AméricaLatina archivos - Runrun

AméricaLatina

Cepal: Economía venezolana se contraerá 7% en 2016

billetes

 

América Latina crecerá solo un 0,2% en 2016 tras registrar este año su peor expansión desde 2009, con una caída del PIB de 0,4% en promedio, arrastrada por el mal desempeño de las economías suramericanas, como Venezuela y Brasil.

“Las economías de América Latina y el Caribe tendrán un retroceso de 0,4% en promedio en 2015 y crecerán solo 0,2% el próximo año, impactadas por un complejo escenario externo”, de acuerdo con el reporte anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un organismo técnico de las Naciones Unidas con sede en Santiago.

Brasil, con una caída de 2,0% del PIB, y Venezuela (-7,0%) lastrarán el crecimiento de la región.

En el otro lado de la tabla, América Central crece un 4,3%, mientras que el Caribe de habla inglesa crece 1,6%.

Según las proyecciones de la Cepal, Panamá liderará el crecimiento regional el próximo año con una expansión de 6,2%, seguido por Dominica y República Dominicana (5,2%), San Kitts y Nevis (4,7%) y Bolivia (4,5%). Se prevé que Nicaragua crezca 4,3%, mientras que Cuba lo hará en 4,2%; Guatemala 4,0%; Perú 3,4%; Costa Rica y Honduras 3,3%; Colombia y Paraguay 3,0%; México 2,6%; Haití 2,5%; El Salvador 2,4%; Chile 2,1%; Uruguay 1,5%; Argentina 0,8% y Ecuador 0,3%.

“Los escenarios y riesgos a los que se enfrenta la economía mundial sin duda condicionarán el desempeño de la región el próximo año”, alerta la Cepal.

En el frente externo, Cepal recuerda que se prevé que el crecimiento global “se mantenga lento” y llegue a 2,9%, mientras que persiste la incertidumbre sobre China -uno de los principales socios comerciales de la región- país que continuará desacelerando hasta 6,4%.

¿Cuánta cultura comercia América Latina con el resto del mundo?

cultura

Iniciativas como el Hay Festival México –y este año su versión digital, elHayFestivalMé[email protected] ayudan a disfrutar de la riqueza cultural de América Latina.

Siga aquí todo el festival digital HayFestivalMé[email protected]

Pero la cultura en la región también es un negocio. Y un negocio grande.

Las llamadas industrias creativas le dejan a América Latina la nada despreciable cifra de US$174.000 millones al año.

Y contribuyen con 10 millones de empleos, como asegura un informe del Banco Interamericano de Desarrollo titulado “La Economía Naranja”.

Pero, pese a que la región es una potencia cultural que ha producido literatura y música admirada en todos los rincones del mundo, en cuanto al total de las industrias creativas, somos unos importadores netos.

Exportaciones de libros en algunos países de A. Latina

(Millones de dólares anuales)

  • 160 México
  • 98 Colombia
  • 24 Chile
  • 17,8 Panamá
AP

Exportamos US$18.000 millones al año, pero importamos US$28.000 millones, según el mismo informe del BID.

Y una ironía más grande: pese a que la mayoría de las naciones de la región comparten un idioma y nos gusta pensar que pertenecemos a una “cultura latinoamericana”, en términos de comercialización de la cultura entre nuestros países, “somos la región menos integrada del mundo“, le dice a BBC Mundo Felipe Buitrago, consultor del BID y coautor del informe.

No consumimos la cultura de nuestros vecinos inmediatos.

“Exportamos mucha más cultura latinoamericana a Europa y Estados Unidos que a nuestros vecinos de la región”, asegura Buitrago.

Y además muchos de nuestros artistas más exitosos, los que más facturan, viven en sitios como Miami o en Europa, advierte el experto, lo que hace que gran parte de los recursos que generan no lleguen a las naciones de la región.

Más que las remesas

No obstante, es innegable y creciente la importancia que esas actividades creativas, que van desde el arte tradicional hasta la creación de video juegos, en nuestro desarrollo económico.

Entre otras cosas, el informe del BID recuerda que:

  • En el caso de México, por ejemplo, las industrias “naranja”, como denomina a estos sectores creativos de la economía, representan US$55.000 millones, omás del doble que lo que esa nación recibe por las remesas de mexicanos viviendo en el exterior.
  • También muestra que la economía creativa de Brasil, con US$66 mil millones, es mayor que las exportaciones venezolanas de petróleo (de US$62.000 millones).

