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Sicad y entorno económico por Jesús Casique

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La recuperación económica del país requiere a ultranza del apoyo del gobierno central. El SICAD (Sistema Complementario de Administración de divisas) tendrá la gran responsabilidad de agilizar las solicitudes y requerimientos de divisas. Es perentorio otorgarle a las empresas divisas para efectuar las importaciones correspondientes, si el gobierno politiza el tema cambiario obviamente la reactivación económica será imposible. Las empresas para tramitar divisas tienen que tener RUSAD (Registro de usuarios del Sistema de Administración de divisas) representa un obstáculo producto que la tramitación oscila 60 días – 90 días. Obviamente las empresas que poseen RUSAD no significa o garantiza la aprobación de divisas, algunas empresas quedaran fuera de la oferta, no hay suficientes divisas para todo el mercado demandante de dólares. PDVSA tendrá que enterar o transferir un porcentaje mayor 49% al BCV con el objetivo de reactivar el aparato productivo.

La devaluación Bs/$ 4.30 – Bs/$ 6.30 el 46,5% adicional al tipo de cambio SICAD superior al oficial Bs/$ 6.30 impactara en la estructura de costos de las empresas, si el ejecutivo no permite ajustar precios producto de los controles, la escasez y el desabastecimiento continuara en los niveles actuales (escasez enero 20,4% – febrero 19,7%). La inflación meta del gobierno año 2013 14% -16% es inviable, la devaluación aunado al tipo de cambio SICAD superior Bs/$ atizara la inflación en el país, inflación año 2013 cerrara alrededor 26% – 28%. Venezuela requiere alrededor 6% – 8% del PIB en materia de inversión extranjera el año 2012 la Inversión Extranjera Directa (IED) fue $3.261mm monto exiguo para el desarrollo económico – social del país.

El SICAD no resolverá los problemas económicos de forma inmediata, la evolución y el desempeño tendrá que calibrarse mínimo 1 trimestre con el objetivo de determinar el grado de efectividad del nuevo mecanismo cambiario. Otro factor fundamental es la para el desarrollo económico del país la confianza, el índice de libertad económica (Index of Economic Freedom), es una medida elabora por la Fundación Heritage y básicamente busca analizar la forma como el gobierno estimula o restringe la capacidad de las empresas del sector privado para operar independientemente, es decir, el nivel de interferencia del gobierno en la economía. El índice de libertad económica publicado por la Fundación Heritage año 2013 compuesto por 177 países, Venezuela ubica en el puesto 174, indicador adverso para la economía del país.

El índice de Libertad Económica del Instituto Fraser compuesto por 144 países, Venezuela ubica en el puesto número 144. El informe Doing Business en la región se requieren en promedio 8 procedimientos, 30 dias para establecer una unidad de negocios (empresa) en Venezuela se requieren 17 procedimientos, 144 dias para establecer una empresa, la burocracia es un fuerte traba y un obstáculo para el desarrollo económico – social del país. En conclusión el funcionamiento del SICAD en forma aislada o imputarle el tema político afectara al sector productivo.

Profesor Jesús Casique

Twitter: @jesuscasique1

 

Viniloversus Cambia de Rostro por Rafael Rico

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Con una presentación conceptual al arte de su disco “Cambié de Nombre”, Viniloversus publica un nuevo videoclip de su nuevo sencillo “Soñaré Hasta Que Llegue”. “La canción habla sobre las metas, sobre la motivación para hacer las cosas. Equivocarse y continuar igual. Creo que es un tema que se adapta perfectamente a la situación actual que estamos viviendo.” nos explicó Orlando Martínez a.k.a El Mangan, baterista de la banda, en una entrevista exclusiva para DDA.

La obra muestra un trabajo de postproducción de gran calidad, la que pretende resaltar el tema del cambio de identidad. El concepto fue ideado por los directores del mismo video, Mike Espinosa y Marino Gonsalves, amigos cercanos de la banda, como indicó Mangan.

Viniloversus es una banda que ha concebido una trayectoria de videoclips muy amplia y que tiene un acentuado antes y después, sobre esto Mangan explica: “Nosotros creemos que los videos musicales siempre apoyan la canción. La verdad es que hemos tenido la oportunidad de grabar con mucha gente. Incluso nos gusta hacer producciones nuestras, como la de este video o el de Juega Bien Tus cartas.”

Mangan explica que la diferencia de este video con los anteriores es que “Soñaré Hasta Que Llegue” contiene una armonía de color remarcable y un trabajo de postproducción muy exhaustivo y delicado, dejando como resultado uno de los videos más sencillos pero más interesantes de la banda.

Por: Rafael Rico

@RafaelRicoD

La Nación: Acuerdan mantener abierto el debate sobre el futuro de la CIDH

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Los países bolivarianos no lograron imponer la reforma con la que pretenden debilitar al organismo de la ONU; la Argentina facilitó una salida salomónica

Por Silvia Pisani  | LA NACION

WASHINGTON.- Bajo la amenaza extrema de pegar un portazo e irse del sistema y con la ayuda de la Argentina y de Brasil, cuatro países del ALBA lograron una amarga victoria en el afán de doblegar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH),pero fracasaron en su objetivo de máxima, que era imponerle ayer mismo sus condiciones de trabajo y de financiamiento.

Lo que consiguió el ALBA fue dejar el debate “abierto” y, con eso, la posibilidad de una nueva embestida. En lo que fracasó por completo fue en imponer sus condiciones específicas. No logró colar ni una sola. Ni siquiera la referida a condicionar el financiamiento de la Relatoría para la Libertad de Expresión, que fue una de sus banderas. Tampoco la referida al cambio de sede y la posibilidad de sacar a la CIDH de esta ciudad y llevarla, por caso, a la Argentina.

“Estamos muy satisfechos con la resolución alcanzada”, se apresuró en dictaminar, horas después, el Departamento de Estado. Fue la primera cancillería en emitir un documento formal al respecto, más allá de las ponencias de sus titulares durante el debate.

“Esto es algo que busca reforzar las relatorías” de la Comisión, así como la “independencia” del organismo, subrayó el gobierno de Barack Obama. Algunos interpretaron el texto como una especificación del revés sufrido por las huestes del presidente Rafael Correa y del gobierno de Caracas en la agónica pulseada. Con la ayuda de Brasil, la Argentina los salvó de la humillación. “Agradezco a la Argentina este generoso esfuerzo para encontrar una salida consensuada”, fue el reconocimiento del canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, a Héctor Timerman.

Fue cuando, sobre la medianoche, el argentino les lanzó un salvavidas que les evitó la derrota en votos. Hasta entonces, los cuatro del ALBA -Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia- estaban aislados y rumbo a perder el cierre del debate y votación, que ya había pedido Estados Unidos.

A lo largo de 13 horas de discusiones y luego de intentarlo todo, los bolivarianos tropezaron con el respaldo mayoritario de los países de la región al trabajo de la CIDH, ente al que consideran “la mejor creación” del sistema que comprende la Organización de Estados Americanos (OEA). Estaban perdidos, pero no se rendían. Timerman les ofreció una salida decorosa. Presentó un proyecto de resolución que, en lo formal, expone una generosa concesión al ALBA. Porque, en vez de cerrarlo, deja abierto el debate sobre todo -absolutamente todo- lo que concierne a la CIDH.

En el costado pesimista de quienes defienden a la comisión y a sus relatorías, el miedo es que esa puerta dé paso pronto a otra embestida. Quienes miran el desenlace con optimismo subrayan, en cambio, que con el aislamiento que evidenció al ALBA se le hará cuesta arriba otra campaña y, más aún, coronarla.

“La Argentina le hizo un favor enorme al ALBA. Pero, en realidad, ellos son los grandes perdedores. No consiguieron incorporar ninguna de sus pretensiones”, dijo a LA NACION el titular de la organización no gubernamental Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco.

Creado hace medio siglo, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) es uno de los más prestigiosos y reconocidos. Uno de sus pilares es la Comisión Interamericana, a la que se le reconoce un papel decisivo en la denuncia de abusos de todo tipo de poder. Países de la órbita bolivariana, que suelen ser objeto de observaciones críticas en sus informes, intentaron erosionarla mediante una asfixia financiera y la imposición de una agenda. Todo, bajo la declarada intención de “fortalecer” el funcionamiento de un sistema que -dijeron- “hoy es corrupto y pusilánime”.

La Relatoría para la Libertad de Expresión se convirtió en un blanco dilecto del presidente Correa, a cuyo gobierno le reprocha la intención de socavar a la prensa independiente. “Los medios mienten”, subrayó ayer Patiño, su canciller.

Las definiciones sobre la Comisión y sus relatorías se produjeron en el contexto de una asamblea extraordinaria de cancilleres de países de la OEA. El próximo encuentro será en junio, en Guatemala.

Ésa será la primera prueba para el “diálogo abierto” sobre el sistema que, gracias a la Argentina, obtuvo Ecuador. Mientras tanto, anoche, la gente de la CIDH parecía respirar aliviada. Vuelven al trabajo que tan respetada la hizo en la región. Y tan molesta para algunos.

Tres posturas en la discusión

El ALBA

Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia quieren debilitar la Comisión Interamericana de DD.HH.

La mayoría

Con EE.UU. a la cabeza, el grueso de los países quiso impedir esa reforma

La Argentina y Brasil

Buscaron una salida que permitió dejar abierto el juego y evitó una fractura

Publicado en LaNación.com

Sicad y cómo seguir devaluando por Alexander Guerrero E

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Las crisis de balanza de pagos y fiscales, especie de crisis mellizas que nunca llegan solas sino en tándem, ha inducido a devaluar para recoger bolívares, aunque con poder de compra disminuido por la inflación causada por la devaluación,  para disminuir el déficit fiscal, es decir, financiarlo con inflación.

La devaluación del mes pasado le da al gobierno unos 4.5% de más bolívares para recomponer en algo el Presupuesto de gastos del gobierno para el 2013, licuando el servicio de la colosal deuda interna. Era entonces obvio y así lo hicimos notar hace semanas que la devaluación del 47 % no “cubre” sino la cuarta parte del enorme déficit fiscal; y que éste,  ante el astringente escenario de ingresos petroleros, tanto por caída de la producción, como por caída en esa contribución fiscal de los barriles exportados, dado que no todo ese petróleo exportado rinde el total de regalía petrolera  e impuestos que trae el Presupuesto del 2013, requerirá en lo sucesivo de un mayor volumen de bolívares, provenientes ahora de las devaluaciones “sucesivas” explicitas en el sistema de subastas SICAD.

La situación fiscal-cambiaria-monetaria producto de las dos crisis, la fiscal y la de balanza de pagos, envía la economía a una severa contracción en este ano, y ello independiente quien gane las elecciones el próximo 14 de Abril. Un triunfo de Capriles,  que es lo que deseamos, tendría el chance de reestablecer tanto la confianza como el Estado de Derecho en la economía, eliminado toda esa estructura represiva de la economía de controles de todo tipo y restaurar economías y mercados operando en libertad, lo cual junto a la convertibilidad del bolívar (el quid de la confianza) reestablecería los flujos de divisas para extraer la economía de la contracción a la cual fue enviada por la devaluación de las últimas semanas.

SICAD:   Como devaluar sucesivamente  ignorando que el sistema de información sobre precios, aun con controles, opera con velocidad. Las “tasas de cambio” que refleje el  SICAD tendrán impacto en los precios de manera inmediata.

El régimen de subastas –SICAD- se convertiría en el mecanismo “casi” único, en la medida que los dólares disponibles en el BCV y PDVSA tengan mayores incentivos en las subastas que en CADIVI a 6.3 Bs/dólar.- desconociendo que el régimen de información de precios y la extrema correspondencia que en Venezuela hay entre la devaluación, la inflación y la contracción de la economía.

Así el SICAD impactaría de la siguiente manera:

1. Cuando el BCV alimente las subastas con sus reservas internacionales, la operación es cambiaria con efecto monetario.

2. Cuando sean PDVSA y FONDEN quienes alimenten las subastas con divisas off shore la operación no propiamente cambiaria.

3. Queda por resolver un problema legal respecto de PDVSA y FONDEN para ofrecer divisas en las subastas; el gobierno define la subasta como transacciones no-cambiarias.

4. Sin embargo, la autorización del BCV a PDVSA a abrir cuentas en dólares en la banca nacional trasforma sus operaciones en divisas –las de PDVSA en el SICAD- a operaciones cambiarias y monetarias, por lo que si sus subastas adquieren precios mayores a 6.3, es de facto una devaluación, desde luego inflación.

5. A todo evento el precio de la subasta ponderara la inflación, el precio mayor en el mercado de divisas ponderara la inflación, de la misma manera que la devaluación produce inflación.

6. El objetivo de las subastas no es incrementar la oferta de divisas, sino devaluar por razones fiscales, el recibidor final de esos “nuevos” bolívares es el fisco (gobierno) que los obtiene como “ganancia cambiaria” vía BCV y/o vía PDVSA. El concepto de “ganancias cambiarias” acá es un proxy para acomodar el impacto cambiario y monetario explicado arriba. Acotamos que la ganancia cambiaria acá es exactamente lo mismo que inflación; es decir, el impuesto inflacionario vendrá ahora desde el SICAD, pero con el transporte, reduciendo el poder de compra del bolívar y con ello disminuyendo el salario real de la gente.

@AlexGuerreroE 

Prensa global pone lupa en lo que ocurre en Venezuela

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A MENOS DE UN MES de los comicios presidenciales los hechos se van desarrollando de manera acelerada e impredecible. El diario El País de la mano de Ewald Scharfenberg presenta dos notas dedicadas a las actividades de los candidatos Maduro y Capriles de cara al 14 de abril. Por su parte, El Nuevo Herald hace hincapié en el estado de la economía venezolana.

El País de España

Capriles choca con el poder del chavismo

El candidato de la oposición renuncia a una campaña casa por casa y lucha contra el reloj a tres semanas de los comicios

Venezuela, que fue gobernada durante casi tres meses por un presidente que no estaba, ahora vive una campaña presidencial no declarada. Las normas anunciadas el 9 de marzo pasado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) para las elecciones del 14 de abril —en las que se escogerá al sucesor del fallecido presidente Hugo Chávez— prescribían solo 10 días de propaganda, del 2 de abril al 11 de abril a la medianoche.

Sin embargo, este sábado, los dos principales candidatos en liza coincidieron en la ciudad de Maracay, en el Estado de Aragua, a unos 100 kilómetros al oeste de Caracas. El presidente en funciones de Venezuela y heredero designado por Chávez del liderazgo oficialista, Nicolás Maduro, cerró un acto convocado para lanzar un movimiento juvenil contra la delincuencia.

Mientras tanto, en el sector El Limón de la misma ciudad, el gobernador del Estado de Miranda y candidato presidencial de la oposición, Henrique Capriles, presidía bajo un intenso aguacero lo que denominó una “asamblea de ciudadanos”.

No hay tiempo que perder. Se trata de una campaña muy corta y, si no imprevista, sí sobrevenida, como la propia muerte del líder después de una larga y todavía misteriosa agonía.

Su plazo no es la única singularidad de la campaña. El principal cartel de la campaña de Maduro, por ejemplo, no muestra una imagen del candidato: en su lugar aparece un plano del difunto comandante. El lema que acompaña a la fotografía, “Maduro, desde mi corazón”, está impreso en unos caracteres que remedan la caligrafía de Chávez, como queriendo certificar con un manuscrito la voluntad expresa de viva voz por el propio caudillo, a través de todas las televisiones en cadena nacional en diciembre de 2012, de que Maduro fuera candidato.

Ambos competidores van a trabajar contra el reloj durante la Semana Santa. Del triunfo de cualquiera de los dos surgirá, además, el primer presidente caraqueño desde que Edgar Sanabria ocupara el cargo en la Junta Provisional de Gobierno en 1959, tras el derrocamiento de la dictadura militar de Marcos Pérez Jiménez.

También estos días se ha hecho notar una coincidencia en el origen de sus apellidos, pues tanto Capriles como Maduro proceden de la comunidad sefardí que se asentó en las vecinas Antillas Holandesas antes de pasar a tierra firme venezolana.

Estas similitudes no consiguen ocultar, sin embargo, las diferencias abismales en las condiciones con las que cada contrincante aborda la campaña. Amparado por el aval póstumo de Chávez, Maduro todavía no duda en usar el aparato del Estado. Según denuncia de Carlos Ocariz, director nacional del Comando Opositor, desde que los candidatos se postularon ante el CNE el 11 de marzo, el principal canal del Estado, Venezolana de Televisión —fuente de la señal de los demás medios radioeléctricos oficiales en determinadas ocasiones—, había dedicado 21 horas de cobertura a los actos de Maduro. De ese tiempo, casi cinco horas y media correspondieron a transmisiones en cadena nacional de radio y televisión. Mientras tanto, no se había registrado cobertura alguna de eventos de Capriles. “Las únicas veces que Capriles sale en el llamado canal de todos los venezolanos”, denunció Ocariz en una rueda de prensa que ofreció el sábado en Caracas, “son para ridiculizarlo”.

