Más de 100 grupos de investigadores en todo el mundo trabajan por crear la vacuna contra la COVID-19 - Runrun
Más de 100 grupos de investigadores en todo el mundo trabajan por crear la vacuna contra la COVID-19
Algunos de ellos ya se encuentran en una segunda fase de pruebas clínicas. 
Ya existen al menos 254 terapias y 95 vacunas relacionadas con la COVID-19 que están siendo analizadas. 

Entre 10 y 20 años puede tardar una vacuna en pasar todas las fases de estudio hasta que finalmente es segura para ser comercializada a nivel mundial. Pero en el marco de la pandemia del COVID-19 los procesos se han acelerado. Solo en Europa se han conseguido más de 7,4 mil millones de euros para su investigación, desarrollo y distribución. 

Países como España y Estados Unidos ya están pensando en reabrir sus economías por el gran impacto que el cierre ha generado en los mercados y en las fuentes de empleo. Sin embargo, científicos han advertido que hasta que no se obtenga una vacuna, difícilmente se podrá volver a la “normalidad” que anteriormente tenía el mundo. 

La carrera es corriendo

A la fecha, más de 100 laboratorios, grupos de investigadores y farmacéuticas están trabajando para encontrar la vacuna contra el coronavirus. En su mayoría, los grupos de científicos se encuentran en la fase 0, o preclínica. Sin embargo, hay al menos cuatro laboratorios que llevan la delantera en la carrera por la vacuna contra el coronavirus.

Las fases que debe pasar una vacuna, de acuerdo al Departamento de Salud y Servicios Humanos en Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), son cuatro. 

Fase 0

Antes de proceder a cualquier prueba clínica en humanos, cualquier vacuna debe pasar por una fase 0, o preclínica, que incluye pruebas in vitro y en animales, tales como los ratones o monos. 

En esta etapa la vacuna debe probar que es segura y funciona en animales, para después entregar la data recolectada a las distintas agencias mundiales que dan el permiso para proceder a los estudios clínicos en humanos.  A menudo, las etapas preclínicas duran de 1 a 2 años

Fase 1

Se trata de estudios de seguridad e inmunología que se hacen en un número pequeño de sujetos, monitoreados detalladamente. 

Fase 2

En esta etapa se hacen estudios de rango de dosis y se evalúan los efectos secundarios más comunes, así como la reacción del sistema inmune. La participación de las personas en esta fase es de cientos de personas. 

Fase 3 

En este paso participan miles de individuos y se recolecta la documentación de la efectividad de la vacuna, e información adicional referente a la seguridad de la misma, requerida para obtener la licencia. 

En cualquier punto de estas fases la FDA puede detener los estudios, si la data les genera dudas con respecto a la seguridad y efectividad de la vacuna. Asimismo, una cuarta fase podría abrirse para continuar el monitoreo. 

CanSino Biological Inc.  y el Instituto de Biotecnología de Beijin 

CanSino Bio es una empresa China, dedicada a fabricar vacunas. En conjunto con el Instituto de Biotecnología de Beijin, es el grupo que se encuentra más avanzado en la carrera por la vacuna contra el coronavirus. Ya están en la fase 2. 

La vacuna que están desarrollando se basa en una modificación genética al adenovirus de replicación defectuosa tipo 5 (Ad5-nCoV) de CanSinoBIO. El adenovirus también se ha aplicado con éxito para desarrollar la vacuna a nivel mundial contra la infección por el virus del Ébola. 

“Los resultados de estudios preclínicos en animales de Ad5-nCoV muestran que el candidato a vacuna puede inducir una fuerte respuesta inmune en modelos animales. Los estudios preclínicos de seguridad animal también demostraron un buen perfil de seguridad”, indica la página oficial de CanSinoBio.

Universidad de Oxford y AstraZeneca

El 24 de abril, la vacuna ChAdOx1 nCoV-19, que está siendo diseñada por la Universidad de Oxford, en conjunto con el apoyo de la empresa AstraZeneca, fue la primera en Europa en entrar a la fase 1, para ser probada en humanos, con unos 1.110 voluntarios sanos. 

Los investigadores de Oxford ya han utilizado ChAdOx1 para probar vacunas contra el ébola, la chikungunya, la fiebre del Valle del Rift y con el virus del Síndrome Respiratorio del Medio Oriente (MERS), un coronavirus relacionado con el COVID-19. En este último caso, los resultados obtenidos fueron positivos, especialmente porque se realizaron en macacos rhesus, una especie de monos considerada “casi lo más parecido que tenemos a los humanos”. 

