Contradicciones en boletines del Ministerio de Salud enturbian las cifras del virus Guanarito

El monitoreo de la fiebre hemorrágica venezolana (FHV), o virus Guanarito, se mantiene bajo evaluación técnica por parte del sistema epidemiológico nacional, como se comprueba en el boletín epidemiológico nacional de la semana 26 del año 2026, que abarca del 28 de junio al 4 de julio. Según las cifras del Ministerio de Salud, la ocurrencia de estos diagnósticos causados por el virus Guanarito sitúa el evento “por encima de lo esperado”, ya que en una semana se superó la media histórica anual de un caso.

Sin embargo, el seguimiento riguroso de la información oficial revela vacíos e inconsistencias en la presentación de las cifras por las autoridades sanitarias, que impiden determinar la situación real de esta enfermedad. Esta opacidad contrasta con las alertas del gremio médico por la muerte de por lo menos seis personas, en Barinas y Anzoátegui, que presentaron síntomas compatibles con esta infección.

Inconsistencias en la presentación de las cifras

La trazabilidad de los datos publicados por el Ministerio de Salud expone una contradicción entre los cuadros estadísticos y los textos descriptivos de sus propios informes:

En el reporte de la semana 22, el organismo confirmó un nuevo contagio por virus de Guanarito, que elevó la cifra a ocho casos en Barinas y dos en Portuguesa.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 22 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Desglose descriptivo de la FHV en la semana 22

Apenas una semana después (semana 23), el balance oficial sumó dos contagios más en suelo barinés, con lo que se llegaba a diez diagnósticos en esa entidad, pero estos no se reportaron en el tablero de control epidemiológico.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 23 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Desglose descriptivo de la FHV en la semana 23

En cuanto a la semana 26, la matriz asigna cuatro casos positivos a esa semana y clasifica la situación “por encima de lo esperado” en el tablero de control epidemiológico. No obstante, en el desglose descriptivo o sinopsis redactado en el propio documento, las autoridades afirman que durante ese período “no se registraron casos nuevos”.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 26 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Tablero de Control Epidemiológico, semana 26 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica

Esta incoherencia refleja fallas en el procesamiento de la data epidemiológica e impide precisar si los cuatro contagios responden a un brote reciente o a la regularización tardía de pacientes evaluados semanas atrás en el estado Barinas.

Al cierre de este período, el acumulado oficial asciende a 12 casos confirmados en todo el año de un total de 347 pacientes evaluados bajo sospecha clínica en el año, con un índice de letalidad del 58,33 % debido al fallecimiento de 7 personas.

¿Qué es el virus Guanarito?

Con respecto al comportamiento de esta patología, el médico infectólogo e internista Freddy Salazar explica que el virus Guanarito es un arenavirus endémico de Venezuela, descubierto hace décadas y localizado principalmente en las zonas agrícolas de los estados Barinas y Portuguesa.

“Es un virus que produce inicialmente un cuadro inespecífico: fiebre, malestar general, debilidad y síntomas gastrointestinales como vómitos o diarrea. Alrededor de una semana después, el paciente puede comenzar a presentar manifestaciones hemorrágicas graves (sangrado nasal, bucal o por otras áreas del cuerpo). En los cuadros más severos, se genera una afectación sistémica que puede derivar en distrés respiratorio agudo o complicaciones neurológicas como encefalitis”, detalla Salazar en entrevista con Runrun.es.

El especialista aclara que no se trata de un virus urbano, ya que su reservorio natural es un roedor silvestre conocido como el “ratón de la caña”. La vía de contagio principal para el ser humano ocurre en el campo, al inhalar partículas microscópicas presentes en las excreciones de estos roedores.

Respecto al riesgo entre el personal sanitario, Salazar señala que, aunque es menos frecuente, la transmisión puede darse mediante el contacto directo de piel expuesta o mucosas con secreciones y fluidos contaminados de pacientes graves.

Una epidemia nacional es poco probable

Salazar enfatiza que la fiebre hemorrágica venezolana no cuenta con un tratamiento antiviral específico ni con un antibiótico curativo, por lo que el abordaje médico consiste en medidas de soporte y asistencia vital en áreas de cuidados intensivos, mientras el organismo del paciente intenta eliminar la carga viral.