A la sombra del doble papel de Maduro como presidente en funciones y candidato gubernamental, la confusión entre sus comparecencias oficiales y las de la campaña electoral propicia el trasvase de recursos públicos para la financiación de sus actividades políticas de propaganda. El pormenorizado registro en bases de datos gubernamentales del censo electoral —el censo de votantes se utiliza con frecuencia para cuestiones de asistencia social— se convierte en una eficaz herramienta de inteligencia electoral para las opciones de Maduro y, en algunos casos, hasta de presión clientelar.

La vigente Constitución de 1999, impulsada por Chávez, prohibió los mecanismos de financiación pública de las campañas electorales. Capriles podría buscar entonces fondos entre potenciales donantes privados, por lo general, empresarios que temen verse sometidos al control del Estado como fuente de negocios o exponerse al acoso interesado de las agencias reguladoras.

Para colmo, la atípica campaña ha forzado a Capriles a deshacerse de su estrategia de visitas casa por casa que, durante la pasada campaña para las elecciones de octubre de 2012, le generó tantos beneficios. En una carrera corta, apuesta ahora por realizar actos de masas en diversas localidades que puedan convertirse en acontecimientos noticiosos. Según Ocariz, durante la semana pasada Capriles ha visitado 11 ciudades del interior del país.

No obstante, las oportunidades de que el mensaje del candidato opositor se difundan parecen escasas. Globovisión, un canal de información continua de tendencia claramente opositora, que está a punto de ser vendida a capitales privados cercanos al chavismo, sigue haciendo por ahora las veces de emisora oficial de la campaña de Capriles. Pero se trata de una voz solitaria en el desierto radioeléctrico.

El propio Ocariz se quejaba desde la sede del Comando Opositor de Capriles de que muchas radioemisoras privadas, cercadas económicamente por el Gobierno, están buscando ya abiertamente un acercamiento al chavismo y rehúsan difundir los anuncios de campaña del candidato de la oposición.

Sin nombrarla, Ocariz acusó a la presidenta de la Cámara Venezolana de la Radiodifusión, Enza Carbone, de coordinar una labor de filtro y censura de los mensajes que la campaña de Capriles intenta difundir a través de los medios. “Usted no es la que debe revisar el contenido de las cuñas”, exhortó Ocariz, antes de exigirle a la ejecutiva del gremio privado de televisión que abandone “ese mecanismo de intimidación”.

No solo contrarreloj sino, además, contracorriente, Capriles se juega sus opciones para el próximo 14 de abril. Ligero, astuto y perseverante, se enfrenta al poder inclemente de un Estado mastodóntico y multimillonario. La situación se asemeja a las fábulas criollas de Tío Tigre y Tío Conejo, cuyas moralejas suelen recalcar la superioridad de la astucia frente al poder. Con la diferencia de que, si se atiende lo que hasta ahora dicen las encuestas y parece refrendar el escaso tiempo disponible, en esta historia no parece que Tío Conejo vaya a ganar.

Maduro se distancia de Chávez al centrar su campaña en la inseguridad

En 2012 crecieron un 14% los homicidios en Venezuela respecto al año anterior

24 MAR 2013 – 20:40 CET

“No tengo ni vanidad ni ego”, remachó la noche del sábado Nicolás Maduro ante el público congregado en la Sala del Hotel Maracay de la ciudad homónima. Con sus palabras, quiso asegurar que nunca pretendió la presidencia de la República. Sin embargo, puesto ante la oportunidad histórica de extender el legado de Hugo Chávez, prometió a quienes le oían que, si lo eligen en las urnas el próximo 14 de abril, va a ser “el presidente de la paz”.

Apoyado y, a la vez, abrumado por el respaldo del comandante revolucionario transformado en mito —o “en espíritu”, como al propio Maduro, un católico devoto que también sigue las enseñanzas de Sathya Sai Baba, le gusta decir—, el candidato del Gobierno viene haciendo en estos primeros días de campaña un énfasis particular en un tema que su mentor y guía, Hugo Chávez, eludió de manera sistemática durante la mayor parte de sus 14 años de mandato: la inseguridad.

