De acuerdo con la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (Cavecol), el comercio entre ambas naciones registró una contracción a comienzos de 2026.
Según la organización, el intercambio en enero de este año totalizó 59,3 millones de dólares, lo que representa una caída de 26% con respecto a los $80,2 millones registrados en el mismo período del año anterior.
“La disminución de la actividad comercial responde a factores couyunturales, ligados fundamentalmente a los acontecimientos sucedidos en Venezuela, que marcaron un profundo ambiente de inestabilidad e incertidumbre en el aspecto económico-comercial”, se desprende de un comunicado de Cavecol.
De acuerdo al informe, las exportaciones venezolanas hacia Colombia apenas alcanzaron 5,3 millones de dólares.
“Esto evidencia retos estructurales, como falta de insumos, dificultades para acceder a financiamiento y las condiciones de pago complicadas para los exportadores”.
El informe revela que las importaciones desde Colombia llegaron a 54,1 millones de dólares, con una contracción del 19% frente a enero de 2025.
Según Cavecol, esto responde a políticas de la administración venezolana de sustitución de importaciones y cambios en los regímenes legales del comercio exterior.
De acuerdo al gremio, la mejora en el marco institucional y la estabilidad económica pueden servir de apalancamiento para recalibrar estrategias comerciales y avanzar hacia una balanza binacional equilibrada.
“Muy a pesar de la reducción de las importaciones colombianas en el período estudiado, las cifras confirman la relevancia del vecino país como un aliado estratégico de Venezuela”, expone el estudio.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
En su más reciente reporte, la ONG Foro Penal Venezolano informó que hay 490 presos políticos en el país, entre ellos 44 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad.
La organización detalló que 303 de los detenidos son civiles y 187 militares, de acuerdo a una publicación compartida en la red social X.
De acuerdo al registro, 445 de los presos políticosson hombres y 45 mujeres, entre ellos un menor de edad de entre 14 y 17 años. Solo 165 han recibido una condena en juicio.
La ONG informó que 11.000 personas en Venezuela siguen sujetas a medidas restrictivas de su libertad, como presentación periódica ante los tribunales, prohibición de salida del país y declaración a medios de comunicación.
Aunado a esto indicó que desde 2014 a la fecha se han llevado a cabo 19.079 detenciones por motivos políticos.
La Asamblea Nacional informó el pasado 26 de marzo que un total de 8.146 personas han recibido libertad plena en el marco de la Ley de Amnistía promulgada en febrero.
Pese a la petición pública del alto comisionado de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos, Volker Türk, y a más de un mes de la promulgación del documento legal aprobado por el Parlamento controlado por el chavismo, las autoridades venezolanas no han publicado un listado con las identidades de los beneficiados.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
2010 presos políticos recibieron un indulto por parte del gobierno de Cuba este jueves 2 de abril.
“Este gesto humanitario y soberano partió de un análisis cuidadoso de las características de los hechos cometidos por los sancionados, la buena conducta mantenida en prisión, haber extinguido una parte importante de su sanción y estado de salud”, se desprende de un comunicado del gobierno antillano divulgado por medios oficiales.
El régimen de Miguel Díaz-Canel informó que el “gesto solidario humanitario y soberano” se enmarcó en el contexto de las celebraciones de la Semana Santa y este beneficia a jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años, así como extranjeros.
De acuerdo a una publicación del gobierno cubano en X, la presidencia de Cuba viene llevando a cabo estos indultos desde 2011 y aseguran que se han producido 11 mil, además se trata de la segunda excarcelación en lo que va de 2026.
Los indultos se producen en medio de tensiones entre Washington y La Habana y de un arrecio de la sanciones a la isla de la parte de la Casa Blanca que han producido una grave crisis en materia energética, especialmente en materia de suministro petrolero.
Luego de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, el pasado 3 de enero, Washington cortó el flujo de petróleo venezolano hacia la isla, lo que ha elevado latasa récord de apagones crónicos en el país y paralizado casi todo el sector estatal, desde hospitales y transporte público hasta fábricas y oficinas públicas.
