Acuerdo petrolero: entre el silencio y críticas

“Calladit@ te ves más bonit@”, parece ser el slogan de algunos representantes de la oposición y también del chavismo en torno al acuerdo petrolero.

El pasado viernes 28 de agosto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump informó a través de un mensaje en la red social Truth Social que había logrado “el mayor acuerdo petrolero de la historia”, a través del cual su país habría conseguido “el control mayoritario” sobre más de 65000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano “sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”.

La información fue confirmada poco después por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien señaló que el acuerdo traerá consigo inversiones por más de $100000 millones, así como un ingreso en tributos para el Estado venezolano de unos $209000 millones.

Posterior a esa declaración de Trump empezaron a llover las críticas al acuerdo.

Una de las más acérrimas fue la del economista venezolano Ricardo Haussmann, profesor de la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard.

“Secretario (de Estado de Estados Unidos) Marco Rubio usted decidió utilizar el poder de Estados Unidos no para liberar a los venezolanos, sino para aliarse con nuestros opresores. Optó por impulsar una apropiación de activos, un acuerdo inconstitucional con un gobierno ilegítimo y opresivo, en lugar de utilizar el liderazgo de Estados Unidos para restablecer primero el orden constitucional y la democracia”, escribió Haussmann en X.

La líder opositora María Corina Machado prefirió no opinar directamente sobre el acuerdo y se limitó a decir en el  marco de la presentación del Bled Strategic Forum de Eslovenia que Venezuela “está lista para convertirse en el nuevo motor energético y comercial del hemisferio occidental” y que podría ser fundamental para nutrir los mercados europeos en vista de la guerra que todavía persiste en Rusia y Ucrania.

Otra que no hizo especial mención sobre el acuerdo fue la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera. Su última publicación en X se remite al pasado viernes 28 de agosto y su reunión con el ex presidente del gobierno español, Felipe González.  

Desde la cúpula chavista, sólo Rodríguez se refirió al polémico acuerdo, de resto solo hubo silencio y respaldo incondicional a las palabras de la presidenta interina.

Sin confianza en el gobierno

Por su parte, el ex candidato presidencial Edmundo González Urrutia cuestionó el nuevo convenio petrolero entre el régimen de Rodríguez y Estados Unidos.  

El exiliado en España advirtió que, mientras se anuncian inversiones y producción, millones de venezolanos siguen sin casa, sin insumos médicos, sin servicios básicos y sin salarios suficientes.

Recordó, a través de su cuenta de X, que Venezuela ha administrado ingresos petroleros enormes en el pasado y que esa experiencia demuestra que la entrada de recursos no garantiza mejoras en infraestructura, servicios o calidad de vida.

“¿Qué significa todo ese dinero para una familia que perdió su casa y todavía espera poder reconstruirla? ¿Para quien llega a un hospital y tiene que buscar, por su cuenta, lo que necesita para ser atendido o resignarse porque no pueden salvarle la vida? ¿Para una comunidad que vive pendiente de cuándo llega el agua? ¿Para quienes tener electricidad es un evento casual? ¿Para los padres que ven deteriorarse la educación y la escuela de sus hijos? ¿Para quién trabaja y, aun así, no logra vivir de su salario?”, escribió. 

González Urrutia dijo además que recuperar la industria petrolera es necesario, pero trabajar por Venezuela es recuperar la vida de su gente. 

“La recuperación de Venezuela no puede medirse solamente por los barriles que vuelva a producir, sino por las vidas que esa riqueza permita reconstruir”, dijo. 

Por su parte, el ex candidato presidencial Henrique Capriles Radonski criticó la opacidad característica del gobierno chavista. 

“Es obvio que Estados Unidos busca defender los intereses de su país y de sus conciudadanos. Es obvio que el Presidente Trump quiere presentarle resultados positivos a los estadounidenses. Pero también es obvio que los venezolanos queremos defender nuestros intereses y defender nuestro futuro. Es nuestro petróleo. Y allí hay que preguntar ¿Cuál es el alcance del acuerdo petrolero? ¿Cuál es su base legal en función de lo que establece nuestra Constitución? ¿Qué vamos a recibir los venezolanos? ¿Qué vamos a entregar los venezolanos y en qué condiciones”, preguntó el ex gobernador de Miranda.  

