Encovi 2025: Hay más fallas en los servicios públicos y se redujo la cobertura educativa

En Venezuela, la falta de agua y electricidad son las principales causas por las cuales niñas, niños y adolescentes dejan de asistir a la escuela. Mientras que el índice de pobreza multidimensional en el país presentó una leve reducción, el deterioro de los servicios públicos sigue siendo uno de los factores que impacta negativamente en la medición.

Así lo reveló la onceava edición de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), que ratificó que el acceso regular a los servicios públicos en Venezuela se redujo

De acuerdo con el estudio —que aplicó encuestas a 11.352 hogares en 22 estados del país, entre marzo y junio de 2025—, solo 29 % de quienes cuentan con suministro de agua potable por acueducto tiene el servicio diariamente. De ese grupo, 19 % dijo que este era continuo y 10 % que era intermitente.

En porcentaje general representa una desmejora respecto al 2024, cuando el 36 % de los encuestados expresó que le llegaba el agua a sus viviendas todos los días.

La mayoría de los consultados en esta edición (60 %) alegó que tenía agua solo algunos días de la semana y el 11 % afirmó que únicamente cuenta con el servicio una vez a la semana. Ni siquiera la población con más recursos se salva de ser afectada por las dificultades para acceder al agua por tuberías.

Mientras, el 39 % de los hogares dijo que el servicio eléctrico se interrumpe diariamente durante varias horas. El 35 % de los consultados señaló que se les va la luz “alguna vez por semana”, de nuevo, por varias horas.

Exclusión y rezago en educación

La directora del IIES y coordinadora del estudio, Anitza Freites, explicó que aunque el porcentaje de la cobertura educativa en el país se ha recuperado respecto a la pandemia por el Covid-19, aún no alcanza los niveles que tenía cuando se inició la Encovi hace una década (73 %).

Actualmente el 64 % de la población entre 3 y 24 años está dentro del sistema educativo. Se estima que 1,2 millones de niñas, niños y adolescentes están excluidos.

Destacó que la población en edad potencial de demandar servicios educativos “ha ido creciendo a un ritmo más lento porque los índices de fecundidad se han reducido”.

Cuando se desagrega la situación de la cobertura educativa, se observa que los más afectados son los grupos entre 3 y 5 años, y los que están entre los 18 y 24 años, “en el primer caso porque los dejan la casa y en el segundo porque salen del sistema educativo para tratar de encontrar empleo”.

En cuanto a la cobertura por ámbitos territoriales, la Encovi 2025 arroja que “Caracas perdió su posición privilegiada como proveedora de servicios educativos a más de la mitad de su población joven, registrando una cobertura similar a la de las ciudades pequeñas y zonas rurales”.

Entre otros aspectos, el estudio visibilizó que en el 70 % de los casos son las madres quienes brindan el acompañamiento pedagógico en el hogar. Un 21 % expresó que desearía tener más información para orientar a sus hijos e hijas en la realización de las tareas y 29 % dijo que necesitan más acceso a dispositivos tecnológicos.

En cuanto a las razones por las cuales los adolescentes y jóvenes dejan de estudiar, una de las principales causas es que no quisieron seguir haciéndolo, por lo que se considera que la educación secundaria debe reformar su oferta curricular.

Problemas de salud y falta de seguro médico

La investigadora Anitza Freitez resaltó que va en aumento la población adulta mayor en Venezuela, realidad para la que el sistema de salud debe prepararse porque la tendencia es que esta población padezca de enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.

La Encovi consultó a las personas sobre si habían presentado problemas de salud en el último mes: 15 % respondió que sí. De estas personas 37 % no consultó a ningún especialista y 25 % decidió automedicarse para buscar alivio.

En cuanto al acceso a los medicamentos, la mayoría dijo que tuvo que comprarlos. “Hay un aumento del gasto de bolsillo en salud”, dijo Freites.

También determinaron que solo 6,6 % de la población posee seguro médico. De este grupo solo 10 % tiene contratado un seguro particular.

Otro dato que reveló el estudio es que las personas decidieron ir a consultas médicas a hospitales por sobre los ambulatorios, lo que puede relacionarse con un deterioro de los ambulatorios comunitarios y redes de Barrio Adentro. Solo 20 % acudió al sector privado.
Participación en la economía y retorno de los migrantes

A pesar de que la Encovi continúa mostrando que hay un predominio de las mujeres a la cabeza de los hogares venezolanos, la participación de las mujeres en actividad económica es de 39 %, mucho menor a la de los hombres (72 %).

En general la participación de la población venezolana en la actividad económica se ha mantenido en niveles bajos, en un contexto afectado por la pandemia y por la crisis de movilidad.

Para 2025 se registra una pobreza extrema de 31,7 % y una pobreza total de 68,5 % en los hogares. El indicador muestra una ligera mejoría respecto a años anteriores que se atribuye al “desmontaje progresivo del sistema de controles en el ámbito económico”, que ayudó a reducir la inflación y a una cierta recuperación de los ingresos.

En esta edición del estudio los hogares reportaron el retorno de 7 % de sus familiares que habían migrado del país entre los años 2020 y 2025. 

Destacaron que en su mayoría se trata de niños, niñas y adolescentes y población adulta mayor. Los países desde donde se reportaron más retornados son Ecuador y Colombia. 

Lea el informe completo haciendo clic aquí.

