“Sin nosotras no hay transición”: el informe que evidencia el rol de la mujer venezolana

El 69% de las mujeres venezolanas sostienen que su participación es imprescindible para alcanzar una transición democrática real en el país, pero se enfrentan a un entorno político cerrado y marcado por la desigualdad salarial, cargas pesadas de cuidado y un creciente desapego en las generaciones más jóvenes.

Todas estas ideas corresponden a la presentación de la cuarta edición del informe final de la Red de Mujeres Constructoras de Paz, titulado “Sin nosotras no hay transición”, elaborado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS Venezuela) y exhibido el 03 de septiembre. Este documento analiza las condiciones, prejuicios y barreras estructurales que limitan el liderazgo y la participación femenina en el contexto sociopolítico actual.

Radiografía de la realidad femenina

El informe se sustentó en un enfoque mixto para poder dar voz y cifras a las vivencias del día a día. Se aplicaron encuestas a nivel nacional a 1 226 mujeres mayores de 18 años entre el 27 de marzo y el 8 de abril de 2026, al igual que se realizaron seis grupos focales en Caracas, Maracaibo y Puerto La Cruz con mujeres entre 25 y 60 años (amas de casa, trabajadores e investigadoras), todo esto complementado con ocho entrevistas a lideresas del país. 

Los hallazgos presentados muestran grandes diferencias en las cargas de cuidado, donde el 68% de las madres con hijos menores dedica ocho horas o más al día al trabajo del hogar no remunerado, en contraste con un escaso 8% de los padres que asumen tareas similares. Esta desproporción no permite que haya tiempo disponible para la formación, la política y el ejercicio del liderazgo.

A esta situación también se le suma las diferencias en el ámbito económico ya que el 86% de las mujeres consultadas para este estudio valora la igualdad salarial como un aspecto importante y apenas el 8% cree que esta existe en el país. 

Por otro lado, en las poblaciones más jóvenes, entre los 18 y 34, se nota una antipatía política ya que solo el 56% considera determinante su papel en la transición, en comparación con el 80% de las mujeres mayores de 55 años. Este desapego va de la mano con la precariedad económica, las responsabilidades tempranas del cuidado y la desconfianza que hay en el entorno político.

De este mismo modo, se nota un desapego en la participación política ya que si bien el 74% de las encuestadas reporta haber participado en alguna actividad pública en los últimos cinco años, esto se refiere netamente al ejercicio del voto y registrándose apenas un 2% que sí participa en partidos y organizaciones políticas.

Obstáculos en la política

Las normas socioculturales actuales y los sesgos de género siguen muy presentes en el día a día en el país y generan trabas muy importantes en el ámbito público. Un 31% de las mujeres encuestadas identifica el machismo y la falta de espacio o reconocimiento por parte de los hombres como la principal barrera para acceder a posiciones de decisión e importantes en la política.

Es así que, la Directora Ejecutiva de IPYS Venezuela, Marianela Balbi, destacó durante el foro la contradicción entre la convicción de las mujeres y las trabas que genera el sistema:

“69% de convicción versus un 2% que no cree en los canales institucionales para participar políticamente. Y esa distancia entre lo que las mujeres saben que deben aportar y los espacios realmente para poder hacerlo, yo creo que resume el tema clave de este reporte”.

La periodista e investigadora, Gabriela Rojas, planteó por su parte que el trabajo cotidiano de las mujeres en sus comunidades tiene un impacto público innegable que debe ser reconocido: 

“Las mujeres están gestionando algo que al Estado no le está costando nada. Son las mujeres que gestionan el gas, son las mujeres quienes quitan y ponen el agua, son las mujeres las que organizan la entrega de la alimentación, las jornadas médicas… Y esa es una gestión profundamente política”.

Exigencias para la reconstrucción

Entre las recomendaciones de la investigación destacan la creación de redes de cuidado e infraestructuras de atención infantil para liberar tiempo a las mujeres del país, donde haya una garantía y una igualdad efectiva en las listas electorales, y al igual que se creen y diseñen programas de formación cívica y apoyo psicosocial. 

“La participación de las mujeres no es un complemento de la transición. Es una condición para que esta transición sea verdaderamente democrática tiene que ser equitativa, tiene que ser inclusiva y sin las mujeres esto no es posible”, expresó María Fernanda Rodríguez, corresponsal de IPYS Venezuela en Mérida.

