La calificación crediticia es uno de los métodos a través de los cuales se puede estimar el riesgo que representa un determinado instrumento de inversión, con implicaciones sobre su cotización en los mercados globales.
Un ajuste a la baja refleja un incremento en las dudas sobre la capacidad de pago de un emisor soberano, como es el caso de Venezuela. Tal como expresó S&P respecto al país, existe la percepción sobre un aumento en el riesgo de impago de los compromisos crediticios en el transcurso de los próximos dos años.
Pero la baja en el rating crediticio también presenta implicaciones de cara a los mercados de inversionistas, al aumentar el grado especulativo de los títulos afectados. Papeles con una clasificación que represente mayor nivel de riesgo pueden formar parte de ciertos portafolios capaces de absorber estas condiciones.
A medida que aumenta la aversión al riesgo, los inversionistas pueden optar por la venta de estos instrumentos para minimizar su exposición, lo que a su vez incide en la cotización de la deuda soberana, que resulta afectada a la baja.
Entre las principales calificadoras internacionales, destacan, además de S&P, Fitch Ratings, Moody’s Investors y Morgan Stanley. Ninguna de las anteriores ha emitido hasta el momento un ajuste en la calificación de Venezuela en los últimos meses, y todas mantienen los bonos del país en niveles superiores al que actualmente los ubica S&P. Sin embargo, no es descartable que tras difundirse esta decisión, exista una influencia que se refleje en la estimación de otras firmas.
Todo dependerá de la conducción de las políticas públicas en materia financiera y del manejo comunicacional que se le dé al tema de la deuda externa, especialmente de cara al cumplimiento de los compromisos acumulados para el mes entrante, y que superan los cinco millardos de dólares por concepto de pago de capital e intereses pendientes.
A continuación se presenta un cronograma de pagos elaborado por la firma Arca Análisis Económico, basado en datos de Bloomberg, sobre el vencimiento de los bonos venezolanos el resto de 2014 y en los próximos años:








