LO QUE SIEMPRE SE HA SABIDO vuelve a ser noticia hoy. Los hermanos Castro de Cuba, especialmente Fidel, llevan una vida de “ricos y famosos” bajo la fachada de un comunismo, socialismo, marxismo que venden como ejemplo para el mundo.
Los gustos del esplendor y disfrute de la vida a escondidas del pueblo cubano van para seis décadas. Ya antes un documental del “amigo de Fidel y Chávez” Oliver Stone nos dejó ver aquellos lujos donde negros con guantes (Cuba es mas racista que EE.UU.) servían en copas de cristal Baccarat los vinos Vega Sicilia y los cubiertos de las otrora familias capitalistas de 1958 bañados de oro y plata permitían a Fidel y su familia disfrutar al mejor estilo de lo que nos vendieron en 1959 como ejemplo comunista. El documental al que me refiero se titula “Comandante” o “Habla el Comandante” que casualmente no es fácil verlo hoy día pues la radiografía mostrada del tipo de vida del líder octogenario creó muchas dudas sobre sus disfrutes y prerrogativas. Debe decirse que la remodelación del llamado Palacio de la Revolución Cubana fue costeada por el gobierno venezolano como una “cortesía” de Hugo Chávez a su “padre putativo”. Esos trabajos incluyeron la construcción de un “búnker” adicional a los ya establecidos.
El libro que acaba de aparecer en París titulado “La Cara Oculta de Fidel” escrito a cuatro manos por el periodista francés Axel Gyldén y el que fuera guardaespaldas de Fidel Castro por 17 años Juan Reinaldo Sánchez sigue descubriendo la “farsa socialista y de austeridad” que siempre ha mantenido el líder cubano. Por cierto, farsa que repiten sus seguidores en el gobierno venezolano. Prueba de algo que siempre he mantenido: “esta robolución está unida, pegada, solo por el afán del billete que ha creado en 15 años unas MIL familias nuevo ricas, superando algunas de ellas, con creces, a los millonarios criollos que con esfuerzo, sudor y lágrimas hicieron sus fortunas limpiamente.”
El tema del revelador libro aparece hoy en varios medios globales. Aquí la nota de El Nuevo Herald de Miami enviada por la Agencia EFE de España:
La vida oculta Fidel Castro, revelada en un libro
LUIS MIGUEL PASCUAL
EFE
París — “En contra de lo que siempre dice, nunca ha renunciado al confort del capitalismo ni ha elegido vivir con austeridad”, escribe Juan Reinaldo Sánchez, que durante 17 años fue guardaespaldas de Fidel Castro y que ahora public un libro sobre la vida privada del líder de la revolución cubana.
Yates lujosos, una veintena de residencias repartidas por toda la isla o partidas de caza “a lo Luis XV”, tanto en las frondosas provincias del norte como en los privilegiados fondos marinos, son algunos de los detalles que saca a la luz “La cara oculta de Fidel Castro”, escrito junto al periodista francés Axel Gyldén y que estará en las librerías francesas el próximo día 28.
El comandante se cuidó mucho de mantener lejos de la vista de los cubanos su vida privada, “el secreto mejor guardado de la Revolución”, asegura Juan Reinaldo Sánchez, según los extractos del libro.
El hombre que acompañó casi a diario a Fidel entre 1977 y 1994 describe el lujoso yate del líder, “Aquarama II”, copiado del de un allegado del régimen de Fulgencio Batista (presidente de Cuba entre 1940-1944 y de facto en 1952-1959), con cuatro motores, que le regaló el dirigente soviético Leónidas Breznev.
Fondeado en su puerto privado de Bahía de Cochinos, cada paseo del barco implica todo un despliegue, que incluye otros dos navíos, uno de ellos totalmente medicalizado, una patrullera militar y varios aviones en alerta para evitar que el comandante sufra un atentado.
En general, el “Aquarama II” sirve para dar agradables paseos marítimos, pero también para ir a Cayo Piedra, una pequeña isla situada en el sureste de Cuba, un “paraíso para millonarios” en el que Castro reposa rodeado de lujo.
