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Sicad y cómo seguir devaluando por Alexander Guerrero E

Las crisis de balanza de pagos y fiscales, especie de crisis mellizas que nunca llegan solas sino en tándem, ha inducido a devaluar para recoger bolívares, aunque con poder de compra disminuido por la inflación causada por la devaluación,  para disminuir el déficit fiscal, es decir, financiarlo con inflación.

La devaluación del mes pasado le da al gobierno unos 4.5% de más bolívares para recomponer en algo el Presupuesto de gastos del gobierno para el 2013, licuando el servicio de la colosal deuda interna. Era entonces obvio y así lo hicimos notar hace semanas que la devaluación del 47 % no “cubre” sino la cuarta parte del enorme déficit fiscal; y que éste,  ante el astringente escenario de ingresos petroleros, tanto por caída de la producción, como por caída en esa contribución fiscal de los barriles exportados, dado que no todo ese petróleo exportado rinde el total de regalía petrolera  e impuestos que trae el Presupuesto del 2013, requerirá en lo sucesivo de un mayor volumen de bolívares, provenientes ahora de las devaluaciones “sucesivas” explicitas en el sistema de subastas SICAD.

La situación fiscal-cambiaria-monetaria producto de las dos crisis, la fiscal y la de balanza de pagos, envía la economía a una severa contracción en este ano, y ello independiente quien gane las elecciones el próximo 14 de Abril. Un triunfo de Capriles,  que es lo que deseamos, tendría el chance de reestablecer tanto la confianza como el Estado de Derecho en la economía, eliminado toda esa estructura represiva de la economía de controles de todo tipo y restaurar economías y mercados operando en libertad, lo cual junto a la convertibilidad del bolívar (el quid de la confianza) reestablecería los flujos de divisas para extraer la economía de la contracción a la cual fue enviada por la devaluación de las últimas semanas.

SICAD:   Como devaluar sucesivamente  ignorando que el sistema de información sobre precios, aun con controles, opera con velocidad. Las “tasas de cambio” que refleje el  SICAD tendrán impacto en los precios de manera inmediata.

El régimen de subastas –SICAD- se convertiría en el mecanismo “casi” único, en la medida que los dólares disponibles en el BCV y PDVSA tengan mayores incentivos en las subastas que en CADIVI a 6.3 Bs/dólar.- desconociendo que el régimen de información de precios y la extrema correspondencia que en Venezuela hay entre la devaluación, la inflación y la contracción de la economía.

Así el SICAD impactaría de la siguiente manera:

1. Cuando el BCV alimente las subastas con sus reservas internacionales, la operación es cambiaria con efecto monetario.

2. Cuando sean PDVSA y FONDEN quienes alimenten las subastas con divisas off shore la operación no propiamente cambiaria.

3. Queda por resolver un problema legal respecto de PDVSA y FONDEN para ofrecer divisas en las subastas; el gobierno define la subasta como transacciones no-cambiarias.

4. Sin embargo, la autorización del BCV a PDVSA a abrir cuentas en dólares en la banca nacional trasforma sus operaciones en divisas –las de PDVSA en el SICAD- a operaciones cambiarias y monetarias, por lo que si sus subastas adquieren precios mayores a 6.3, es de facto una devaluación, desde luego inflación.

5. A todo evento el precio de la subasta ponderara la inflación, el precio mayor en el mercado de divisas ponderara la inflación, de la misma manera que la devaluación produce inflación.

6. El objetivo de las subastas no es incrementar la oferta de divisas, sino devaluar por razones fiscales, el recibidor final de esos “nuevos” bolívares es el fisco (gobierno) que los obtiene como “ganancia cambiaria” vía BCV y/o vía PDVSA. El concepto de “ganancias cambiarias” acá es un proxy para acomodar el impacto cambiario y monetario explicado arriba. Acotamos que la ganancia cambiaria acá es exactamente lo mismo que inflación; es decir, el impuesto inflacionario vendrá ahora desde el SICAD, pero con el transporte, reduciendo el poder de compra del bolívar y con ello disminuyendo el salario real de la gente.

