A través de la historia hay numerosos ejemplos de alianzas políticas contranatura o contranaturales, como recomienda la Academia de la Lengua. Consisten en una asociación formal o informal entre gobiernos, empresarios o políticos que no comparten los mismos principios y valores. Pueden tener una razón de ser circunstancial: conseguir un objetivo superior. Sin embargo, eventualmente se disuelven y los antiguos aliados pueden llegar a enfrentarse. ¿Existen actualmente en Venezuela alianzas o simpatías contranatura que no se ajustan a la conducta que debe prevalecer en una democracia?
Recordando algunos casos en otras latitudes
En la Grecia antigua, las ciudades-Estado de Esparta y Atenas tenían valores muy diferentes, pero se aliaron para enfrentar a los persas. Una vez logrado el objetivo, volvieron a enfrentarse. El Reino Unido y Estados Unidos, países democráticos, se aliaron con el totalitarismo soviético para derrotar al también totalitario régimen nazi, considerado un peligro mayor para el resto del mundo. Poco después de la victoria de los aliados se produjo la ruptura con los soviéticos.
Algunos ejemplos de nuestra historia reciente
En octubre de 1945, jóvenes militares y dirigentes del partido Acción Democrática se aliaron para derrocar, con razón o sin ella, al presidente Medina. Casi de inmediato surgieron rupturas parciales y, el 24 de noviembre de 1948, se produjo la ruptura total, con el aval de los dirigentes de los partidos Copei y URD. En 1958, esos tres partidos y los militares se aliaron para mantener un gobierno democrático.
¿Puede considerarse que a partir de 2001 se produjo la ruptura entre los militares y el resto de la sociedad? Esas situaciones fueron muy complejas y no son el motivo de este artículo.
Recientemente, recordamos las alianzas de Jorge Olavarría y Luis Miquilena con Hugo Chávez, así como la ruptura de ambos con el presidente. Fue un enamoramiento fugaz y contranatura entre dos demócratas y un totalitario. Algo similar ocurrió con sectores del MAS, de Bandera Roja y con políticos disidentes del chavismo.
¿Es contranatura la relación con Trump?
Venezuela, salvo algunos episodios, siempre tuvo una relación armoniosa con el gobierno de los Estados Unidos, con sus empresas petroleras y comerciales. Esta relación, lamentablemente, se deterioró durante los regímenes de Hugo Chávez y de Maduro. Después de la necesaria extracción de este último el 3 de enero, el ambiente se ha vuelto borrascoso por la estrategia equivocada sobre el manejo de la transición.
Hay que tomar en cuenta que en el partido Republicano y en el Demócrata hay senadores y representantes que apoyan que Venezuela regrese pronto a la democracia, y otros más inclinados a seguir el autoritarismo y la estrategia del presidente Trump. Puede que en el primer momento fuese conveniente dejar a Delcy Roríguez, pero ya la situación pasó de castaño a oscuro.
A quienes tienen dudas los invitamos a contestar las siguientes preguntas: ¿Tiene Trump un talante democrático? ¿Su objetivo es contribuir a restablecer nuestra democracia o su prioridad son los negocios? ¿Por qué Trump no ordena a Delcy Rodríguez que excarcele a los presos políticos? ¿Por qué dejó de lado a María Corina Machado y se ha opuesto a que ella regrese a Venezuela, cuando puede ser un factor de estabilidad y no uno perturbador?
¿Por qué no aclara la relación de negocios con Alejandro Betancourt? ¿Por qué facilita que empresas de maletín, seleccionadas a dedo por PDVSA, reciban Contratos de Desarrollo de Actividades Primarias? ¿Por qué quiere que le entreguen sin transparencia 17 campos petroleros a empresas estadounidenses? ¿Por qué su gobierno no informa sobre los montos entregados al gobierno de facto de Delcy Rodríguez producto de la venta de nuestro petróleo? ¿Por qué decidió eliminar la Junta Administradora ad hoc de PDVSA, que tenía la responsabilidad sobre activos venezolanos en Estados Unidos, entre ellos el valioso complejo refinador de CITGO? ¿Acaso no podía esperar a que se instalara un nuevo gobierno elegido por los venezolanos, en lugar de entregar esos activos al gobierno de facto impuesto por él?
Quien esto escribe tiene claras las respuestas: a Trump no le interesa nuestra democracia y es inaceptable que considere que ganó una guerra y que debe apoderarse del botín. Dinorah y Jorge Rodríguez tienen la obligación de llegar pronto a un acuerdo sobre la designación del TSJ, CNE y fecha de la elección presidencial. Es necesario dejar de lado al tutor rapaz. No es asunto de arroparse con la bandera, sino de dignidad nacional.
Conclusión
Este novel mánager de tribuna, simple escribidor de cuartillas opina que:
- Las alianzas políticas contranatura no son sustentables.
- Es imprescindible tener estrechas relaciones con los dos partidos políticos estadounidenses, lo cual también es válido con otros países.
- María Corina debería regresar a Venezuela. Es un riesgo que debe correr, so pena de que su liderazgo se venga a menos, lo que sería no solo indeseable, sino catastrófico para la recuperación de la democracia y de la economía de Venezuela. Como dijo Cicerón en una de sus Catilinarias: “No debemos olvidar que, aunque el jefe haya partido, quedan en la ciudad quienes han compartido sus proyectos criminales”.
Como (había) en botica
- ¿Cómo es posible que después de haber estado un año preso cuando Delcy era vicepresidenta, ahora Enrique Márquez trabaja para que ella permanezca más tiempo como presidenta de facto?
- Con motivo del LXVIII Aniversario de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo, presidida por Pedro Castillo, fueron otorgados los siguientes premios: Premio Dr. Gumersindo Torres: Oswaldo Felizzola. Premio Ing. Humberto Peñaloza C.: Jorge Zajía. Premio Ing. José Gregorio Páez: Carmen Boscán B. Premio Ing. Arévalo Guzmán Reyes: Jesús Quintero. Premio Ing. José Chiquinquirá Ferrer: Pedro Díaz.
- ¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!
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