137 militares están recluidos en cárceles militares y centros de detención preventiva
La radicalización de la cuarentena producto de la proliferaciòn del COVID-19 en el paÃs agrava la situación de los presos polÃticos militares. Asà lo manifestó, la abogada y directora ejecutiva de la Organización No Gubernamental (ONG) Justicia Venezolana, Lilia Camejo.
Según destacó la defensora privada de presos polÃticos militares se registran 183 castrenses con procesos penales en su contra. De estos, 46 se encuentran en libertad, y 137 recluidos entre cárceles militares y centros de detención preventiva.
Aseveró que además de los 35 castrenses con graves patologÃas, muchos del total de presos polÃticos están presentado importantes sÃntomas de depresión producto del aislamiento extremo al que están siendo sometidos.Â
“Entendemos la ola de contagios que vive el paÃs, pero en centros penitenciarios deben aplicarse protocolos de bioseguridad que garanticen las visitas regulares, en semanas de flexibilización, de abogados y familiares a oficiales recluidos en Ramo Verde, la cárcel de La Pica y Santa Ana”, sentenció Camejo en relación a este tema.Â
La jurista subrayó que asà como permiten el contacto con el mundo exterior a quienes permanecen detenidos por largo tiempo, pese a ser esto una violaciòn de la ley, en sitios como la sede de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y en cárceles comunes; deben buscarse alternativas para otros centros penitenciarios como Cenapromil en Ramo Verde.
Asimismo, la profesional del derecho citó como ejemplos reclusorios de varios paÃses de América Latina, donde incluso existe hacinamiento carcelario, y planteó como alternativa viable, en el corto plazo, la instalación de locutorios para que no haya contacto corporal entre los presos polÃticos y los familiares o defensores privados. “Es deber del Estado preservar la salud fÃsica y mental de estos ciudadanos”, sentenció.