Los líderes culturales

La fuerza económica de la cultura varía notoriamente a través del continente.

Argentina se muestra como un líder en múltiples renglones como el de la industria editorial y el de la producción cinematográfica.

De acuerdo a datos de UNESCO, en 2013 se produjeron 168 películas en ese país, más que en cualquier otra nación de la región.

Películas producidas en algunos países de América Latina

(Filmes anuales)

  • 168 Argentina
  • 126 México
  • 31 Chile
  • 26 Colombia
Reuters

Mientras que según el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, CERLALC, los argentinos también encabezan la producción de libros en la región, con 65 títulos por 100.000 habitantes.

Es también previsible que los gigantes económicos de América Latina, México y Brasil, ocupan puestos altos en cualquier tabla de producción cultural de la región.

Pero otras naciones con economías más pequeñas han desarrollado nichos de especialidad, como el de Panamá en la exportación de libros, nuevamente según los datos de Cerlalc.

Número de títulos de libros producidos en algunos países de A. Latina

(por 100.000 habitantes, al año)

  • 65 Argentina
  • 56 Uruguay
  • 29 Colombia
  • 29 Costa Rica
  • 24 Ecuador
AFP

Felipe Buitrago ve importantes avances en la región en el fortalecimiento institucional para la promoción de la cultura.

El consultor del BID menciona decisiones como la de México de elevar la agencia encargada de cultura a rango ministerial, y la expedición o discusión de marcos regulatorios de promoción en países desde Chile hasta Paraguay.

Sin embargo, algunas voces en la región no ven con tan buenos ojos una creciente participación del Estado en la promoción cultural, ante el riesgo de que derive en una “cultura oficial”, chauvinismo y propaganda.

Image captionArgentina es una de las naciones que encabeza la producción cultural en la región.

A lo que Buitrago responde que la intervención estatal no debe estar en controlar contenidos, sino en crear las condiciones propicias para la creación cultural, en temas como la protección de la propiedad intelectual.

“De lo que estamos hablando es un paso más en la liberación de la expresión cultural, donde hay más independencia para los creativos y para los emprendedores en estos modelos y el Estado reduce su injerencia en los contenidos cada vez más”, asegura el experto.

Oscar Arias sobre América Latina:

osacr

En poco más de 30 años, América Latina ha visto un cambio como pocas regiones del mundo: a principios de los años 80, el 90% de los gobiernos de la región eran regímenes militares. Hoy, la proporción se ha invertido por completo. Más del 90% son democracias. Esto se debe, en no poca medida, al costarricence Oscar Arnunfo Arias Sánchez.

El dos veces presidente de su país recibió el Premio Nobel de la Paz en 1987 gracias a sus esfuerzos para lograr la paz en Centroamérica, la cual se consolidó hacia principios de los 90. Desde entonces, tanto por sus esfuerzos por lograr que cesen los conflictos como por combatir el tráfico de armas le han garantizado un lugar en la historia de América Latina.

A pesar de ver en su vida más cambios de los que el más optimista de los estadistas podría prever (con dos de los últimos rezagos de la Guerra Fría en la región, el prolongado enfrentamiento entre Cuba y Estados Unidos y el conflicto armado en Colombia, a punto de solucionarse), Oscar Arias no es muy optimista sobre lo que ocurre con América Latina.

“La verdad es que uno siempre ha esperado pasar la página de las dictaduras militares de Centro y Suramérica. Tuvimos éxito en ese sentido, aunque no nos confundamos: hoy tenemos regímenes que llegan al poder por medio de elecciones, algunas libres, otras más o menos libres, pero una vez en el poder los presidentes borran la separación de poderes que existen en todas las democracias desde Montesquieu.

Se apoderan del poder Judicial, Electoral, cierran medios de comunicación. Entonces esa democracia liberal deja de serlo.

Luego modifican la constitución para reelegirse de manera inmediata. Y eso lo tenemos en muchos de nuestros países. O sea que no podemos alegrarnos completamente de que dejamos los gobiernos autoritarios atrás”.

¿A qué países se refiere?

Evidentemente el país que más ha hecho esto es Venezuela. Hasta el punto de que es un país quebrado, de que los cubanos que están en Caracas son en buena parte los que están gobernando. Es un país con un desabastecimiento como nunca en la historia de América Latina.

