“A los reclusos en Tocorón los quieren volver locos”

Familiares de detenidos en el Internado Judicial de Aragua, en Tocorón, denunciaron este martes, 15 de octubre, nuevas acciones de amedrentamiento y maltrato contra los recluidos por razones políticas.

Tony Santaella, padre de uno de los detenidos en el contexto postelectoral, denunció que el día de ayer pudo constatar que aunque su hijo ya no está enfermo “física y mentalmente lo quieren volver loco”. 

Comentó que lo quieren hacer firmar una hoja en blanco y “le dicen que su mamá va a estar en la audiencia, cuando es mentira“.

“Le dan comida dos veces al día, puede ser a las 4 de la mañana y de ahí hasta las 7 de la noche, pasan todo el día sin comer, o puede ser a las 11 del día o a las 2 de la tarde hasta las 10 de la noche. Les dieron una pasta con carne molida y tenía dos moscas, él no se comió eso, y de hecho, todos los que estaban en la celda dejaron la comida”, dijo Santaella.

Audiencias de madrugada a presos políticos

El pasado 12 de octubre, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ya había denunciado la situación de los presos por motivos políticos en Tocorón.

Según relatos que pudo recoger la organización, a los detenidos los están coaccionando para que admitan los hechos. Según el OVP, los funcionarios del centro penitenciario les dicen “deben asumir los hechos para rebajar sus penas, de lo contrario la condena puede pasar de 20 años”.

El OVP señaló que otra de las irregularidades reportadas por los familiares de los presos es la fecha de la audiencia. 

“A los privados de libertad ya les habían fijado fecha para la audiencia preliminar, algunas eran después del 15 de octubre, pero las comenzaron adelantar sin notificación y estas las hacen vía telemática desde el mismo penal. Los horarios, según informan los familiares, son inusuales, unas audiencias las inician a medianoche y otras en plena madrugada”, indicó el observatorio.

Además, el OVP agregó que a los reclusos los quieren hacer firmar y poner sus huellas en hojas en blanco, supuestamente para indicar que sí tuvieron acompañamiento de un abogado; sin embargo, estas audiencias se llevaron a cabo sin permitir el ingreso de los abogados de confianza y los defensores públicos impuestos no presentaron los documentos enviados por los familiares, tales como las cartas de buena conducta, constancias de estudio, de trabajo, deportivas o informes médicos.

El vidrio como barrera

Además de tener que trasladarse de un estado a otro para poder visitar a sus familiares detenidos en Tocorón, hay varias barreras que separan a los detenidos de sus seres queridos. 

La primera de ellas es la revisión que hacen los custodios a los familiares: no desnudan a las mujeres, pero sí inspeccionan su cabello y las requisan por encima de la ropa. Finalmente pasan por un detector de metales.

Las mujeres que van a la visita deben cumplir con el código de vestimenta, igual al de otros penales: ropa interior blanca, franela blanca, blue jeans y sandalias. No les permiten el ingreso de alimentos ni agua, lo único que deben llevar es su cédula de identidad.

Al llegar hasta donde están sus hijos no les pueden dar un abrazo para calmar sus miedos ni tampoco sobar sus manos para demostrarles amor, porque los separa un vidrio. Se comunican a través de un teléfono y solo tienen 10 minutos para hablar.

Durante la visita los vigilan de lado y lado, los funcionarios están pendientes de lo que dicen y recuerdan insistentemente que tienen un minuto menos, situación que genera mucho estrés a los familiares y detenidos.

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Cortesía
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Familiares de detenidos en el Internado Judicial de Aragua, en Tocorón, denunciaron este martes, 15 de octubre, nuevas acciones de amedrentamiento y maltrato contra los recluidos por razones políticas.

Tony Santaella, padre de uno de los detenidos en el contexto postelectoral, denunció que el día de ayer pudo constatar que aunque su hijo ya no está enfermo “física y mentalmente lo quieren volver loco”. 

Comentó que lo quieren hacer firmar una hoja en blanco y “le dicen que su mamá va a estar en la audiencia, cuando es mentira“.

“Le dan comida dos veces al día, puede ser a las 4 de la mañana y de ahí hasta las 7 de la noche, pasan todo el día sin comer, o puede ser a las 11 del día o a las 2 de la tarde hasta las 10 de la noche. Les dieron una pasta con carne molida y tenía dos moscas, él no se comió eso, y de hecho, todos los que estaban en la celda dejaron la comida”, dijo Santaella.

Audiencias de madrugada a presos políticos

El pasado 12 de octubre, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) ya había denunciado la situación de los presos por motivos políticos en Tocorón.

Según relatos que pudo recoger la organización, a los detenidos los están coaccionando para que admitan los hechos. Según el OVP, los funcionarios del centro penitenciario les dicen “deben asumir los hechos para rebajar sus penas, de lo contrario la condena puede pasar de 20 años”.

El OVP señaló que otra de las irregularidades reportadas por los familiares de los presos es la fecha de la audiencia. 

“A los privados de libertad ya les habían fijado fecha para la audiencia preliminar, algunas eran después del 15 de octubre, pero las comenzaron adelantar sin notificación y estas las hacen vía telemática desde el mismo penal. Los horarios, según informan los familiares, son inusuales, unas audiencias las inician a medianoche y otras en plena madrugada”, indicó el observatorio.

Además, el OVP agregó que a los reclusos los quieren hacer firmar y poner sus huellas en hojas en blanco, supuestamente para indicar que sí tuvieron acompañamiento de un abogado; sin embargo, estas audiencias se llevaron a cabo sin permitir el ingreso de los abogados de confianza y los defensores públicos impuestos no presentaron los documentos enviados por los familiares, tales como las cartas de buena conducta, constancias de estudio, de trabajo, deportivas o informes médicos.

El vidrio como barrera

Además de tener que trasladarse de un estado a otro para poder visitar a sus familiares detenidos en Tocorón, hay varias barreras que separan a los detenidos de sus seres queridos. 

La primera de ellas es la revisión que hacen los custodios a los familiares: no desnudan a las mujeres, pero sí inspeccionan su cabello y las requisan por encima de la ropa. Finalmente pasan por un detector de metales.

Las mujeres que van a la visita deben cumplir con el código de vestimenta, igual al de otros penales: ropa interior blanca, franela blanca, blue jeans y sandalias. No les permiten el ingreso de alimentos ni agua, lo único que deben llevar es su cédula de identidad.

Al llegar hasta donde están sus hijos no les pueden dar un abrazo para calmar sus miedos ni tampoco sobar sus manos para demostrarles amor, porque los separa un vidrio. Se comunican a través de un teléfono y solo tienen 10 minutos para hablar.

Durante la visita los vigilan de lado y lado, los funcionarios están pendientes de lo que dicen y recuerdan insistentemente que tienen un minuto menos, situación que genera mucho estrés a los familiares y detenidos.

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