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

Algunos hicieron como si el anuncio del presidente de Estados Unidos Donald Trump no hubiese pasado, otros criticaron solamente a quienes en Venezuela están llamados a administrar los recursos y el manto de opacidad que siempre colocan sobre todo lo que hacen
Posterior al anuncio de Trump empezaron a llover las críticas sobre el acuerdo
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redacción runrunes
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“Calladit@ te ves más bonit@”, parece ser el slogan de algunos representantes de la oposición y también del chavismo en torno al acuerdo petrolero.

El pasado viernes 28 de agosto, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump informó a través de un mensaje en la red social Truth Social que había logrado “el mayor acuerdo petrolero de la historia”, a través del cual su país habría conseguido “el control mayoritario” sobre más de 65000 millones de barriles de reservas probadas de crudo venezolano “sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”.

La información fue confirmada poco después por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, quien señaló que el acuerdo traerá consigo inversiones por más de $100000 millones, así como un ingreso en tributos para el Estado venezolano de unos $209000 millones.

Posterior a esa declaración de Trump empezaron a llover las críticas al acuerdo.

Una de las más acérrimas fue la del economista venezolano Ricardo Haussmann, profesor de la Escuela de Gobierno Kennedy de la Universidad de Harvard.

“Secretario (de Estado de Estados Unidos) Marco Rubio usted decidió utilizar el poder de Estados Unidos no para liberar a los venezolanos, sino para aliarse con nuestros opresores. Optó por impulsar una apropiación de activos, un acuerdo inconstitucional con un gobierno ilegítimo y opresivo, en lugar de utilizar el liderazgo de Estados Unidos para restablecer primero el orden constitucional y la democracia”, escribió Haussmann en X.

La líder opositora María Corina Machado prefirió no opinar directamente sobre el acuerdo y se limitó a decir en el  marco de la presentación del Bled Strategic Forum de Eslovenia que Venezuela “está lista para convertirse en el nuevo motor energético y comercial del hemisferio occidental” y que podría ser fundamental para nutrir los mercados europeos en vista de la guerra que todavía persiste en Rusia y Ucrania.

Otra que no hizo especial mención sobre el acuerdo fue la presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, Dinorah Figuera. Su última publicación en X se remite al pasado viernes 28 de agosto y su reunión con el ex presidente del gobierno español, Felipe González.  

Desde la cúpula chavista, sólo Rodríguez se refirió al polémico acuerdo, de resto solo hubo silencio y respaldo incondicional a las palabras de la presidenta interina.

Sin confianza en el gobierno

Por su parte, el ex candidato presidencial Edmundo González Urrutia cuestionó el nuevo convenio petrolero entre el régimen de Rodríguez y Estados Unidos.  

El exiliado en España advirtió que, mientras se anuncian inversiones y producción, millones de venezolanos siguen sin casa, sin insumos médicos, sin servicios básicos y sin salarios suficientes.

Recordó, a través de su cuenta de X, que Venezuela ha administrado ingresos petroleros enormes en el pasado y que esa experiencia demuestra que la entrada de recursos no garantiza mejoras en infraestructura, servicios o calidad de vida.

“¿Qué significa todo ese dinero para una familia que perdió su casa y todavía espera poder reconstruirla? ¿Para quien llega a un hospital y tiene que buscar, por su cuenta, lo que necesita para ser atendido o resignarse porque no pueden salvarle la vida? ¿Para una comunidad que vive pendiente de cuándo llega el agua? ¿Para quienes tener electricidad es un evento casual? ¿Para los padres que ven deteriorarse la educación y la escuela de sus hijos? ¿Para quién trabaja y, aun así, no logra vivir de su salario?”, escribió. 

González Urrutia dijo además que recuperar la industria petrolera es necesario, pero trabajar por Venezuela es recuperar la vida de su gente. 

“La recuperación de Venezuela no puede medirse solamente por los barriles que vuelva a producir, sino por las vidas que esa riqueza permita reconstruir”, dijo. 

Por su parte, el ex candidato presidencial Henrique Capriles Radonski criticó la opacidad característica del gobierno chavista. 

“Es obvio que Estados Unidos busca defender los intereses de su país y de sus conciudadanos. Es obvio que el Presidente Trump quiere presentarle resultados positivos a los estadounidenses. Pero también es obvio que los venezolanos queremos defender nuestros intereses y defender nuestro futuro. Es nuestro petróleo. Y allí hay que preguntar ¿Cuál es el alcance del acuerdo petrolero? ¿Cuál es su base legal en función de lo que establece nuestra Constitución? ¿Qué vamos a recibir los venezolanos? ¿Qué vamos a entregar los venezolanos y en qué condiciones”, preguntó el ex gobernador de Miranda.  

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país

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