Frente al Hospital de Ciudad Caribia, en un espacio amplio y al aire libre que se conecta con un campo de béisbol, el ruido de las mezcladoras y la maquinaria pesada no se detiene. En ese terreno se concentran las labores de nivelación para la adecuación de ocho terrazas donde el Ejecutivo nacional proyecta beneficiar a 2100 familias afectadas por el doble terremoto del 24 de junio con la construcción de campamentos unifamiliares.
El levantamiento del campamento comenzó a mediados de julio. Durante una inspección en el sitio realizada el 15 de julio, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, detalló que las estructuras están concebidas para ofrecer mayor privacidad que los refugios convencionales. “Campamentos transitorios con una duración mayor a los campamentos que tenemos en los actuales momentos y que además permite mayor privacidad, porque en cada uno de los espacios que se van a colocar aquí cabe perfectamente una familia”, afirmó.
Según explicó el vocero oficial, cada módulo prefabricado tendrá baño interno (poceta y lavamanos), conexión a agua potable y desagüe para aguas servidas. Rodríguez sostuvo que la infraestructura busca dignificar la estancia temporal de los afectados: “Estos campamentos transitorios no van a ser depósitos de seres humanos, como algunas viviendas que se han construido por allí”, dijo.

El proyecto contempla la instalación de un comedor por cada bloque de 20 casas (calculado para unas 80 personas), además de áreas verdes, canchas deportivas, mesas de ping-pong, gimnasio, peluquería, barbería y zonas destinadas al emprendimiento local.
Las estructuras contarán con paneles aislantes para mitigar el clima; sin embargo, en un recorrido realizado por Runrun.es, se constató que el vaciado de las losas se ejecuta en un terreno abierto y desprovisto de vegetación, donde la radiación solar eleva significativamente las temperaturas durante el día.

Un esquema de trabajo que “pega el día con la noche”
Para cumplir con los plazos oficiales ante el inicio del año escolar, la contratista a cargo del vaciado de concreto mantiene turnos continuos que se adentran en la madrugada.
“En teoría, nosotros podríamos hacer tres losas por día, solamente que nos adaptamos al rendimiento de los ingenieros”, explicó un trabajador de la obra a este medio. “Ya nosotros arrancamos, pero esa la terminamos en un rato. Estamos esperando arrancar otra que está aquí, pero eso sí es en la noche, porque ellos trabajan en la noche, madrugada y aquí nos toca amanecer así todos los días. Aquí se pega el día con la noche”.

La urgencia del despliegue responde al objetivo fijado por el Ejecutivo de desocupar los planteles educativos que actualmente sirven de albergue temporal a cientos de familias. En una nueva inspección a la zona el pasado 14 de agosto, la presidenta encargada bajo tutela de Estados Unidos, Delcy Rodríguez, ratificó la meta de concretar los traslados antes del reinicio de las actividades escolares.
“Nosotros aspiramos que muy cerca de cuando comience el año escolar, ya podamos traer desde la escuela pública a los residentes de estos campamentos transitorios unifamiliares”, declaró la funcionaria.
Las autoridades gubernamentales señalan que estos módulos representan una medida temporal mientras se concretan las evaluaciones de ingeniería, la entrega de créditos para el mercado secundario o la construcción de las soluciones habitacionales definitivas para todas las familias que hoy están en campamentos transitorios.

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