EN LAS PRIMERAS DE CAMBIO, al inicio de esta revolución -que tras 15 años se confirmó ser más robolución- se implantó la regulación de precios para la mayoría de los productos de la cesta básica.
En un principio se podía entender que el gobierno quería tener un control de los precios de estos productos para evitar incrementos desmedidos por parte de algunos fabricantes. No sería la primera vez que en Venezuela se establecía un control de precios ni tampoco el único país del mundo donde esto sucedía.
Mientras el padre de este socialismo del siglo 21 estuvo al frente de la taguara los incrementos de precios de los productos regulados nunca -léase bien: nunca- llegaron a cubrir los incrementos de los costos de producción y gastos de distribución de los productos regulados.
Ello fue mermando las ganancias de los fabricantes a lo largo de todos estos años en los que el comandante manejo la taguara asesorado por el dinosaurio Giordani, llevándolos a generar pérdidas por cada kilo de producto vendido.
Los fabricantes más pequeños desaparecieron, algunos medianos y también algunos grandes, incluyendo empresas multinacionales, aún sobreviven a pesar del pésimo manejo de la economía del país.
El Comandante asfixió tanto a fabricantes como a comerciantes con la excusa de proteger al pueblo, pero no se dio -o no quiso darse- cuenta que estaba destruyendo el parque industrial y sentando las bases para propiciar los mayores niveles de desabastecimiento de la historia del país, que le vienen a reventar hoy en los cachetes a Nicolás quien ahora es el que maneja la taguara y que está más nervioso que nunca con la hambruna que se nos viene encima a los venezolanos.
Los militares serían los mas asustados porque a ellos les tocará enfrentar el estallido social que se nos avecina de no cambiar rápidamente el modelo fracasado y fallido que aún algunos rojos quieren imponer, más por capricho o razones crematísticas, que por una razón lógica.
Pero ¿qué ha hecho el gobierno?
Su ideología, su fracasado socialismo del siglo 21, no les permite establecer los correctivos necesarios para reactivar la economía atrayendo inversiones y así todos juntos, el Estado y la empresa privada, producir aquí en Venezuela y solucionar el mayor desabastecimiento de nuestra historia.
No cesan en dejar enriquecer a empresas extranjeras de muchos países, principalmente de Brasil, Argentina, Nicaragua, Uruguay a quienes les estamos comprando todo tipo de alimentos.
Conocemos múltiples casos de la indolencia de quienes manejan en el gobierno estas importaciones, que dejan podrir los alimentos en los puertos (Caso Pudreval, Runrunes 22 de junio 2010) y que se explica en muchos casos por la sencilla razón de que una vez negociados los precios de compra y las comisiones a depositar en la banca internacional -especialmente en Suiza para los ya mas expertos en este tipo de guisos y en Panamá para los que se inician en este negocio de la importación de alimentos- no les importa ni la fecha de vencimiento de la compra ni los días que pasen en puerto, bien en los barcos en la rada esperando o en los almacenes dejados al olvido y el paso de los días.
La mayoría de las responsabilidades en cuanto a la comida ha estado en manos militares pues son los que manejan el Ministerio de la Alimentación (ver runrunes 1-2-2011).
A todo esto hay que agregarle el contrabando de extracción, también en manos de los militares venezolanos, donde vemos todo tipo de situaciones irregulares desde convoyes de gandolas con alimentos para ser vendidos en las redes de distribución de alimentos del gobierno -léase Abastos Bicentenario, PDVAL y Mercal- como recientemente vimos en fotos de una gandola volcada en las trochas del contrabando del Táchira que se dirigía hacia Colombia cargada de alimentos para ser vendidos en Mercal. También estas gandolas van cargadas con alimentos provenientes del comercio venezolano. En muchos casos escoltadas por efectivos de la Guardia Nacional o del Ejercito. No hablemos del negocio de contrabando de extracción de la gasolina también bajo el control de los militares.