Se trata de un mal endémico y en alza desde el llamado Caracazo de 1989, cuando la ilusión de armonía democrática en Venezuela se disolvió en una cotidianidad de crimen y represión. Los programas sociales de la revolución bolivariana y sus progresos en los índices de desarrollo humano poco eficaces para refrenar esa tendencia. Cifras oficiales que recoge el Informe de Gestión del ministro de Interior revelan que durante 2012 ocurrieron 16.072 homicidios en Venezuela, un aumento de 14% con respecto al año anterior.

Desde hace años, el auge de la delincuencia figura en el primer lugar de las preocupaciones ciudadanas en Venezuela, según las encuestas. Llamaba la atención la renuencia de Chávez a referirse al tema —que solo tocó de manera concreta durante su última entrega de Memoria y Cuenta ante el Parlamento, en vísperas de la campaña electoral de 2012. Aún más llamativa era la omisión ya que el crimen cobra sus víctimas en los barrios pobres de los centros urbanos del país, cotos de la base electoral de Chávez.

Se llegó a decir que la desatención del crimen por parte de Chávez obedeció a que el toque de queda virtual que la inseguridad impone en las ciudades venezolanas beneficiaba al gobierno. Fuera ese u otro el motivo del mutismo en un presidente en otros temas deslenguado, su gobierno con frecuencia optó por tachar las denuncias sobre la inseguridad personal como una ficción mediática, más que una evidencia, una “sensación de inseguridad”.

Maduro ha roto con eso sin tapujos. Parece ser la aportación personal a una campaña que para ganar no tiene más que presentarse como la continuidad de Chávez. De hecho, el acto en Maracay correspondía a la presentación de un nuevo movimiento, “Juventud Constructora de Paz”, al que ofrecieron su apoyo estrellas de televisión, deportistas y colectivos de base afiliados al chavismo. Para que no quedaran dudas, el debate lo abrió Soraya El Achkar, rectora de la Universidad Nacional de la Seguridad, recalcando que se trata de “hablar abiertamente del tema, sin temor”.

Ya en uno de sus primeros actos de campaña, el domingo anterior, en Petare —uno de los más grandes barrios pobres del este de Caracas— mientras inauguraba una cancha deportiva, Maduro proclamó que “garantizar la paz en nuestros barrios es una prioridad, así lo ha asumido el Gobierno Bolivariano (…) Vamos a priorizar la construcción de los movimientos sociales que van a construir la paz de la Patria nueva. De los barrios vamos a construir un movimiento poderosísimo de paz y de vida”.

El compromiso personal de Maduro con este tema promete empujar la aprobación final de la Ley de Desarme, postergada en el seno de una Asamblea Nacional ampliamente dominada por el oficialismo. Más allá de ello, falta por ver qué medidas concretas se generarán, o si se trata de un simple matiz en la campaña que busca conectar con las inquietudes de un electorado más urbano.

 

El Nuevo Herald

El modelo económico del chavismo hace aguas

ANTONIO MARIA DELGADO

ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM

El modelo económico del chavismo –una incoherente amalgama de políticas populistas diseñadas para ejercer control sobre los venezolanos y promover la confrontación ideológica– parece haber llegado a su punto de quiebra ante el pronosticado fin del auge petrolero, la destrucción del aparato productivo y el inmenso peso de sus obligaciones externas.

Analistas consultados dijeron que el Día del Juicio para la economía venezolana se producirá este año, evento que venía siendo postergado por la constante alza en los precios del petróleo, que aún estando en niveles históricamente altos, son insuficientes para alimentar la voracidad de la revolución bolivariana.

Y es que el chavismo, al desmantelar el aparato productivo con sus políticas hostiles al sector privado, lisiar a la industria petrolera con exigencias sociales y mantener a flote las economías de sus aliados a costa de la venezolana, ha creado las condiciones para una tormenta perfecta.

Es un escenario de crisis que los analistas dicen que comenzará este año, pero cuya duración podría ser prolongada ante la larga lista de desequilibrios acumulados a lo largo de los últimos años.

“Los economistas hemos venido advirtiendo sobre esos desbalances enormes desde hace mucho tiempo, pero resulta que el precio del petróleo ha estado subiendo con una tasa superior a la de nuestra inflación y eso hacía que se escondiesen los desbalances. Estaban allí, estaban presentes, pero el ciudadano de a pie no los sentía”, comentó Angel García Banch, director de la firma Econométrica.