En marzo, seis de estos monos recibieron una dosis de la vacuna ChAdOx1 nCoV-19 y luego fueron expuestos a grandes cantidades de COVID-19. Al pasar 28 días, los animales estaban sanos. Ahora Oxford se encuentra a la espera de la permisología de emergencia para probar la vacuna en más de 6 mil personas, a finales del mes de mayo, y los científicos que trabajan en ella estiman que luego de probar su eficiencia, podría estar lista para septiembre. 

Beijin Institute of Biological Products, Sinopharm y Wuhan Institute of Biological Products

La vacuna desarrollada por los dos institutos y la empresa china comenzó la segunda fase de los ensayos clínicos el pasado 24 de abril, con 500 voluntarios participantes reclutados en Wuhan, el epicentro de la pandemia. 

El grupo había completado la fase 1 a finales de marzo, en la cual participaron 108 personas, que luego de estar en observación se encuentran sanos. En esta segunda fase los investigadores probarán su efectividad para proteger a las personas de la infección. En esta etapa además planean incluir a personas con más de sesenta años, una población que se ha visto particularmente vulnerable al coronavirus. 

Esta es un tipo de vacuna inactivada, que  utiliza el virus muerto para implantar una memoria de células inmunes, por lo que cuando el coronavirus real ataca, le induce la respuesta inmune. 

Pfizer, Fosun Pharma y BioNTech

La farmacéutica norteamericana, en conjunto con la compañía alemana, BioNTech, está trabajando en una vacuna que contiene un tipo de material genético llamado ARN mensajero. 

El virus generalmente usa esta proteína como clave para desbloquear y controlar las células pulmonares, por lo que la vacuna podría entrenar a un sistema inmunitario saludable para producir anticuerpos y combatir una infección. 

El lunes, 4 de mayo, las empresas empezaron a probar cuatro versiones de la vacuna en jóvenes sanos en Estados Unidos. Sin embargo, en el mes de abril ya habían inyectado en Alemania a los primeros voluntarios humanos con la BNT162. 

Esta inyección experimental se administró a solo 12 adultos sanos, aunque el ensayo finalmente se ampliará a 200 participantes entre las edades de 18 y 55 años. En Estados Unidos, las compañías farmacéuticas planean probar la vacuna en hasta 8.000 voluntarios para el final de la segunda fase. Estos estarán divididos en grupos, para comparar las cuatro variaciones de la vacuna. 

Sinovac

El laboratorio chino se encuentra realizando una vacuna con el coronavirus inactivado y podría producir 100 millones de dosis al año, una vez culminadas todas las fases de estudio. 

El laboratorio espera obtener a finales de junio los primeros resultados sobre la seguridad de su producto, dentro de los ensayos de fase 1 y 2. No obstante, la empresa ya ha asegurado que obtuvo resultados prometedores en monos, antes de administrar su vacuna a 144 voluntarios a mediados de abril en la provincia Jiangsu. 

La empresa se encuentra trabajando en tres turnos: mañana, tarde y noche. Así esperan mantener al máximo sus niveles de productividad. En 2009, Sinovac se convirtió en el primer laboratorio del mundo en sacar al mercado una vacuna contra la gripe porcina H1N1, por lo que ya tienen un precedente favorecedor. 

Empresas e institutos trabajan a su máxima capacidad para llevar la  delantera en la carrera por conseguir la vacuna contra el COVID-19. Sin embargo, en todos los casos faltarían por lo menos cuatro meses para que una o varias puedan ser comercializadas y distribuidas a nivel mundial. 

Si bien pareciera una fecha lejana, este sería el periodo más rápido en el cual se desarrolla una vacuna contra un virus. Lo que en este momento puede parecer una eternidad, en los libros de historia del futuro será una gran victoria para la humanidad. 

Un boletín publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cita a casi 70 estudios científicos, asegura que existen estimaciones que indican que anualmente se previenen seis millones de muertes en todo el mundo por el uso de vacunas. Solo en Estados Unidos, ha disminuido en un 99% la incidencia de nueve enfermedades en las cuales el uso de vacunas han sido recomendadas por décadas. 

Las vacunas que han probado ser eficientes no solo protegen a las personas inmunes a una enfermedad, sino que también pueden reducir las enfermedades entre las personas no inmunizadas, con lo que se conoce como la inmunidad del grupo. Esto último se refiere a que cuando una buena parte de la población se encuentra vacunada e inmunizada contra una enfermedad, se proporciona una protección indirecta a otros individuos de la sociedad. Tal fue el caso en Gambia, en donde cerca de un 70% de la población vacunada fue suficiente para eliminar la enfermedad Hib.