A un mes de los sismos ocurridos en el país, los cuales causaron —según las últimas cifras oficiales— más de 5200 fallecidos, 16 000 heridos y dejaron a 23 000 personas en refugios temporales, la organización Cáritas Venezuela anunció el comienzo de una segunda fase de ayuda humanitaria. Esta etapa plantea concentrarse en las necesidades de las familias damnificadas y en un monitoreo nutricional de la población infantil afectada.
Janeth Márquez, directora ejecutiva de Cáritas Venezuela, explicó en el programa “Punto y Seguimos” de la Radio Fe y Alegría Noticias, la importancia de este nuevo plan.
“Estamos terminando la fase uno, que es la fase del socorro primario, de abrir los brazos para ayudar, de dar insumos básicos mínimos… Esta segunda fase implica más organización, saber a quién estamos ayudando: a quién se le cayó la casa, quién es el afectado, quién está fuera y quién está con un familiar”, precisó Márquez.
Vigilancia y alianza
Una de las principales prioridades de la organización católica es la contención de la vulnerabilidad nutricional en los campamentos y refugios transitorios. En este sentido, Márquez advirtió que la alteración de las rutinas y la deficiencia en la dieta durante las emergencias incrementan exponencialmente el riesgo de desnutrición en niños.
“Rápidamente un niño se puede desnutrir cuando sale, entre el terremoto y los refugios, por una mala nutrición o porque en estos momentos no estamos cuidando la dieta y no se tiene una alimentación balanceada”, señaló.
Con el fin de mitigar esta situación, Cáritas gestiona los permisos requeridos para poder desplegar su Sistema de Alerta, Monitoreo y Atención en Nutrición y Salud (SAMAN) en los centros de acopio y refugios del estado de La Guaira. El proyecto cuenta con el respaldo de insumos otorgados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“Estamos haciendo incidencia para que nos dejen entrar y tener un espacio dentro de estos albergues para el tema SAMAN… Que significa detección rápida de la desnutrición para atenderlos con nuestro protocolo”, explicó.
Informó que, ante la paralización temporal del calendario escolar y la reincorporación laboral de los padres, la organización promueve el acompañamiento psicológico de los menores de edad a través de la propia ONG; también, que docentes de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC) se organicen para habilitar espacios de recreación dentro de los refugios.
“Más que ir a enseñar a leer o a escribir, estos maestros van a hacer un espacio de recreación para que los niños puedan ir espaciando todos esos problemas que tienen de lo que han vivido”, enfatizó Márquez.
En relación con la protección infantil, la representante de Cáritas enfatizó la importancia de mantener a las familias unidas para evitar situaciones traumáticas como las registradas en emergencias pasadas. “Lo ideal es que cada niño esté con su familia cercana, porque no hay nadie más que pueda cuidar mejor a los niños que su papá, su mamá, su hermano o su tía”, indicó. A la vez que hizo un llamado a los ciudadanos, las instituciones y a la Iglesia a mantener “tolerancia cero” contra cualquier tipo de abuso en estos espacios.
Prioridades de donación
Sobre el abastecimiento de insumos, la directora ejecutiva indicó que la solidaridad de los ciudadanos necesita ser canalizada en rubros específicos para poder garantizar la subsistencia y la dignidad de los damnificados en las zonas afectadas. Cáritas continúa ensamblando paquetes de asistencia de forma equitativa.
“Lo que hacemos nosotros es convertirlos en kits que le permitan a cada familia recibir una ayuda que la alimente por 15 días, a una familia de cinco personas: un kit de alimento, un kit de higiene, un kit para el niño y un kit para las mujeres”, detalló.
Entre los insumos que necesitan los centros de acopio de Cáritas mencionó los alimentos no perecederos, agua potable, toallas, sábanas y ropa interior nueva para adultos y niños, ya que la ropa usada es descartada por motivos de higiene.
“Hemos estado pidiendo ropa interior que, normalmente, no se usa de la ropa que nos mandan, porque nos vamos a crear un problema de infecciones cuando se usa una ropa interior ya usada. Entonces, estamos pidiendo ropa interior nueva para adultos, pero también para los niños”, expresó Márquez.
Por el área de la salud, la solicitud de Cáritas se concentra en insumos básicos como alcohol, algodón y agua oxigenada; además de tratamientos para afecciones crónicas y respiratorias: medicamentos antihipertensivos como losartán, tratamientos para las diabetes como la metformina y broncodilatadores inhalados para personas asmáticas. Recordó a la población que no se deben suministrar ni ingerir fármacos sin la debida supervisión médica.
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