“Cuando los precios del petróleo dejan de crecer, los desbalances que continuaban acumulándose desde hacía mucho tiempo comienzan a dejarse sentir. Es ahí cuando vienen los ajustes de cinturón, de producción, del consumo, de las importaciones, estancamiento con inflación, con escasez”, agregó García Banch.

Los ajustes del cinturón ya comenzaron aplicarse con las dos devaluaciones anunciadas por el gobierno del presidente encargado Nicolás Maduro.

Las dos medidas, aplicadas una con una diferencia de seis semanas, buscan expandir en bolívares el valor de los dólares adquiridos por el Estado a través de sus ventas de petróleo, que representan el 96 por ciento de las exportaciones del país.

Pero la medida luce insuficiente para contener lo que economistas perciben como uno de los mayores déficits fiscales del planeta, que el año pasado alcanzó proporciones de la crisis económica de Grecia –al ubicarse en 15 por ciento del PIB, tasa que sólo fue superada ese mismo año por Azerbaiyán, con un 20 por ciento.

Las devaluaciones, sin duda, vienen acompañadas de un enorme costo político.

La sistemática destrucción del aparato productivo emprendida por el chavismo ha vuelto la nación cada vez más dependiente de los productos importados y una devaluación de la moneda significa precios más altos en la tiendas, aún cuando el gobierno mantiene algunos de ellos congelados.

“Con la devaluación, ellos te están metiendo la mano directamente en el bolsillo de los venezolanos”, comentó el analista y columnista David Morán.

¿CFK sigue la huella de Venezuela en materia económica?

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EL DIARIO ARGENTINO El Clarín publica una nota de Gustavo Bazzan en la que se refleja las coincidencias cada vez más notorias que en materia de política económica sigue el gobierno de Cristina Kirchner, ¿análogas  a las ejecutadas en Venezuela?. A continuación la nota:

Cepo, congelamiento y ahora más importaciones: Cristina sigue la huella de Venezuela

Argenzuela se usa mucho. Venetina, ¿no tanto?

Pero ambos palabras suelen aparecer en los informes que en el mundo de los negocios y las finanzas se realizan para entender las economías de Argentina y Venezuela. El juego de palabras cobra fuerza al comparar una década de políticas económicas de ambos países.

Los paralelismos son muchos. Pero en los últimos meses se han acentuado. Y no son pocos quienes concluyen, ante las evidencias, que Venezuela es un buen ejemplo para anticipar lo que luego puede ocurrir en la Argentina. Las restricciones y regulaciones en el mercado cambiario, la administración de precios y la política comercial vinculada a la contención de la inflación, sobresalen en este juego de comparaciones y similitudes.

La restricción al acceso de dólares que Cristina Kirchner decidió aplicar pocas horas después de obtener la reelección, en octubre de 2011, fue la normativa que obligó a mirar nuevamente a Venezuela. Allá, el cepo cambiario arrancó mucho antes, en 2003.

Fue la respuesta del ex presidente Hugo Chávez al descalabro económico que siguió al breve golpe de estado que sufrió de 2002. El cepo original de Venezuela se fue perfeccionando con diferentes medidas complementarias, y en los últimos días el presidente encargado Nicolás Maduro anunció nuevos cambios, como se explicará más adelante. Acá el cepo arrancó en noviembre de 2011. En los 17 meses que siguieron, hasta hoy, se anexaron diferentes normativas para tapar la fuga de capitales, aunque el objetivo lejos estuvo de cumplirse.

En Venezuela, el dólar tiene una cotización oficial de 6,3 bolívares. El venezolano que no puede acceder a ese precio y acude al mercado oficial acepta pagar 300% más: 23,50 bolívares. Allá se acude a la compra de bonos que luego son liquidados en el exterior (Contado con liqui). Lo mismo ocurre acá. Pero la brecha por ahora no es tan amplia. Contra los 5,12 del precio oficial se llegaron a pagar esta semana hasta 8,75. La distancia entre uno y otro, casi 70% Un año antes de las elecciones presidenciales que ganó en octubre de 2012, Chávez decidió un congelamiento de precios para bajar la inflación, que se acercaba al 30% anual. Chávez, pomposamente, lo llamó Ley de Costos y Precios Justos . Metió en esa canasta 18 productos de primera necesidad. Entre ellos el agua natural, el jugo de fruta, lavandina, jabón, detergentes líquidos, limpiadores, champú, desodorantes, papel higiénico y los pañales descartables. A los pocas semanas, Chávez complementa el congelamiento con la importación masiva de alimentos, para bajar los precios. En un año, estas compras se comieron cerca de 15.000 millones del superávit de la balanza comercial. Se decía que las empresas importaban alimentos solo para acceder al dólar a precio oficial. Y que hasta se llegaba a tirar a la basura al alimento importado porque no había dónde colocarlo. Lo importante era acceder al dólar.