De acuerdo a voceros de la Casa Blanca, la medida busca forzar un cambio político en la nación que desde hace 67 años está a merced de un régimen comunista instaurado en las primeras de cambio por el difunto Fidel Castro y que ha sido prorrogado por Díaz-Canel.
Recientemente el gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, permitió la llegada de un tanquero ruso cargado con 100 mil toneladas de petróleo como una medida humanitaria.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Debido a las intensas lluvias, el alcalde del municipio San Judas Tadeo del estado Táchira, Salvador Pérez, decretó estado de emergencia en la localidad.
De acuerdo con los reportes, las precipitaciones dejaron al menos 30 familias incomunicadas y causaron severos daños en la vialidad.
Reportes periodísticos indicaron que el puente Veradales, el cual comunica a La Mesita con la vía hacia Las Mesas, colapsó por completo.
“En el municipio San Judas Tadeo decretamos estado de emergencia. Los sectores de Mata de Guineo y El Tesoro también están incomunicados. Le pedimos el apoyo al gobierno regional y nacional con combustible y maquinaria para abrir paso y dar solución a estas familias”, declaró Perez a El Pitazo.
Según el mandatario municipal, la caída del puente Veradales afecta directamente a las unidades de producción local, las cuales se ven imposibilitadas de trasladar ganado y productos lácteos hacia otras zonas del Táchira y el resto de Venezuela.
Pérez también informó que en la aldea Las Talas se registraron deslizamientos y bloqueos de carreteras que impiden el tránsito.
Las lluvias en esa parte de la región andina han sido constantes desde el pasado lunes 30 de marzo.
Las intensas precipitaciones que han azotado la zona norte del estado Táchira, han provocado daños de consideración y afectaciones en la vialidad que comunica a la entidad con el estado Mérida. La afectación más grave se registra en el tramo que comunica La Fría con Coloncito.
Las autoridades informaron que el paso de camiones, gandolas y transporte de carga están prohibidos por ahora para evitar el colapso definitivo de la vía. Solo se permite el tránsito de vehículos particulares y solo está habilitada el 40 % de la carretera.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
El 3 de enero no fue una caída. Fue un alivio. No para el país, que sigue respirando con dificultad, sino para el poder, que de pronto se quitó de encima su versión más torpe, más ruidosa, más difícil de justificar ante el mundo. A Venezuela no le arrancaron un régimen; le hicieron un ajuste estético. Como esos edificios viejos que no se derriban, pero se pintan lo suficiente para que desde lejos parezcan nuevos. Y lo verdaderamente perturbador no fue que sacaran a Nicolás Maduro, sino que no hizo falta nada más.
Durante años se repitió —con la fe de quien necesita creer en algo simple— que el problema tenía rostro. Que bastaba con eliminar al personaje para que el sistema colapsara como un teatro sin actor principal. El 3 de enero demostró que no había teatro: había estructura. Y que el actor, en realidad, era prescindible.
Maduro no sostenía el poder. Lo estorbaba. Lo que ha venido después no ha sido una transición, ha sido una optimización. El chavismo, ese sistema que durante años pareció condenado a su propia torpeza, descubrió que podía funcionar mejor sin su figura más desgastada. Y en ese descubrimiento hay algo profundamente inquietante: el poder en Venezuela no solo sobrevivió, sino que se volvió más eficiente.
Se volvió más limpio. La llegada de Delcy Rodríguez no inauguró una etapa distinta, sino una versión más sofisticada de la misma lógica. El chavismo dejó de comportarse como una revolución acorralada para empezar a operar como una administración que entiende el momento. Menos consigna, más cálculo. Menos ruido, más control.
Porque si algo cambió —y cambió de verdad— fue el estilo del poder. La salida de Vladimir Padrino López, después de once años administrando la fidelidad armada del sistema, no significó una ruptura con la estructura militar, sino su afinación. Su reemplazo por figuras provenientes del aparato de inteligencia no anuncia una democratización, sino una mutación más precisa del control. El poder dejó de exhibirse para volverse invisible. Más quirúrgico. Más silencioso. Más eficaz.
