MIENTRAS EN VENEZUELA el presidente ordena subir el impuesto al valor agregado, el mas perjudicial de los impuestos para las clases mas pobres, ante la necesidad que tiene de dinero fresco tras haber dilapidado en doce años Un Millón de Millones de Dólares, en Perú disfrutan, a 220 kilómetros al sur de Lima, de una urbanización de 100 casas donadas y construidas por el gobierno venezolano para que ” vivan decentemente” igual número de familias peruanas.
Mientras en Venezuela se sufre un déficit habitacional de mas de 2 millones de viviendas por el atraso del régimen de Chavez en construcción de viviendas seguimos viendo como en Nicaragua, El Salvador, Malí y ahora Perú disfrutan de cómodas edificaciones que hacen falta en el país que puso el dinero para su construccion y mantenimiento mas allá de nuestras fronteras. Por supuesto que el nombre del conjunto se denomina Simón Bolívar como todo lo que toca el comandante para darle visos de épica libertaria.
El trabajo de investigación que la periodista Patricia Poleo hizo en Lima dio como resultado el descubrimiento de la organización que en Peru ha construido las casas. Se trata nada menos que la propia petrolera venezolana PDVSA a través de su filial Pequiven.
Los premiados habitantes del conjunto dan las gracias a Hugo Chavez y a ” su mano derecha”: la funcionaria de Pequiven Milfre Botello,coordinadora social general de Pequiven. Aunque todavía no han recibido los títulos de propiedad de las casas los habitantes dicen que en cualquier momento les llegarán de la Embajada de Venezuela.
Las 100 casas no son el final del proyecto.Hay otra etapa prevista para mas casas pero los terrenos han sido invadidos y están a la espera del desalojo de los invasores para tratar de continuar con el proyecto financiado por “el caudillo bolivariano amigo de los pobres del Perú y de todos los pueblos de las Américas”.
cada casa tiene un valor de 20 Mil dólares y las negociaciones para asumir las casas se hicieron con un funcionario de la embajada venezolana de nombre “señor Conde”.
Afortunados los peruanos a quien Pequiven soluciona el problema habitacional mientras en Venezuela aumenta el déficit habitacional como también el numero de damnificados en refugios de quinto mundo.
Reproduzco la columna de Patricia Poleo en El Nuevo Pais para que detallen lo que aquí adelanto:
CHAVEZ REGALA CASAS EN PERU
14 de diciembre 2010
*****Las casas construidas por el Gobierno venezolano en Perú, fueron visitadas por la periodista Patricia Poleo, quien corroboró en el sitio que casi mil peruanos viven dignamente gracias al gobierno de Hugo Chávez.
A doscientos kilómetros hacia el sur de Lima, la capital del Perú, en medio de miles de kilómetros de terrenos desérticos invadidos por ranchos de esterilla, se yergue como una flor blanca la ciudad “Simón Bolívar”, una hermosa urbanización de 100 casas construidas y donadas por el gobierno de Hugo Chávez a esa comunidad en el año 2008.
Para acceder a ciudad “Simón Bolívar”, es necesario recorrer largos tramos de vías sin asfaltado después que se llega a Chincha Alta en Inca, Perú. No existe en toda la zona una urbanización que responda a un plan arquitectónico armónico, hasta que se ingresa en esta especie de oasis de casitas blancas que han dignificado la vida de casi mil peruanos, con vialidad óptima, caminerías, amplios jardines, iluminación, áreas de esparcimiento, etc, etc.
Rápida respuesta
La zona fue azotada por un terremoto en agosto del 2007. En abril del 2008, es decir ocho meses después, el Gobierno venezolano comenzó a darle una respuesta a los afectados que en menos de dos meses, es decir, en mayo de ese mismo año, recibieron totalmente concluída la ciudad “Simón Bolívar”.
Es domingo, y los vecinos se encuentran en labores domésticas y de recreación. El lugar es tan agradable, que nos encontramos con personas que aunque no tienen el privilegiado de vivir ahí, lo recorren para disfrutarlo. Es su mejor manera de pasar el domingo.
Una casa
A cambio de nada
Víctor Morán Francia, un joven peruano de 21 años, tiene dos años viviendo en la ciudad Simón Bolívar. Voluntariamente se presentó a trabajar en la obra, y el resultado fue que salió premiado con una de las casas, sin tener que pagar nada de nada.
-¿Tuviste contacto con algún funcionario venezolano para que te adjudicaran tu casa?
