@TamoaC
EL 18 DE NOVIEMBRE DE 2004 una explosión acabó con la vida del fiscal Danilo Anderson. Fue velado en capilla ardiente y enterrado con la promesa oficial de hacer justicia y encontrar a los autores materiales e intelectuales del crimen. El entonces Fiscal General de la República, Isaías Rodríguez, llevó la vocería de las investigaciones, culpó, señaló y promovió testigos que resultaron ser falsos. Dos años después, en diciembre de 2006, decretó el archivo del expediente por no tener pruebas suficientes para acusar a los imputados. Por la autoría material están presos los hermanos Rolando y Otoniel Guevara y su primo, Juan Bautista Guevara.