@AlexGuerreroE 

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Las crisis de balanza de pagos y fiscales, especie de crisis mellizas que nunca llegan solas sino en tándem, ha inducido a devaluar para recoger bolívares, aunque con poder de compra disminuido por la inflación causada por la devaluación,  para disminuir el déficit fiscal, es decir, financiarlo con inflación.

La devaluación del mes pasado le da al gobierno unos 4.5% de más bolívares para recomponer en algo el Presupuesto de gastos del gobierno para el 2013, licuando el servicio de la colosal deuda interna. Era entonces obvio y así lo hicimos notar hace semanas que la devaluación del 47 % no “cubre” sino la cuarta parte del enorme déficit fiscal; y que éste,  ante el astringente escenario de ingresos petroleros, tanto por caída de la producción, como por caída en esa contribución fiscal de los barriles exportados, dado que no todo ese petróleo exportado rinde el total de regalía petrolera  e impuestos que trae el Presupuesto del 2013, requerirá en lo sucesivo de un mayor volumen de bolívares, provenientes ahora de las devaluaciones “sucesivas” explicitas en el sistema de subastas SICAD.

La situación fiscal-cambiaria-monetaria producto de las dos crisis, la fiscal y la de balanza de pagos, envía la economía a una severa contracción en este ano, y ello independiente quien gane las elecciones el próximo 14 de Abril. Un triunfo de Capriles,  que es lo que deseamos, tendría el chance de reestablecer tanto la confianza como el Estado de Derecho en la economía, eliminado toda esa estructura represiva de la economía de controles de todo tipo y restaurar economías y mercados operando en libertad, lo cual junto a la convertibilidad del bolívar (el quid de la confianza) reestablecería los flujos de divisas para extraer la economía de la contracción a la cual fue enviada por la devaluación de las últimas semanas.

SICAD:   Como devaluar sucesivamente  ignorando que el sistema de información sobre precios, aun con controles, opera con velocidad. Las “tasas de cambio” que refleje el  SICAD tendrán impacto en los precios de manera inmediata.

El régimen de subastas –SICAD- se convertiría en el mecanismo “casi” único, en la medida que los dólares disponibles en el BCV y PDVSA tengan mayores incentivos en las subastas que en CADIVI a 6.3 Bs/dólar.- desconociendo que el régimen de información de precios y la extrema correspondencia que en Venezuela hay entre la devaluación, la inflación y la contracción de la economía.

Así el SICAD impactaría de la siguiente manera:

1. Cuando el BCV alimente las subastas con sus reservas internacionales, la operación es cambiaria con efecto monetario.

2. Cuando sean PDVSA y FONDEN quienes alimenten las subastas con divisas off shore la operación no propiamente cambiaria.

3. Queda por resolver un problema legal respecto de PDVSA y FONDEN para ofrecer divisas en las subastas; el gobierno define la subasta como transacciones no-cambiarias.

4. Sin embargo, la autorización del BCV a PDVSA a abrir cuentas en dólares en la banca nacional trasforma sus operaciones en divisas –las de PDVSA en el SICAD- a operaciones cambiarias y monetarias, por lo que si sus subastas adquieren precios mayores a 6.3, es de facto una devaluación, desde luego inflación.

5. A todo evento el precio de la subasta ponderara la inflación, el precio mayor en el mercado de divisas ponderara la inflación, de la misma manera que la devaluación produce inflación.

6. El objetivo de las subastas no es incrementar la oferta de divisas, sino devaluar por razones fiscales, el recibidor final de esos “nuevos” bolívares es el fisco (gobierno) que los obtiene como “ganancia cambiaria” vía BCV y/o vía PDVSA. El concepto de “ganancias cambiarias” acá es un proxy para acomodar el impacto cambiario y monetario explicado arriba. Acotamos que la ganancia cambiaria acá es exactamente lo mismo que inflación; es decir, el impuesto inflacionario vendrá ahora desde el SICAD, pero con el transporte, reduciendo el poder de compra del bolívar y con ello disminuyendo el salario real de la gente.

@AlexGuerreroE 

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