Así las cosas ¿qué es lo que está haciendo Nicolás? muy sencillo autorizaron de una sola vez, de golpe y porrazo los incrementos de precios que tenían que haber venido haciendo a lo largo de estos 15 años pero sin hacer ningún anuncio oficial a través de su medio, la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela. Es decir sin generar ningún documento que le de sustento legal a estos incrementos de precios. Todo es por debajo de la mesa. El modus operandi es convocar a mesas técnicas a los diferentes representantes de las empresas privadas que conforman la industria fabricante de cada uno de los productos regulados y a las empresas detallistas y junto a las autoridades de los ministerios de Alimentación, Agricultura y Tierra y Comercio, representantes de la Comisión Presidencial para los Precios y Costos Justos, y representantes de Abastos Bicentenario, PDVAL y Mercal y bajo el marco legal de la Ley Orgánica de Precios determinan los nuevos Precios de Venta al Público, los cuales tienen incrementos que van desde el 100% y en algunos casos hasta alcanzan hasta el 200%.
Recordemos que en las pasadas elecciones la campaña del gobierno en contra de Henrique Capriles tuvo como principal mensaje para que los electores no votaran por él señalarlo de traer “su paquetazo neoliberal de aumento de precios”. Hoy no les quedó otra que sacar “el paquetazo de Nicolás”.
Comenzaron por el café, el azúcar y los jugos envasados. Subieron el azúcar de Bs. 6 el kilo a Bs. 18, es decir 195% y el kilo de café de Bs. 46 a Bs. 106, lo que significa un incremento del 128% y lo más grave: sin ningún sustento legal.
Pero a los días se dieron cuenta del gran malestar que ello está causando en los consumidores, tanto en el 50% que votó por Nicolás como en el 50% que votó por Henrique, que ya “reculearon” y están desmontando el parapeto de la estructura de precios que se inventaron y están rebajando los precios. El del azúcar al parecer bajará a Bs. 11 ó 12 el kilo y están apoyándose en la figura del subsidio tanto para los productores de caña de azúcar como para la industria. En el café todavía no se sabe nada por ahora.
A continuación copio las comunicaciones que envía ABICAF, Asociación Bolivariana de la Industria del Café, a los comerciantes anunciando los incrementos de los precios de este producto. Es importante resaltar que el gobierno controla más del 80% del mercado de café luego de todas las expropiaciones que realizó.
Detalles a resaltar:
No se pueden colocar precios (PVP) en los empaques de ningún producto.
Se recomienda no utilizar ningún etiquetado de precios que alteren los acuerdos logrados entre la Asociación de Supermercados, Macromercados, Hipermercados y Súper Abastos; la cadena Makro, Pedeval, Mercal, Red Bicentenario y ABICAF.
Señalan que “LA NUEVA POLÍTICA COMERCIAL ES SUSPENDER TODO TIPO DE SUPERVISIÓN COMERCIAL, SE ELIMINAN LAS FISCALIZACIONES QUE SE HAN VENIDO REALIZANDO ESPERANDO QUE LO MÁS IMPORTANTE ES CUMPLIR CON LO ACORDADO CON EL GOBIERNO NACIONAL YA QUE NO HABRÁ GACETA OFICIAL QUE SOPORTE LAS MEDIDAS ACORDADAS”.
En otro documento señalan que los márgenes de comercialización para cada punto de venta serán establecidos por la empresa fabricante.
Lo más grave de todo es que ningún empresario o comerciante se atreverá a subir los precios hasta un 300% como “les indicaron para lograr abastecimiento inmediato” pues temen que con las leyes impuestas los acusen luego de ser responsables de la inflación, las protestas y el alto costo de la vida empujado desde el alto gobierno ante el desastre que se les avecina.
Anexo las dos comunicaciones para que ustedes mismos se sorprendan:
La cobardía del gobierno: ordena aumentos de precios represados por 15 años pero sin salir en la Gaceta Ofi… by runrunesweb
La cobardía del gobierno: ordena aumentos de precios represados por 15 años pero sin salir en la Gaceta Ofi… by runrunesweb



