectaciones graves a su infraestructura.
Al mantener la tipología de los campamentos bajo el artículo número nueve de la Ley Especial de Refugios Dignos, ocho campamentos transitorios albergan menos de 150 personas (son de «nivel 1», según la normativa). De ese grupo, seis son planteles educativos. Al menos ocho planteles educativos que funcionan como campamentos transitorios albergan entre 151 y 205 personas (son de «nivel 2»). Otros dos colegios albergan entre 251 y 350 personas damnificadas por los terremotos a inicios de septiembre (son de «nivel 3»). Un total de 11 campamentos transitorio albergaban más de 350 personas, excediendo el límite de tipificación de la Ley Especial de Refugios Digno (serían «nivel 4»).
El Estadio de Béisbol Miguel Ángel Montes se encontraba sin carpas en una visita de campo de Runrun.es el 14 de septiembre, pero los vecinos de la zona informaron que los damnificados fueron reubicados a otros refugios o a campamentos informales, ya que por la zona están derrumbando los edificios y vivienda.

Sin embargo, existe un plantel educativo que aún funciona como refugio itinerante: la Escuela Nacional Bolivariana Carlos Escarrá, en la urbanización Hugo Chávez Frías, en Playa Grande, en la parroquia Urimare. Allí se refugian 206 personas (incluidos 68 niños, niñas y adolescentes), según una encuesta que Runrun.es levantó en la comunidad la primera semana de septiembre de 2026.
Norelis Morales y María Yépez, líderes comunitarias dentro del refugio de la Escuela Carlos Escarrá, notificaron que el Gobierno interino ha reubicado a varias personas, pero no a toda la población dentro del plantel.
Relatan que no tienen acceso a agua potable y la electricidad es inexistente, están a la merced de las lluvias y el estrés térmico (con índices de calor entre los 36 y 38 °C, considerados de “extrema precaución” para la salud pública según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica y la Organización Mundial para la Salud).
«La realidad entre los que vivimos en carpas ahora y los que no es fuerte. Muchos no se han querido ir porque esperan un refugio más digno: no quieren ir a otra carpa o a otro colegio. Lo que buscan son respuestas habitacionales: ¿qué pasará con nuestros hogares?, ¿a dónde nos ofrecen una vivienda para estar permanentemente allí y no habitar temporalmente? Buscamos una solución duradera», concluyó Morales.
Poblaciones vulnerables
En el Complejo Educativo República de Panamá los refugiados cuelgan su ropa en los salones y las barandas mientras los niños juegan en la cancha multiusos de la escuela. Es una de las pocas actividades que pueden hacer: los militares que custodian la entrada del recinto no permiten que nadie entre o salga.
Si hay visitas, llaman a la familia que desean ver y se encuentran en la entrada de la escuela.
Dentro de los reportes gubernamentales consultados por Runrun.es, la población infantil es la más numerosa (representando el 34,92 % del total). Sin embargo, solo 2306 (60,72 %) niños, niñas y adolescentes se encuentran refugiados en los planteles escolares destinados como campamentos transitorios. El resto está en otros espacios urbanos como centros deportivos e instituciones gubernamentales.
Aunque el edificio del Pdval de Guaracarumbo, en la parroquia Urimare, está designado como refugio para las infancias y adolescencias sin padres o representantes desde el 27 de junio, hasta la fecha no se ha reportado ningún niño solo allí. Un personal que custodia la instalación informó a Runrun.es que no puede dar declaraciones públicas, pero aclaró que el refugio no alberga a nadie.
Los reportes gubernamentales evidenciaron que existe una relación de 1,6 personas mayores de 18 años por cada niño, niña o adolescente en los campamentos. Mientras tanto, existe una relación de 6,16 personas mayores de 18 años por cada persona en edad de jubilación (mayores de 60 años).
Para el 17 de septiembre de 2026, había 38 adultos mayores (17 mujeres y 21 hombres) albergados en la Escuela Nacional Bolivariana Santa Eduvigis, en la parroquia Urimare, espacio designado para el refugio de adultos mayores sin otros familiares presentes. El listado se puede conseguir en un código QR en la entrada del lugar. Es la única institución que maneja la información demográfica de forma pública.
Por su parte, en el grupo etario entre 18 y 59 años, la población femenina supera un poco a la masculina con una relación de 1,08 mujeres por cada hombre. De la población total de adultos en los reportes gubernamentales con fecha del 2 de septiembre, 63,35 % (3858 personas) estaba acogidas en instituciones educativas.
La opacidad sobre la población albergada en los campamentos sigue presente: el último balance público sobre los campamentos transitorios ocurrió el 26 de julio a las 11:00 a.m. desde el canal de Telegram del Ministro de Educación, Héctor Rodríguez. Para ese momento el reporte revelaba que había 12.752 personas en campamentos transitorios de La Guaira.
Es decir, en 38 días, el Gobierno interino reubicó a 1878 personas (o 14,73 % de la población que estaba en los campamentos para el 26 de julio).
Mientras tanto, el boletín con información sobre los sismos enviado por el presidente de la Asamblea Nacional (2025), Jorge Rodríguez, tuvo su última actualización el 24 de agosto de 2026 por su canal de Telegram. En ese último informe no hubo datos sobre las personas refugiadas.
Aunque el Gobierno interino no ha publicado cifras en más de 24 días, la emergencia humanitaria post desastre aún continúa.