A pesar de la alta tasa de mortalidad que registra la enfermedad en sus formas graves, el especialista descarta la posibilidad de una epidemia a escala nacional o urbana, puesto que, para que haya transmisión, se requiere la presencia del reservorio específico, que es el ratón de campo.

“En ciudades donde no existe este roedor, es imposible que el virus se propague de forma masiva. Hasta la fecha, no existe evidencia científica de que el virus haya mutado para transmitirse eficientemente de persona a persona de manera sostenida”, indica.

Piden evaluación epidemiológica

Recientemente, el Colegio de Médicos de Barinas solicitó al Ministerio de Salud el inicio de una investigación epidemiológica profunda para esclarecer el deceso de tres profesionales de la medicina en la entidad, quienes presentaron un cuadro infeccioso agudo que está siendo evaluado.

Por su parte, la Federación Médica Venezolana (FMV) hizo un “llamado de alerta” al Ejecutivo por la rápida propagación de una “patología letal” que ha cobrado la vida de varias personas en Barinas y Anzoátegui, con un severo cuadro febril, hemorrágico y respiratorio.

“Se ha reportado una patología generalizada caracterizada clínicamente por un severo compromiso del estado general y un fallo agudo del sistema cardiorrespiratorio, la cual ha ocasionado múltiples fallecimientos en un corto período de evolución”, señala el comunicado de la FMV firmado por su presidente, Douglas León Natera, y el secretario general, Rafael Belmonte.

Entre los fallecidos en Barinas se confirma a los médicos Jhovanny Silva, Rafael Díaz y Cecilia Chávez, además de otros decesos reportados por los habitantes de la región. También alertan sobre tres decesos con síntomas similares registrados en el hospital de El Tigre, estado Anzoátegui, entre ellos, un funcionario sanitario de la gobernación.

La institución gremial no afirma que se trate de casos del virus Guanarito, pero sí exhorta a las autoridades sanitarias a mantener la vigilancia epidemiológica bajo los protocolos de síndrome febril hemorrágico y respiratorio para evitar que pueda transformarse en brote epidémico y extenderse a otras regiones.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

El médico infectólogo e internista Freddy Salazar descartó la posibilidad de una epidemia a escala nacional o urbana del virus Guanarito, puesto que, para que haya transmisión, se requiere la presencia del reservorio específico, que es el ratón de campo
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El monitoreo de la fiebre hemorrágica venezolana (FHV), o virus Guanarito, se mantiene bajo evaluación técnica por parte del sistema epidemiológico nacional, como se comprueba en el boletín epidemiológico nacional de la semana 26 del año 2026, que abarca del 28 de junio al 4 de julio. Según las cifras del Ministerio de Salud, la ocurrencia de estos diagnósticos causados por el virus Guanarito sitúa el evento “por encima de lo esperado”, ya que en una semana se superó la media histórica anual de un caso.

Sin embargo, el seguimiento riguroso de la información oficial revela vacíos e inconsistencias en la presentación de las cifras por las autoridades sanitarias, que impiden determinar la situación real de esta enfermedad. Esta opacidad contrasta con las alertas del gremio médico por la muerte de por lo menos seis personas, en Barinas y Anzoátegui, que presentaron síntomas compatibles con esta infección.

Inconsistencias en la presentación de las cifras

La trazabilidad de los datos publicados por el Ministerio de Salud expone una contradicción entre los cuadros estadísticos y los textos descriptivos de sus propios informes:

En el reporte de la semana 22, el organismo confirmó un nuevo contagio por virus de Guanarito, que elevó la cifra a ocho casos en Barinas y dos en Portuguesa.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 22 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Desglose descriptivo de la FHV en la semana 22

Apenas una semana después (semana 23), el balance oficial sumó dos contagios más en suelo barinés, con lo que se llegaba a diez diagnósticos en esa entidad, pero estos no se reportaron en el tablero de control epidemiológico.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 23 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Desglose descriptivo de la FHV en la semana 23

En cuanto a la semana 26, la matriz asigna cuatro casos positivos a esa semana y clasifica la situación “por encima de lo esperado” en el tablero de control epidemiológico. No obstante, en el desglose descriptivo o sinopsis redactado en el propio documento, las autoridades afirman que durante ese período “no se registraron casos nuevos”.