Antes el poder se imponía. Ahora se administra. Y en esa administración hay gestos que, vistos de lejos, pueden confundirse con avances. Liberaciones de presos políticos, discursos de reconciliación, una cierta apertura en el espacio público. Pero nada de eso apunta a una transformación estructural. Es, más bien, una reorganización del conflicto. Una forma de hacerlo manejable, exportable, digerible para quienes ahora miran a Venezuela con menos incomodidad y más interés. La justicia dejó de ser una deuda. Pasó a ser una herramienta.
En paralelo, el país comienza a moverse. Hay más circulación, más actividad, incluso cierta sensación de normalidad en algunos espacios. La economía da señales de vida, aunque sea una vida precaria, desigual, profundamente frágil. Venezuela dejó de ser el país paralizado del colapso total para convertirse en algo más ambiguo: un país que funciona mal, pero funciona.
Y eso, en términos políticos, es un avance… para el poder. Porque un país que sobrevive es más gobernable que un país que estalla. Mientras tanto, la comunidad internacional hace lo que mejor sabe hacer: adaptarse. Venezuela ya no es el escándalo que incomoda, sino el escándalo que se gestiona. El petróleo volvió a imponer su lógica elemental, esa en la que la democracia es deseable, pero no urgente. Y en ese nuevo equilibrio, el país dejó de ser un problema moral para convertirse en un asunto técnico.
La estabilidad reemplazó a la libertad como prioridad. Y en medio de todo esto, la oposición sigue hablando un idioma que el país ya no entiende del todo. Construyó su relato contra una figura que ya no está, y ahora enfrenta un poder que dejó de necesitar confrontación para sostenerse. Un poder que no busca aplastar, sino absorber. Que no grita, sino que corrige.
No es que la oposición no tenga razón. Es que llega tarde. Pero lo esencial, lo verdaderamente importante, permanece intacto. Porque debajo de todos estos cambios —reales, visibles, incluso medibles— el sistema sigue siendo el mismo. Las élites no han sido desplazadas, el control territorial no se ha fragmentado, las estructuras de poder continúan operando con la misma lógica de concentración, opacidad y disciplina interna.
No hubo desmontaje. Hubo reacomodo. El chavismo no perdió el poder. Perdió peso. Se volvió más ligero, más adaptable, más presentable. Cedió aquello que le sobraba para conservar aquello que realmente importa. Y en ese proceso, lejos de debilitarse, se fortaleció.
Porque un sistema que aprende a cambiar sin dejar de ser el mismo no está en crisis. Está evolucionando.
Maduro era el exceso. El problema visible. La parte incómoda del relato. Su salida no resolvió nada esencial, pero permitió algo más importante para quienes gobiernan: que el sistema dejara de justificarse y empezara a funcionar. Y ahí está el verdadero punto de quiebre.
Venezuela no entró en una transición. Entró en una fase más eficiente del mismo modelo. Una en la que el poder no necesita imponerse con brutalidad porque ha aprendido a sostenerse con precisión. Una en la que la anomalía ya no escandaliza porque se volvió cotidiana.
Quitaron a Maduro… y el poder, por primera vez en años, dejó de tener que explicarse.
Y pocas cosas son más peligrosas que un poder que ya no necesita excusas.
No solamente la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, hace cambios constantes en su gabinete, a poco menos de un mes que el mandatario estadounidense, Donald Trump, sacó de su equipo a la Secretaria de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés), Kristi Noem, este jueves 2 de abril también excluyó a la fiscal general, Pam Bondi.
Bondi será reemplazada parcialmente por el subsecretario de Justicia, Todd Blanche.
Según fuentes, Trump ya había hablado con aliados sobre la posibilidad de destituir a Bondi.
Estas mismas fuentes informaron que a Bondi se le daría un puesto diferente y plantearon la posibilidad de nombrarla jueza.
La ahora ex funcionaria estuvo presente durante el discurso que Trump pronunció este miércoles en la Casa Blanca, donde justificó la guerra contra Irán.
De acuerdo a versiones periodísticas, Trump no está particularmente a gusto con la gestión que ha hecho Bondi con respecto a los expedientes relacionados con el difunto pederasta, Jeffrey Epstein.
