UN TRABAJO EL DÍA 1° de Julio en Tal Cual firmado por Mario Zichman vuelve a poner en el tapete el aprovechamiento por parte del director gringo -“me fascinan los dictadores” como el mismo le confesó al editor de El Universal Andrés Mata cuando éste le preguntó sobre su interés en los déspotas globales al topárselo en una calle de New York filmando “Wall Street 2”- de la personalidad del presidente Chávez quien lo estimuló a ser “contratado” para presentar la muy personal visión del venezolano ante el resto del mundo.
Si bien es cierto que la película ha sido presentada por los medios especializados como una “panfletaria propaganda de color rosa” allá en los Estados Unidos, no deja de arrojar dudas sobre el desdén con el que toman tanto Stone como sus colaboradores los hechos históricos o los sucesos en los que ha estado involucrado, con actuar nada democrático, el mediático caudillo venezolano.
La confesión de uno de los guionistas de “Al Sur de la Frontera”, el británico paquistaní Tariq Alí es determinante: “este es un documental “opinionated”, es decir con la visión de un solo lado, pues “nosotros respaldamos al otro bando, el de Chávez”.
La cinta será un fiasco de taquilla pero el “yanqui amigo” ya cobró unos $40 millones a través de diversas compañías a las que se les envió el dinero para la producción contratada a través de un argentino –medio gringo y medio europeo- un tal productor Sulichin que ha sido el contratista de muchas de las estrellas de Hollywood que han venido a visitar a Chávez y crearle el mismo halo de “aventura, romanticismo y enigma” que alguna vez tuvo Fidel Castro en los años 60 y 70 cuando lo visitaban desde Gina Lollobrigida hasta Sofía Loren pasando por actores y directores, en años más cercanos a ésta década como Spielberg y el mismo Stone que ya le ha hecho dos documentales. Negocios con los rojos rojitos, ministricos incluidos, pero en contante billetes verdes.
Lo más llamativo de la desviación de Stone con Chávez lo refiere Szichman en su recuadro sobre el llamado golpe de abril del 2002 en los eventos de Puente Llaguno donde murieron 19 personas. El gobierno acusa de la matanza a la oposición y la oposición al gobierno. Stone se inclina por la versión oficialista. Para eso se basa en las declaraciones de Gregory Wilpert, que presenció el intercambio de disparos y es presentado como “un académico norteamericano”.
Pero el documental no informa que Wilpert es cónyuge de Carol Delgado, cónsul general de Venezuela en Nueva York o que es presidente de la junta directiva del portal de Internet Venezuelanalysis.com que recibe aportes del gobierno venezolano. The New York Times se contactó con Wilpert la semana pasada, y éste reconoció que los primeros disparos en el incidente de Puente Llaguno parecieron haber provenido del edificio La Nacional donde se hallaban las oficinas administrativas de Freddy Bernal, alcalde del municipio Libertador dominado por los rojos rojitos.