Acá el congelamiento arrancó el 1 de febrero, y ahora ya se habla de abrir las importaciones para “castigar” a los que se aprovecharon de la protección para aumentar precios en lugar de producir más. Lo dijo Cristina el jueves y se los reiteró a los empresarios Guillermo Moreno, el viernes.

Finalmente, Maduro (con Chávez en coma) decidió una devaluación del 32%. Ahora habla de flexibilizar el acceso a la compra de dólares. Dos pasos que acá todavía no se dieron. ¿Será solo una cuestión de tiempo?

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¿Triunfará el odio? por Luis De LION

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Venezuela vive nuevamente momentos tensos, y en la atmósfera se respiran aires de confrontación. Las razones son múltiples; los universitarios exigen debate y conteo del 100% de las actas electorales y en seguida son emboscados por grupos violentos oficialistas que impiden el paso de una marcha estudiantil al CNE. Luego, Venezuela a través del canciller Elías Jaua, suspende el “canal de comunicación” con EEUU y por último las cifras que niegan “los milagros educativos” del Gobierno, el Censo 2011 y la UNESCO revelan que no se alfabetizó a 1.4 millones de ciudadanos.

Sin embargo, después del 8 de diciembre pasado hasta el presente, Nicolás Maduro no hizo otra cosa que acumular poderes, al punto que logró alcanzar proporciones históricas, en el monopolio de cargos y atribuciones. No obstante, esa nueva condición de todopoderoso del espurio hoy candidato y presidente encargado, no le ha servido para calmar su cotidiano hábito de insultar a la mitad de sus conciudadanos. Una rabia cada vez más palpable, es lo que se puede resumir de sus discursos repetitivos, vacíos de contenido y esencia. Sin duda una enorme falla, una grieta dentro de la llamada revolución que de no ser controlada con urgencia, corre el riesgo de socavar las bases de ésta post mortem epopeya chavista.

El país entero ha visto como en las últimas semanas se han ido expandiendo los conflictos sociales, mientras que la arrogancia de los cabecillas del régimen, se ha vuelto una suerte de signo distintivo, disimulado bajo un velo socialista, que no es lo suficientemente grueso como para ocultar el odio que tienen por los demócratas venezolanos.

Si las encuestas en Venezuela fueran hechas por empresas serias, con el rigor científico que dicho oficio exige, se mostraría la creciente impopularidad que asedia al autodenominado hijo de Chávez. Medidas recientes como la devaluación de la moneda han sido rechazadas de forma unánime por la población, así como también se generaliza cual tsunami el rechazo a la cubanización del país. De manera más amplia, es evidente que la pobreza sigue aumentando y que tanto el desempleo, la inflación, el desabastecimiento, como el problema habitacional y la inseguridad se han vuelto cruciales.

Mientras todo eso sucede, el silencio y la ausencia de planes de la oposición, vuelven la situación aún más confusa y desesperante.

Todos sabemos que no basta con odiar a casi la mitad de la población, para acabar con la pobreza y la desigualdad. Entre las diversas pruebas que deberá afrontar el régimen del usurpador, está la en teoría sencilla, prueba de la verdad. El cielo se está viniendo abajo ante las « certezas » del espurio. ¿Dichas advertencias finalmente conducirán a Maduro hacia la humildad y a la conciencia de las realidades? Permítanme dudarlo.

De seguir así las cosas, éste creciente, incontrolable y generalizado sentimiento de angustia podría terminar por movilizar a la población. Si bien, la retoma de la calle nadie puede predecir cuando, ni como será; lo que si parece seguro es que el poder de las masas una vez retomada la calle servirá por una parte; para darle un parado a la instauración de un régimen de corte cubano y por otra servirá para sancionar la falta de coherencia y de coraje político de los llamados líderes de oposición.

 

@LDeLION

luisdelion@gmail.com