Asimismo, ha expresado su indignación por el hecho de que Bondi no ha investigado ni procesado a un número suficiente de sus opositores políticos.
Bondi recibió una citación judicial por parte de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes para testificar sobre el caso Epstein en marzo de este año y cuando compareció voluntariamente, los legisladores demócratas se retiraron en menos de media hora.
Apenas este miércoles, Bondi acompañó a Trump al Tribunal Supremo para asistir a los argumentos orales del caso sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Por medio de un video difundido en redes sociales, el empresario Wilmer Ruperti reapareció en escena después de que sus abogados denunciaran su detención el pasado 19 de marzo.
En un escueto material audiovisual, el dueño del equipo de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) y del Canal de televisión i dio una especie de fe de vida sentado frente a una mesa redonda con una taza de café, donde muestra un cuadro de Manuelita Sáenz y Simón Bolívar, además de otro de Francisco de Miranda.
“Cada día aprecio más las noches…les pongo un video de 2015 para quienes me quieran conocer…viva mi amada Venezuela, guste o no guste, la amo, buenas noches, que Dios los bendiga”, se limitó a decir.
Video colgado en las redes de Ruperti con la leyenda: “Hola soy Wilmer Ruperti; y confieso que he vivido…”
Esto se da tras el escándalo que ha circulando en los últimos días acerca de él. pic.twitter.com/GOlLwNq1Oe
Según denuncias efectuadas por el equipo legal Winston & Strawn, representantes de Ruperti, el empresario fue detenido por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) después de acudir a una reunión a la que fue citado.
De acuerdo a la agencia Reuters, Ruperti fue citado el jueves 19 de marzo alrededor de la 1 de la tarde.
Fuentes revelaron que los agentes dejaron libres al equipo de seguridad de Ruperti, pero este permaneció en la sede.
“Estamos preocupados por su bienestar”, declararon en ese entonces representantes de Winston & Strawn.
Desde ese momento hasta este jueves 2 de abril no se tenían noticias del empresario.
Además de Ruperti, se especula que el empresario colombiano y ex ministro Alex Saab también está detenido. Tampoco se conoce paradero cierto del dueño de Globovisión, Raul Gorrín.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.
Ataviados con túnicas moradas y portando velas, familiares de presos políticos y activistas de realizaron un vía crucis en las afueras de la cárcel El Rodeo I en el estado Miranda exigiendo lo de costumbre, libertad plena para sus afectos.
Durante las catorce paradas del calvario padecido por Jesucristo, familiares y activistas rezaban y leían escritos clamando porque se aplique la Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional dominada por el chavismo y que ha servido solo para excarcelar a poco de más 500 personas, la mayoría con medidas cautelares.
“Las familias mantienen viva la esperanza de libertad y paz para Venezuela”, se escuchó decir.
El tránsito de los familiares comenzó en el campamento que instalaron en las afueras de la cárcel desde principios de enero, luego que el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, anunciara la salida de prisión de un “número importante” de personas.
VIACRUCIS | Familiares evocaron el camino de Jesús hacia la Cruz en El Rodeo I
Este miércoles Santo #1Abr, con túnicas moradas, pancartas, fotografías, una cruz y la imagen de Jesús de Nazaret, madres, familiares, activistas y defensores de derechos humanos, religiosos y… pic.twitter.com/aFFw34caPe
— Comité por la Libertad de los Presos Políticos (@clippve) April 2, 2026
Familiares denunciaron que la visitas en la cárcel El Rodeo son sumamente restrictivas. A todos les colocan en la cabeza para no ver por donde pasan y no pueden tener contacto físico con sus afectos, solo los pueden ver a través de un vidrio.
La mayoría de los que están recluidos en ese centro lucen famélicos y no se les permite acceso a revisión médica. Algunos como Andreina han denunciado torturas, tratos crueles e inhumanos contra sus familiares.
De acuerdo al más reciente reporte de la ONG Foro Penal Venezolano, en Venezuela hay 503 presos políticos, de los cuales 452 son hombres y el resto mujeres, entre ellos un adolescente. 315 son civiles y 188 militares.
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