Para leer el informe aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Las mujeres afirman que su presencia es imprescindible para una transición democrática en Venezuela
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El 69% de las mujeres venezolanas sostienen que su participación es imprescindible para alcanzar una transición democrática real en el país, pero se enfrentan a un entorno político cerrado y marcado por la desigualdad salarial, cargas pesadas de cuidado y un creciente desapego en las generaciones más jóvenes.

Todas estas ideas corresponden a la presentación de la cuarta edición del informe final de la Red de Mujeres Constructoras de Paz, titulado “Sin nosotras no hay transición”, elaborado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS Venezuela) y exhibido el 03 de septiembre. Este documento analiza las condiciones, prejuicios y barreras estructurales que limitan el liderazgo y la participación femenina en el contexto sociopolítico actual.

Radiografía de la realidad femenina

El informe se sustentó en un enfoque mixto para poder dar voz y cifras a las vivencias del día a día. Se aplicaron encuestas a nivel nacional a 1 226 mujeres mayores de 18 años entre el 27 de marzo y el 8 de abril de 2026, al igual que se realizaron seis grupos focales en Caracas, Maracaibo y Puerto La Cruz con mujeres entre 25 y 60 años (amas de casa, trabajadores e investigadoras), todo esto complementado con ocho entrevistas a lideresas del país. 

Los hallazgos presentados muestran grandes diferencias en las cargas de cuidado, donde el 68% de las madres con hijos menores dedica ocho horas o más al día al trabajo del hogar no remunerado, en contraste con un escaso 8% de los padres que asumen tareas similares. Esta desproporción no permite que haya tiempo disponible para la formación, la política y el ejercicio del liderazgo.

A esta situación también se le suma las diferencias en el ámbito económico ya que el 86% de las mujeres consultadas para este estudio valora la igualdad salarial como un aspecto importante y apenas el 8% cree que esta existe en el país. 

Por otro lado, en las poblaciones más jóvenes, entre los 18 y 34, se nota una antipatía política ya que solo el 56% considera determinante su papel en la transición, en comparación con el 80% de las mujeres mayores de 55 años. Este desapego va de la mano con la precariedad económica, las responsabilidades tempranas del cuidado y la desconfianza que hay en el entorno político.

De este mismo modo, se nota un desapego en la participación política ya que si bien el 74% de las encuestadas reporta haber participado en alguna actividad pública en los últimos cinco años, esto se refiere netamente al ejercicio del voto y registrándose apenas un 2% que sí participa en partidos y organizaciones políticas.

Obstáculos en la política

Las normas socioculturales actuales y los sesgos de género siguen muy presentes en el día a día en el país y generan trabas muy importantes en el ámbito público. Un 31% de las mujeres encuestadas identifica el machismo y la falta de espacio o reconocimiento por parte de los hombres como la principal barrera para acceder a posiciones de decisión e importantes en la política.

Es así que, la Directora Ejecutiva de IPYS Venezuela, Marianela Balbi, destacó durante el foro la contradicción entre la convicción de las mujeres y las trabas que genera el sistema:

“69% de convicción versus un 2% que no cree en los canales institucionales para participar políticamente. Y esa distancia entre lo que las mujeres saben que deben aportar y los espacios realmente para poder hacerlo, yo creo que resume el tema clave de este reporte”.

La periodista e investigadora, Gabriela Rojas, planteó por su parte que el trabajo cotidiano de las mujeres en sus comunidades tiene un impacto público innegable que debe ser reconocido: 

“Las mujeres están gestionando algo que al Estado no le está costando nada. Son las mujeres que gestionan el gas, son las mujeres quienes quitan y ponen el agua, son las mujeres las que organizan la entrega de la alimentación, las jornadas médicas… Y esa es una gestión profundamente política”.

Exigencias para la reconstrucción

Entre las recomendaciones de la investigación destacan la creación de redes de cuidado e infraestructuras de atención infantil para liberar tiempo a las mujeres del país, donde haya una garantía y una igualdad efectiva en las listas electorales, y al igual que se creen y diseñen programas de formación cívica y apoyo psicosocial. 

“La participación de las mujeres no es un complemento de la transición. Es una condición para que esta transición sea verdaderamente democrática tiene que ser equitativa, tiene que ser inclusiva y sin las mujeres esto no es posible”, expresó María Fernanda Rodríguez, corresponsal de IPYS Venezuela en Mérida.

Para leer el informe aquí.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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