Con una inflación como la que tuvieron algunos países en los 80… Es un país con un apoyo al gobierno del 20% y no sabemos si va a ganar o perder en las elecciones legislativas de diciembre. Es evidente que con ese apoyo popular tiene que perder, pero en Venezuela ya nos ha dado varios sustos.

Estamos hablando del mejor ejemplo, pero hay otros parecidos. Ahora: hay que recordar que en el 2009 hubo un golpe de Estado en Honduras. A pedido de las dos partes hice un esfuerzo muy grande de mediación, intenté que se restableciera el orden constitucional y retornara Manuel Zelaya como presidente del país. Eso no fue aceptado.

O sea que hemos tenido un período largo de democracia que se ha ido consolidando, pero también vimos revertirse ese proceso en Honduras.

Algo que también persiste son los líderes autoritarios. Octavio Paz decía que la única contribución de América Latina a la historia del pensamiento político era la figura del caudillo. Hugo Chávez, Alvaro Uribe, Evo Morales… ¿Por qué no hemos podido en América Latina superar estas figuras mesiánicas y apostarle más a procesos

Porque no hemos construido democracias verdaderamente liberales, como la inglesa, la norteamericana. O la francesa. Y por otro lado somos muy dados a permitir el nacimiento de estos líderes populistas, demagogos, que juegan con los sentimientos del pueblo, que ofrecen cosas irrealizables y que luego no se les puede quitar porque las elecciones no son necesariamente transparentes.

Y han sustituido la institucionalidad por consultas populares cuando saben que pueden manipular a la opinión pública y conseguir el apoyo de nuestros pueblos.

Pero yo pienso que lo más importante en América Latina es que en 200 años de vida independiente que tenemos no tenemos un solo país rico, del primer mundo. O sea que hemos sido un fracaso, con excepción de Chile, que tiene un ingreso per cápita mucho más elevado que el resto…

Por lo menos en América del Sur, con la demanda por los “commodities” de China, hace unos poquitos años Argentina, Paraguay, Brasil, Chile, Ecuador, tuvieron crecimientos elevados, pero eso se terminó y tenemos economías estancadas, algunas decreciendo como el caso de Brasil.

No es el caso de mi país, donde no dependemos de “commodites” sino de la venta de servicios y de algunos productos industriales altamente sofisticados. Sin embargo también tenemos una democracia disfuncional.

Lo cierto es que no tenemos un crecimiento que les permita a nuestros países disminuir la pobreza sensiblemente como se lo merecen nuestros pueblos.

Algo que tampoco hemos conseguido es una mayor integración, a pesar de que, al revés de Europa, tenemos un idioma y una historia comunes, con excepción de Brasil. ¿Por qué nos es tan difícil integrarnos?

Hay que ver qué entendemos por integración. En Centroamérica tenemos un mercado común de los más viejos del mundo, pero en algún momento nos dimos cuenta que vendiéndonos y comprándonos entre nosotros no íbamos a crecer.

“Venezuela se gasta US$4.000 millones comprándole armas a los rusos.Brasil cambia su flota de aviones de guerra. Me pregunto: ¿Quién es el enemigo de Brasil, de Venezuela?” Oscar Arias

Entonces optamos por insertar estas pequeñas economías en la economía mundial. Y yo, en honor a la verdad, volví a la política en mi país en el 2005 para hacer eso, porque los costarricenses no querían aprobar el tratado de libre comercio con los Estados Unidos.

Ese camino de negociar tratados de libre comercio con regiones y países el que más lo ha seguido es Chile. Creo que por esa apertura comercial es un país con un nivel de vida más elevado.

Ricardo Lagos, el expresidente chileno, ha destacado eso: que es muy distinto su país, que es pequeño y necesita abrirse al comercio mundial, que Brasil, que tiene un enorme mercado interno. Para una integración habría que tenerse en cuenta todo eso, los aranceles, los regímenes tributarios…

En el campo comercial, por ejemplo, es muy poco lo que nuestras economías centroamericanas le pueden vender a los argentinos, a los chilenos, brasileños. Ciertamente el mayor comercio de ese país es con el mundo asiático que es la región que más está creciendo.

El siglo XXI es de Asia, no de América Latina. Hemos esperado 200 años desde la independencia y no hemos dado el salto al desarrollo. Se dio la Revolución Industrial y nosotros no la vimos pasar. Nueva Zelanda, Australia, Canadá y los países europeos se montaron en ese vagón, pero no América Latina.

