SE CONFIRMA LO QUE YA ANTES nosotros habÃamos informado en torno a la salud del presidente Hugo Chávez FrÃas. Hemos escrito en torno a la terapia de dolor que se le viene aplicando desde sus últimas visitas al CIMEQ, más precisamente desde la última, tras finalizar las sesiones de radioterapia en ese nosocomio de Cuba. La aplicación de calmantes al paciente presidencial ha sido parte de nuestros runrunes desde este año cuando anunciamos su tercera operación a fines de febrero.
Los dolores son consecuencia de las metástasis en los huesos de la cadera, el RMS del músculo Psoas y los efectos de una radioterapia mal aplicada en el CIMEQ cubano.
Todas las “mala praxis” se unieron desde la primera operación en La Habana. Ésta fue cuestionada hasta por el médico español que trata a Fidel Castro y quien por casualidad en el mes de junio de 2011 se encontraba en el chequeo anual de su octogenario paciente, el Dr.José Luis GarcÃa Sabrido.
Casualmente hace solo dos dÃas el veterano periodista estadounidense Dan Rather, ya retirado de la escena pública diaria y a cargo de un blog de noticias en la internet, HDNews, repetÃa lo que ya en un año ha aparecido varias veces: “Chávez sufre de un Rabdomiosarcoma (RMS) metastásico agresivo”.
La edición de hoy sábado 2 de Junio del diario español ABC trae en su primera página la noticia desarrollada desde la corresponsalÃa en Washington por su periodista Emili J. Blasco que asegura tener un informe de inteligencia. La casualidad es que desde Estados Unidos han salido varios reportes similares el último mes. Para mi conocimiento, podrÃa pensar que debe haber algún link o enlace entre fuentes cubanas o brasileras y estadounidenses. Creo que los que más detalles manejan del estado del paciente son sus médicos cubanos y los tres doctores especialistas en cáncer que desde Brasil vigilaron la última operación de Chávez a instancias del ex presidente Lula Da Silva.
Este es el reporte de ABC.es:
 Chávez aguanta gracias al fentanilo, un opiáceo cien veces más fuerte que la morfina´
ABC accede al informe de inteligencia que revela la terapia seguida por el lÃder bolivariano contra su cáncer de huesos.
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, está tomando fentanilo, un medicamento que es cien veces más potente que la morfina, con el fin de aliviar los fuertes dolores que le está provocando el persistente avance del cáncer en los huesos. Los médicos también le están suministrando bisfosfonato para combatir la progresión de la metástasis y corticosteroides con el fin de aliviar los efectos secundarios de la radiación y la quimioterapia. Asà se especifica en un último informe de inteligencia, al que ha tenido acceso ABC, elaborado a partir de los dictámenes médicos del equipo de facultativos que atiende al dirigente venezolano.
Esas fuentes confirman que Chávez padece un rabdomiosarcoma, un tumor cancerÃgeno de los músculos que van adheridos a los huesos, con metástasis en estos. Se trata del tipo de cáncer referido esta semana por el periodista estadounidense Dan Rather, aunque sobre el pronóstico de vida se pronuncian de modo menos categórico que este. Rather citaba a un informante que le otorgaba a Chávez no más de dos meses de vida. Al menos parte del equipo médico estima, de acuerdo con el informe de inteligencia, que «si no sucede una inesperada caÃda, el presidente Chávez podrÃa llegar a las elecciones», que son el 7 de octubre. De todos modos, en el proceso ha habido suficientes recaÃdas como para aventurar que no pueda haber más, por lo que no hay ningún pronunciamiento taxativo. Además, «el cáncer continúa extendiéndose en los huesos», se advierte.
 Chávez lucha por llegar a las elecciones de octubre
El actual tratamiento en Cuba incluye radiación y quimioterapia, sin que en este momento se le estén aplicando procedimientos experimentales o radicales. Los efectos posteriores de la radiación —fuerte dolor y gran ansiedad— son «especialmente preocupantes y en algún momento su cuerpo no será capaz de aceptarlos». Los tratamientos son «para afrontar la extensión del cáncer, no para erradicarlo».
Parches disimulados
El potente opiáceo fentanilo se le suministra a Chávez a través de parches dermatológicos, que introducen la sustancia en la sangre a través de la piel. Esos parches ocupan poco espacio y van colocados bajo la ropa, por lo que no son visibles cuando el presidente aparece en público. También de muy poco grosor, y por tanto normalmente no apreciables por otras personas, son los pañales que con frecuencia tiene que utilizar por no poder controlar sus funciones fisiológicas.
También se le administra bisfosfonato, un tipo de medicamento dirigido a ralentizar la metástasis en huesos y combatir al mismo tiempo la pérdida de masa ósea. Los corticosteroides se le dan para reducir el dolor y hacer frente los efectos secundarios de la radiación y la quimioterapia.
Por último, el informe indica que los médicos cubanos, que son quienes controlan la atención del paciente, aunque en los tratamientos intervienen facultativos de otras nacionalidades, no estarÃan comunicando a Chávez toda la gravedad de su situación, prefiriendo una versión demasiado optimista sobre los resultados que está teniendo el tratamiento. El propósito, más allá de posibles interpretaciones polÃticas sobre el papel de La Habana en la gestión del postchasvismo, serÃa contribuir a la confianza de Chávez en su lucha contra la enfermedad pensando que ello puede alargarle algo la vida.
Por otra parte, durante sus prolongadas estancias en la capital cubana para ser tratado, Chávez realiza cortas y frecuentes llamadas telefónicas al vicepresidente venezolano, ElÃas Jaua, asà como a otros miembros del Gobierno, en un esfuerzo por no destensar las riendas del poder. También utiliza personas como correos especiales para trasladar mensajes importantes o sensibles entre La Habana y Caracas, según ha podido saber este diario de cÃrculos familiares con las circunstancias de su estancia en la isla.
 La Habana, pendiente
A pesar de que en ocasiones, debido al intenso tratamiento y sus efectos secundarios, como el fuerte dolor, Chavéz debe permanecer en reposo absoluto, no hay indicación de que nadie se haya hecho cargo de su cuenta de twitter o envÃe mensajes en su nombre, algo que puede ocurrir en el futuro en caso de que resulte incapacitado y su entorno quiera tapar esa realidad.
En un momento en que el ministro de Exteriores, Nicolás Maduro, está ganando visibilidad como posible sustituto de Chávez, es significativo el dato de que mantiene una lÃnea segura de comunicación con La Habana para mantener una coordinación con las autoridades cubanas. Por ese mismo conducto es puesto al dÃa sobre la evolución de la enfermedad de Chávez. De todos modos, esto no quiere decir que Raúl Castro esté apostando definitivamente por él, máxime cuando al parecer el dirigente cubano mantiene algún grado de desconfianza sobre la independencia respecto a Cuba que podrÃa buscar Maduro en el caso de capitanear el postchavismo. Maduro es uno de los pocos miembros del Gobierno que probablemente no se verá acusado en unas semanas por la DEA, la agencia estadounidense contra la droga, de participar en actividades de narcotráfico.