-Sí, con la Milfre, la mano derecha de Hugo Chávez (se refiere a Milfre Botello, Coordinadora Social General de Pequiven).
Víctor no dejará de agradecer jamás al Presidente venezolano por la bendición de su hogar: “Gracias a él tengo mi casita, estoy muy feliz. Vivo con mi mamá, mi hermana, mi señora y mi hija. Lo único que pago es la luz y el agua”.
Víctor explica que aún ninguno de los vecinos ha recibido el título de propiedad, pues siempre les aseguran que los documentos “están por llegar de la embajada de Venezuela”.
Los vecinos consultados en ciudad “Simón Bolívar”, contaron que las casas les fueron entregadas con un juego de muebles, sillas, tres camas, cocina, estantes, ollas…
Víctor y su esposa Rosa, nos muestran la casa por dentro, apenados por el desorden dominical que lo único que significa, es que en esa casa hay vida. Cuentan con tres habitaciones y dos baños. Antes de recibir tan generosa donación por parte del Gobierno venezolano, ambos vivían en ranchos de esterilla.
Estas casas construidas por el Gobierno venezolano, tienen una tecnología de recubrimiento que impide que se concentre demasiado calor o demasiado frío, de manera que la temperatura interior siempre es agradable.
En menos de dos meses, ya se habían construido las primeras cien viviendas previstas, pues se formaban varios equipos conformados por seis personas cada uno, que terminaban una casa diariamente, cada grupo.
Para adjudicar las casas, los encargados de la embajada venezolana en Perú y los funcionarios de Pequiven corroboraron que los beneficiarios realmente necesitaran la vivienda, es decir, que no tuvieran propiedad alguna, ni opción de tenerla.
Aún faltan más donaciones.
El proyecto donado por Venezuela, no concluye con estas 100 casas. Está prevista una segunda etapa que contará con Escuela, Iglesia y otras áreas comunes además de viviendas adicionales, pero el terreno previsto para esto, ha sido invadido.
Rosita Saldaña es la líder de la comunidad, el enlace con Milfre Botello, la funcionaria de Pequiven. Ella habita una de las viviendas, que comparte con 8 niños y tres adultos, pero: “Estoy bien –dice- esto es chiquito pero acogedor y bien distribuído. Y es nuestro”.
La joven habla con propiedad ante la periodista venezolana de lo que es el proyecto de las Petrocasas a nivel de América Latina, y explica que ella fue una de las personas que trabajó directamente con los funcionarios de la embajada venezolana y de Pequiven para lograr que se construyera la ciudad Simón Bolívar que ha beneficiado a más de 600 peruanos, pues según ella misma explicó, en cada casa –son 100 en total- viven un promedio de 6 personas, aunque en algunas hay hasta 10 y 12 personas conviviendo.
Cada casa tiene un valor de sesenta mil soles, lo que equivale a 20 mil dólares aproximadamente.
Rosa Saldaña reconoce que la funcionaria de Pequiven Milfre Botello, ha realizado un trabajo social muy importante en la zona y se ha dedicado a trabajar, en nombre del gobierno venezolano, por esa comunidad de Perú. También menciona a un funcionario de la embajada venezolana en Perú a quien identifica como “el señor Conde”.
No ha habido Adoctrinamiento.
Rosa Saldaña, sin necesidad de que se le haga la pregunta, asegura que la comunidad no ha recibido ningún adoctrinamiento ideológico por parte de algún funcionario venezolano. Su afirmación es respaldada por algunas vecinas que se han acercado a participar de la conversación. “Milfre Botello ha actuado entre nosotros como una asistente social –trabajadora social como se le conoce en Venezuela- cuya función ha sido motivar y dialogar con la gente en cuanto al mantenimiento adecuado y uso de las casas, cómo organizarse…orientaba a las madres solteras, personas con algún vicio, a quienes ella ayudó a reintegrarse a la sociedad…”
Antes de retirarnos, un vecino a quien apodan “el Técnico Dental” nos detiene, preguntándonos si somos parte del equipo de Pequiven, y nos pide que le avisemos a Malfre que los invasores del terreno previsto para construir la segunda etapa, se están robando la luz de ciudad “Simón Bolívar”. La funcionaria venezolana, en la nómina de Pequiven, resuelve hasta los más elementales problemas a los peruanos que tienen el privilegio de poseer una vivienda digna en ciudad “Simón Bolívar” en Chincha, Perú.
Leer para creer.