“Fidel Castro ha dado a entender que la Revolución no le dio ningún respiro, ningún placer; que ignoraba y despreciaba el concepto burgués de vacaciones. Mentía”, afirma Sánchez.
El guardaespaldas relata que él estuvo “cientos de veces” en ese “pequeño paraíso”, donde era el encargado de escoltar al comandante durante sus numerosas batidas de caza submarina en unos fondos marinos casi vírgenes.
En cuanto el tiempo era clemente, Fidel y su esposa Dalia acudían casi cada fin de semana a Cayo Piedra, mientras que en la temporada de lluvias el comandante prefería la caza del pato en la mansión “La Deseada”, situada en la provincia de Pinar del Río.
“En agosto, los Castro se instalaban durante un mes en su isla de ensueño”, desde la que el líder acudía a La Habana en helicóptero si algún imperativo así lo exigía, añade.
Ningún cubano de a pie penetró en la secreta isla de Castro, a la que solo un reducido grupo de privilegiados, casi todos extranjeros, fueron invitados.
Reinaldo Sánchez recuerda al ex presidente colombiano Alfonso López Michelsen, al empresario francés Gérard Bourgoin, conocido como el “rey del pollo”, el propietario de la CNN Ted Turner o el dictador de la República Democrática Alemana Erich Honecker.
Aunque los más habituales del lugar eran el escritor Gabriel García Márquez y el héroe de la revolución Antonio Núñez Jiménez.
En una de esas visitas, indica el autor, Fidel propuso a “Gabo” lanzarse a la conquista de la presidencia colombiana con el apoyo de Cuba, pero el escritor “prefería disfrutar de los placeres de la vida quedándose confortablemente al margen de la política”.
Lo que no consiguió con García Márquez, tener un peón en Colombia, lo logró años más tarde con Hugo Chávez en Venezuela, señala Reinaldo Sánchez, quien asegura que el líder cubano “siempre tuvo en la línea de mira el petróleo” de ese país.
“Sabía que era la clave para financiar su sueño internacionalista de oponerse a Estados Unidos”, agrega.
“La cara oculta de Fidel Castro” no describe solo el lujo de la vida del dictador cubano, sino que también analiza otros aspectos de su régimen, la dinastía familiar, seguida por la de su hermano Raúl.
El ex guardaespaldas también se centra en la costumbre que tenía Fidel de grabar a todos sus colaboradores y allegados o su intento por extender la revolución a Nicaragua.
Reinaldo Sánchez cayó en desgracia en 1994 por pedir la retirada y la jubilación.
Fue encarcelado y, tras múltiples peripecias, logró escapar en 2008 para reunirse con su familia en Estados Unidos.
Ya antes en el año 2013 el mismo guardaespaldas fugado de Cuba había adelantado algo de lo que hoy aparece en el libro:
Rebelión en la Granja, versión cubana
Manuel Castro Rodríguez
11 de mayo de 2013
El jet set castrista
versus el pueblo cubano
En Cuba el golf está al alcance de todos…
los hijos de la gerontocracia estalinista
Antonio Castro Soto del Valle, hijo de Fidel Castro Ruz y Dalia Soto del Valle, se ha proclamado campeón de la quinta edición de la Copa Montecristo de golf, disputada en la paradisíaca playa de Varadero, situada a 140 kilómetros de La Habana, donde todos los visitantes quedan deslumbrados con su mar azul turquesa y arena blanca.
Antonio Castro Soto del Valle nació en 1969, una década después que su padre, el fundador de la dinastía totalitaria, prohibiera el golf en Cuba.
Para poder participar en la Copa Montecristo de golf, el hijo del dictador Fidel Castro Ruz tuvo que pagar el equivalente a 150 dólares como cuota de inscripción más otros 800 dólares por las tres noches de hotel. No procederé a analizar cuánto cuesta la vestimenta de un golfista –está entre la más cara de todos los deportes, ya que incluye gorra, playera, pantalón, cinturón, zapatos y guante, todo diseñado y elaborado específicamente para cumplir con las exigencias de elegancia que demanda el juego y el público que acostumbra a asistir a los partidos-, ni los implementos -hierros, maderas, putters, bolsas, tees, bolas, etc., por ejemplo, un palo de golf normal cuesta unos cien dólares y una caja de diez bolas de la más barata cuesta unos cuarenta dólares.