Tablero de Control Epidemiológico, semana 26 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica
Tablero de Control Epidemiológico, semana 26 / Dirección de Vigilancia Epidemiológica

Esta incoherencia refleja fallas en el procesamiento de la data epidemiológica e impide precisar si los cuatro contagios responden a un brote reciente o a la regularización tardía de pacientes evaluados semanas atrás en el estado Barinas.

Al cierre de este período, el acumulado oficial asciende a 12 casos confirmados en todo el año de un total de 347 pacientes evaluados bajo sospecha clínica en el año, con un índice de letalidad del 58,33 % debido al fallecimiento de 7 personas.

¿Qué es el virus Guanarito?

Con respecto al comportamiento de esta patología, el médico infectólogo e internista Freddy Salazar explica que el virus Guanarito es un arenavirus endémico de Venezuela, descubierto hace décadas y localizado principalmente en las zonas agrícolas de los estados Barinas y Portuguesa.

“Es un virus que produce inicialmente un cuadro inespecífico: fiebre, malestar general, debilidad y síntomas gastrointestinales como vómitos o diarrea. Alrededor de una semana después, el paciente puede comenzar a presentar manifestaciones hemorrágicas graves (sangrado nasal, bucal o por otras áreas del cuerpo). En los cuadros más severos, se genera una afectación sistémica que puede derivar en distrés respiratorio agudo o complicaciones neurológicas como encefalitis”, detalla Salazar en entrevista con Runrun.es.

El especialista aclara que no se trata de un virus urbano, ya que su reservorio natural es un roedor silvestre conocido como el “ratón de la caña”. La vía de contagio principal para el ser humano ocurre en el campo, al inhalar partículas microscópicas presentes en las excreciones de estos roedores.

Respecto al riesgo entre el personal sanitario, Salazar señala que, aunque es menos frecuente, la transmisión puede darse mediante el contacto directo de piel expuesta o mucosas con secreciones y fluidos contaminados de pacientes graves.

Una epidemia nacional es poco probable

Salazar enfatiza que la fiebre hemorrágica venezolana no cuenta con un tratamiento antiviral específico ni con un antibiótico curativo, por lo que el abordaje médico consiste en medidas de soporte y asistencia vital en áreas de cuidados intensivos, mientras el organismo del paciente intenta eliminar la carga viral.

A pesar de la alta tasa de mortalidad que registra la enfermedad en sus formas graves, el especialista descarta la posibilidad de una epidemia a escala nacional o urbana, puesto que, para que haya transmisión, se requiere la presencia del reservorio específico, que es el ratón de campo.

“En ciudades donde no existe este roedor, es imposible que el virus se propague de forma masiva. Hasta la fecha, no existe evidencia científica de que el virus haya mutado para transmitirse eficientemente de persona a persona de manera sostenida”, indica.

Piden evaluación epidemiológica

Recientemente, el Colegio de Médicos de Barinas solicitó al Ministerio de Salud el inicio de una investigación epidemiológica profunda para esclarecer el deceso de tres profesionales de la medicina en la entidad, quienes presentaron un cuadro infeccioso agudo que está siendo evaluado.

Por su parte, la Federación Médica Venezolana (FMV) hizo un “llamado de alerta” al Ejecutivo por la rápida propagación de una “patología letal” que ha cobrado la vida de varias personas en Barinas y Anzoátegui, con un severo cuadro febril, hemorrágico y respiratorio.

“Se ha reportado una patología generalizada caracterizada clínicamente por un severo compromiso del estado general y un fallo agudo del sistema cardiorrespiratorio, la cual ha ocasionado múltiples fallecimientos en un corto período de evolución”, señala el comunicado de la FMV firmado por su presidente, Douglas León Natera, y el secretario general, Rafael Belmonte.

Entre los fallecidos en Barinas se confirma a los médicos Jhovanny Silva, Rafael Díaz y Cecilia Chávez, además de otros decesos reportados por los habitantes de la región. También alertan sobre tres decesos con síntomas similares registrados en el hospital de El Tigre, estado Anzoátegui, entre ellos, un funcionario sanitario de la gobernación.

La institución gremial no afirma que se trate de casos del virus Guanarito, pero sí exhorta a las autoridades sanitarias a mantener la vigilancia epidemiológica bajo los protocolos de síndrome febril hemorrágico y respiratorio para evitar que pueda transformarse en brote epidémico y extenderse a otras regiones.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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