El estudio arrojó que solo 29 % de quienes cuentan con suministro de agua potable por acueducto tiene el servicio diariamente. El 39 % de los hogares dijo que el servicio eléctrico se interrumpe a diario durante varias horas.
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En Venezuela, la falta de agua y electricidad son las principales causas por las cuales niñas, niños y adolescentes dejan de asistir a la escuela. Mientras que el índice de pobreza multidimensional en el país presentó una leve reducción, el deterioro de los servicios públicos sigue siendo uno de los factores que impacta negativamente en la medición.

Así lo reveló la onceava edición de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), que ratificó que el acceso regular a los servicios públicos en Venezuela se redujo

De acuerdo con el estudio —que aplicó encuestas a 11.352 hogares en 22 estados del país, entre marzo y junio de 2025—, solo 29 % de quienes cuentan con suministro de agua potable por acueducto tiene el servicio diariamente. De ese grupo, 19 % dijo que este era continuo y 10 % que era intermitente.

En porcentaje general representa una desmejora respecto al 2024, cuando el 36 % de los encuestados expresó que le llegaba el agua a sus viviendas todos los días.

La mayoría de los consultados en esta edición (60 %) alegó que tenía agua solo algunos días de la semana y el 11 % afirmó que únicamente cuenta con el servicio una vez a la semana. Ni siquiera la población con más recursos se salva de ser afectada por las dificultades para acceder al agua por tuberías.

Mientras, el 39 % de los hogares dijo que el servicio eléctrico se interrumpe diariamente durante varias horas. El 35 % de los consultados señaló que se les va la luz “alguna vez por semana”, de nuevo, por varias horas.

Exclusión y rezago en educación

La directora del IIES y coordinadora del estudio, Anitza Freites, explicó que aunque el porcentaje de la cobertura educativa en el país se ha recuperado respecto a la pandemia por el Covid-19, aún no alcanza los niveles que tenía cuando se inició la Encovi hace una década (73 %).

Actualmente el 64 % de la población entre 3 y 24 años está dentro del sistema educativo. Se estima que 1,2 millones de niñas, niños y adolescentes están excluidos.

Destacó que la población en edad potencial de demandar servicios educativos “ha ido creciendo a un ritmo más lento porque los índices de fecundidad se han reducido”.

Cuando se desagrega la situación de la cobertura educativa, se observa que los más afectados son los grupos entre 3 y 5 años, y los que están entre los 18 y 24 años, “en el primer caso porque los dejan la casa y en el segundo porque salen del sistema educativo para tratar de encontrar empleo”.

En cuanto a la cobertura por ámbitos territoriales, la Encovi 2025 arroja que “Caracas perdió su posición privilegiada como proveedora de servicios educativos a más de la mitad de su población joven, registrando una cobertura similar a la de las ciudades pequeñas y zonas rurales”.

Entre otros aspectos, el estudio visibilizó que en el 70 % de los casos son las madres quienes brindan el acompañamiento pedagógico en el hogar. Un 21 % expresó que desearía tener más información para orientar a sus hijos e hijas en la realización de las tareas y 29 % dijo que necesitan más acceso a dispositivos tecnológicos.

En cuanto a las razones por las cuales los adolescentes y jóvenes dejan de estudiar, una de las principales causas es que no quisieron seguir haciéndolo, por lo que se considera que la educación secundaria debe reformar su oferta curricular.

Problemas de salud y falta de seguro médico

La investigadora Anitza Freitez resaltó que va en aumento la población adulta mayor en Venezuela, realidad para la que el sistema de salud debe prepararse porque la tendencia es que esta población padezca de enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.

La Encovi consultó a las personas sobre si habían presentado problemas de salud en el último mes: 15 % respondió que sí. De estas personas 37 % no consultó a ningún especialista y 25 % decidió automedicarse para buscar alivio.

En cuanto al acceso a los medicamentos, la mayoría dijo que tuvo que comprarlos. “Hay un aumento del gasto de bolsillo en salud”, dijo Freites.

También determinaron que solo 6,6 % de la población posee seguro médico. De este grupo solo 10 % tiene contratado un seguro particular.

Otro dato que reveló el estudio es que las personas decidieron ir a consultas médicas a hospitales por sobre los ambulatorios, lo que puede relacionarse con un deterioro de los ambulatorios comunitarios y redes de Barrio Adentro. Solo 20 % acudió al sector privado.
Participación en la economía y retorno de los migrantes

A pesar de que la Encovi continúa mostrando que hay un predominio de las mujeres a la cabeza de los hogares venezolanos, la participación de las mujeres en actividad económica es de 39 %, mucho menor a la de los hombres (72 %).

En general la participación de la población venezolana en la actividad económica se ha mantenido en niveles bajos, en un contexto afectado por la pandemia y por la crisis de movilidad.

Para 2025 se registra una pobreza extrema de 31,7 % y una pobreza total de 68,5 % en los hogares. El indicador muestra una ligera mejoría respecto a años anteriores que se atribuye al “desmontaje progresivo del sistema de controles en el ámbito económico”, que ayudó a reducir la inflación y a una cierta recuperación de los ingresos.

En esta edición del estudio los hogares reportaron el retorno de 7 % de sus familiares que habían migrado del país entre los años 2020 y 2025. 

Destacaron que en su mayoría se trata de niños, niñas y adolescentes y población adulta mayor. Los países desde donde se reportaron más retornados son Ecuador y Colombia. 

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