Antonio Castro Soto del Valle es médico; en Cuba un galeno gana el equivalente a veintidós dólares al mes, mientras un litro de leche cuesta unos tres dólares. O sea, el hijo del dictador que hace cincuenta y dos años-el 16 de abril de 1961, el día que se proclamó socialista-declaró “Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes (…)” (http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1961/esp/f160461e.html),se gasta en un fin de semana lo que devenga un médico cubano en cuatro años de trabajo.
¿Qué deporte puede practicar el cubano de a pie?Aunque el pueblo cubano siempre ha sentido pasión por el béisbol -‘la pelota’, como le decimos los cubanos-, los niños y jóvenes cubanos están jugando más fútbol -en una reciente visita a Cuba de Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, declaró que en Cuba “hoy el fútbol es más importante que el béisbol”. ¿Por qué ocurre esto?Además que para el régimen, ‘la pelota’ es un asunto de Estado –no quiere que el pueblo conozca del éxito de los cubanos en el béisbol de Grandes Ligas-, el precio de los implementos para jugar ‘pelota’ es imposible de pagarhasta para un médico especialista o un profesor universitario: un guante cuesta el equivalente a cuarenta dólares, seis dólares una pelota y sesenta dólares un bate de aluminio. Recuérdese que un médico gana el equivalente a veintidós dólares al mes.
¿Qué hace la generalidad de los niños y jóvenes cubanos para poder practicar algún deporte? Buscan dos piedras que hacen las veces de portería y cualquier cosa redonda que se pueda utilizar como balón. Esa es la triste realidad del cubano de a pie.
Le sugiero al que desee conocer una aproximación a la historia de la entelequia llamada Revolución cubana, que lea el libro escrito por el izquierdista George Orwell,Rebelión en la Granja (en inglés Animal Farm) (1945), que es una novela satírica sobre la situación en la URSS de Stalin, que es lo más parecido a la Cuba de Fidel Castro.
Varadero, vieja costumbre de la familia Castro
Juan Reynaldo Sánchez*
6 de mayo de 2013
La imagen de Antonio Castro Soto del Valle como triunfador en un reciente torneo internacional de golf en Varadero me trajo a la memoria estampas del pasado sobre la fascinación de su padre y la familia Castro con el famoso balneario cubano.
A fin de cuentas, Antonio no ha hecho más que retornar a jugar golf en un escenario que le resulta extremadamente conocido desde su infancia y que permanece vedado para la inmensa mayoría de los cubanos, a pesar del levantamiento de las restricciones sobre el acceso a noteles y centros turísticos en abril del 2008.
Fidel Castro contaba en la península de Icacos con tres casas para su disfrute: una cabaña enclavada en una zona de manglares próxima a Punta Francés; una residencia situada muy cerca del Hotel Internacional, entre las calles G y H, cuyo patio daba directamente hacia la playa (aún destinada a los Castro); y una tercera casa, ubicada en el área del antiguo restaurante Las Américas, expropiedad del magnate Dupont. Esta última constituyó durante muchos años la preferida de la familia Castro, sobre todo de sus hijos.
Vacaciones de verano
Allí pasaban todo el verano -mes de agosto- sus dos hijos menores, Ángel y Antonio, y con idas y venidas constantes a La Habana sus otros tres hermanos, Alejandro, Alex y Alexis.
Eran frecuentemente visitadas las áreas de la dársena de Varadero, la bolera (boliche), la discoteca, el cabaret La Cueva del Pirata y un lugar muy especial: la Marina Gaviota de Punta Francés.
Esa marina comenzó con muy pocos recursos. Su jefe es Kike Finalé, un oficial de la Seguridad Personal perteneciente al Departamento Naval, que cuida y mantiene los yates de Fidel Castro en el sur de la Ciénaga de Zapata.
