Richard Branson es uno de los hombres con más dinero del mundo entero y al mismo tiempo uno de los multimillonarios más ambiciosos cuando se trata de romper records mundiales o hacer cosas nunca antes pensadas.
Con su proyecto Virgin Space One, Branson demostró que el espacio puede ser alcanzado por un equipo conformado enteramente de civiles sin la ayuda de ningún gobierno. Y fue así como hace ya un año lograron llegar a la frontera entre el espacio y la atmósfera acercándonos cada vez más a la realidad de comenzar a volar al espacio y una idea más impresionante todavía: la Luna como destino turístico.
Ahora Branson tienen otra meta, la de llegar a otro de esos lugares donde ningún ser humano ha llegado anteriormente… El punto más profundo del Océano.
“Con el espacio exterior alcanzado por el hombre hace mucho tiempo y vuelos espaciales comerciales bastante cerca, el último gran desafío de la humanidad es alcanzar y explorar las profundidades de los océanos de nuestro planeta.”, explica el multimillonario y Presidente del Virgin Group, Richard Branson, quien estará piloteando el Virgin Oceanic. El objetivo será alcanzar los puntos más profundos de los cinco océanos, algo que jamás se ha intentando y, para lograrlo, necesitará de un vehículo que jamás a se ha visto.
El vehículo, de un solo asiento, tiene un ala totalmente única que le permite “volar” hasta 10 kilómetros en el fondo del océano y operar de manera autónoma por 24 horas, mientras filma la vida marina de las profundidades. Ambos pilotos conocen el riesgo de esta misión, ya que el submarino debe aguantar presiones 1000 veces más altas que la presión atmosférica y, con eso en mente, fue construido con casi 3600 kilos de fibra de carbono y titanio, con un domo de observación de cuarzo. “El nivel de profundidad esta fuera del alcance de cualquier otro vehículo, de modo que un rescate es imposible.”, finaliza Branson. Es capaz de tocar el punto más profundo del océano y regresar a la superficie en tan solo 5 horas.
En caso de que el Virgin Oceanic pase la pruebas de presión, tendrá su primer viaje a finales de 2011, piloteado por el explorador Chris Welsh y se dirigirá a la Fosa de las Marianas, la más profunda conocida por el hombre y el lugar más profundo de la corteza terrestre con una profundidad sondeada de 8 kilómetros. El segundo paso y ahí sí piloteado por Richard Branson, será alcanzar la Fosa de Puerto Rico en el océano Atlántico, con una profundidad de 8605 metros.
Branson, de 60 años, espera que este proyecto rompa 30 de los Récord Mundial de Guinness, pero también explica que el objetivo principal es de fines puramente científicos. Prueba de esto es que muchos de los consejeros del proyecto pertenecen al Instituto de Oceanografía Scripps. Pero más allá de todo, espera que el viaje sea un éxito: “Estamos esperando que si llega a ocurrir, no tendremos una falla catastrófica y escuchemos el sonido del carbono quebrándose. Si eso ocurre, volveremos y planearemos todo nuevamente.”