Usted destacaba no hace mucho que recurrimos más a la civilidad, que en caso de conflictos entre países recurrimos a La Haya, por ejemplo. Otros punto positivo, creo, es que la relación frente a Estados Unidos también ha cambiado; ya los países latinoamericanos actúan con más independencia.

Pues yo diría que sí… Pero son más las cosas malas que las buenas, en honor a la verdad. Por ejemplo: la educación de América Latina es de pésima calidad. La escolaridad en algunos países es de 8 años. En la enseñanza media en algunos países no se gradúa el 50%, en otros el 60% o el 70%.

América es al región del mundo donde el gasto militar más ha crecido en los últimos años. Eso lo sigo muy de cerca porque el tratado sobre el comercio de armas, que ya entró en vigencia, nació en mi Fundación Arias para la Paz y el Progreso Humano. Nos encontramos con que Venezuela decide gastarse US$4.000 millones comprándole armas a los rusos. O que el gobierno brasileño decide cambiar su flota de aviones de guerra.

“Hemos esperado 200 años desde la independencia y no hemos dado el salto al desarrollo. Se dio la Revolución Industrial y nosotros no la vimos pasar”, Oscar Arias.

Y yo me pregunto: ¿Quién es el enemigo de Brasil, de Venezuela? ¿Quién los va a atacar? ¿No han oído hablar de los dividendos de la paz? Son sumas del ahorro nacional que le seguirmos restando a la infraestructura, a hospitales, universidades, hidroeléctricas, energías renovables…

Muchos de nuestros intelectuales han dicho que, en términos culturales, nuestros países están a la altura de cualquier nación del mundo. Nuestros escritores, pintores, músicos, son internacionalmente reconocidos. Sin embargo no ocurre lo mismo en términos científicos. Eso se debe en buena parte a la falta de una educación orientada hacia el pensamiento crítico, ¿no?

Sí señor. Se debe a lo que yo apunté: una educación de mala calidad. Eso lo vemos con los estudios Pisa que hace la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Los resultados de Américá Latina son muy malos. Finlandia siempre aparece en los primeros lugares, pero es que allá para ser un profesor de primaria o secundaria hay que tener una maestría.

Entre las mejores 250 universidades del mundo sólo hay una de América Latina. Eso habla por sí mismo. Y es muy difícil dar el salto al desarrollo cuando nuestros jóvenes estudian fundamentalmente ciencias sociales, humanidades, derecho…

Yo no tengo nada contra esas carreras, yo soy abogado y politólogo, pero lo que no me parece bien es que graduemos cuatro veces más abogados que científicos. Porque eso es lo que explica el crecimiento económico de una Alemania, China. Singapur…

Como usted apuntaba, nos sentimos orgullosos de nuestros escritores. En eso hemos sobresalido. Pero son casos individuales, gente con mucho talento. Pero cuántos premios Nobel tenemos en química, o en física…

Aparte de la educación, ¿cuáles cree que son los principales retos en América Latina?

Tenemos que invertir más en infraestructura. Los chinos invierten el 10% de su PIB. América Latina debe estar por el 2,5 o 3%.

Tenemos que pagar más impuestos. Somos la región más desigual del mundo. No podemos sentirnos orgullosos de eso.

Tenemos a gente muy adinerada que no paga impuestos como los pagan los alemanes, los suecos, noruegos. En promedio, la carga tributaria de América Latina oscila entre el 21% y el 22% -en francia es del 53%, en Alemania del 44%-.

Yo no se si el título del país en el que menos se pagan impuestos en todo el continente latinoamericano todavía lo tiene Guatemala. Mientras esto no se corrija no va a ser posible construir sociedades más igualitarias.

Para terminar en una nota positiva, ¿hay algo que esté ocurriendo en América Latina que le de esperanzas para el futuro?

Digamos que tenemos una juventud cada vez mejor preparada. Lo que tenemos que hacer es convencer a esa juventud que ingrese a la vida pública. Que no se satanice el que gente buena venga a la vida pública. Porque si se sigue haciendo entonces no van a querer ser diputados, ocupar un cargo de ministro o aspirar a la presidencia.

Pero que tenemos una generación muchísimo mejor preparada que 30 o 50 años atrás, eso no lo podemos negar.