Finalé es hijo de un conocedor de la zona, ya fallecido, quien cuando Fidel Castro se enamoró de esa zona de playas y cayos del sur de la Ciénaga, lo acompañó en jornadas de pesca submarina en el lugar.
Los Castro Soto de Valle frecuentaban la Marina Gaviota, enclavada en aquellos tiempos en una base de Tropas Guardafronteras. Contaba entonces con una casa de botes muy rústica, pero donde podían degustarse excelentes pescados y langostas capturados en la misma zona. La marina contaba con uno o dos barcos de pesca, a bordo de los cuales Antonio y sus hermanos realizaban excursiones a Cayo Piedra del Norte y otros lugares de pesca.
Oficiales y suministros
Cuando la familia Castro iba a pasar vacaciones en Varadero se designaba un oficial de la escolta de Fidel Castro para que se hiciera cargo de la seguridad de ellos, y coordinara las visitas y suministros en ese lugar. Esos oficiales eran regularmente Solén Méndez Venero y Juan Picornel Núñez.
La alta dirigencia se volcó a pasar vacaciones familiares en Varadero a comienzos de los años 80. En virtud de la concurrencia de los hijos de Fidel Castro y otros dirigentes al balneario, se tuvo que ampliar la Unidad de Seguridad Personal. Se designó como jefe de esa unidad al mayor Lorenzo, se remodelaron las instalaciones y se asignaron más recursos, como almacenes para comidas y bebidas, dormitorios, un comedor y bombas de combustible. Todo lo necesario para que, gratuitamente, los hijos del gobernante y Dalia Soto del Valle pasaran felices vacaciones en la playa más hermosa de Cuba.
Hoy Antonio Castro disfruta del golf en las áreas de su antigua residencia en Varadero. Su triunfo en el Campeonato Internacional Montecristo, a finales de abril, patrocinado por el grupo de empresas de Palmares SA, con el apoyo de Habanos SA, la firma británica Esencia y la corporación Cubanacán.
El campeonato se celebró en el Club de Golf de Varadero, con18 agujeros y 3,5 kilometros de longitud, y con unacuota de inscripción de 150 CUC, que equivale al salario promedio de siete meses para un cubano de a pie. El hospedaje en el Hotel Meliá Las Américas durante los días del evento fue de 810 CUC, unos 19.440 pesos cubanos (CUC).
El más consentido
Contrario a lo informado en la prensa internacional, Antonio Castro no es el consentido de mamá y papá. El más consentido es el menor de los hermanos, Ángel, el único que no terminó una carrera universitaria y dejó sus estudios cuando concluyó el preuniversitario en la Escuela Vocacional Lenin. Por esa época se le veía merodeando una de las unidades de la escolta de su padre, montando y manejando los autos destinados a la protección del gobernante, hasta que un buen día se conoce de su designación como representante de la Mercedes Benz en Cuba.
Antonio Castro es el único de los cinco hijos de Fidel Castro que estudió la carrera que quería su padre: Medicina. Aunque no son pocos los testimonios sobre su profesionalismo, dedicación y buen trato a los pacientes, lo cierto es que ni él ni ninguno de los restantes Castros Soto del Valle hicieron jamás servicio social en el interior de Cuba y mucho menos cuentan con una misión internacionalista de las que enrolaron a miles de cubanos en Africa y América Latina.
En los últimos años he visto correr versiones en internet sobre la supuesta austeridad de Fidel Castro respecto a sus hijos. Nada más alejado de la verdad. No debemos confundir un régimen de autorización, que pasaba por Dalia Soto del Valle, con las limitaciones, una palabra que nunca se alojó en la vida cotidiana de los hijos del Comandante.
Las influencias formativas de los descendientes de Fidel Castro están dando frutos a la vista de todos. Ellos prefieren los campos de golf, la pesca, el sol y la arena fina de Varadero.
*Juan Reynaldo Sánchez fue escolta personal de Fidel Castro entre 1968 y 1994, con grados de teniente coronel. Fue destituido y cumplió prisión en Cuba. Logró abandonar la isla en el 2008 y actualmente reside en Miami. Tiene en preparación un libro sobre su experiencia en la seguridad personal del gobernante cubano.



