¿El regreso de Giordani?, por Luis Oliveros - Runrun
¿El regreso de Giordani?, por Luis Oliveros
Hoy los hacedores de política económica ejecutan medidas que nos hacen recordar a Giordani, tal vez el peor ministro de economía de nuestro país en su historia

 

@luisoliveros13

Casualmente, en esta semana de la entrega de los Nobel, en Venezuela los hacedores de política económica estén llevando a cabo medidas, que nos hacen recordar a tal vez el peor ministro de economía que ha tenido nuestro país en su historia. El legado de Jorge Giordani es tal, que todavía muchos lo seguimos recordando como el arquitecto del despilfarro del boom petrolero de inicios de este siglo.

Giordani fue el ministro de Planificación de Hugo Chávez por muchos años. Salió del gobierno en junio 2014 por diferencias con Nicolás Maduro. Podríamos decir que ha sido uno de los mejores cambios de ministro que ha hecho Maduro desde que está en el poder.

Giordani tenía ideas muy “estrafalarias”, destruir el mercado de capitales y perseguir a los dueños de las casas de bolsa era una, el pretexto fue culparlos de la devaluación del bolívar y de la fuga de capitales. Otro era siempre culpar a los empresarios privados de todo lo malo que ocurría en el país.

Increíblemente, una de esas “brillantes” ideas fue, por mucho tiempo, vender dólares muy baratos a los privados en Venezuela como una forma de mantener fuerte la moneda, que al final esa medida ni le sumaba fortaleza a la moneda ni era buena para la salud de la economía.

Para Giordani y su equipo, podríamos decir que la sobrevaluación de la moneda era algo positivo. Calmaba la inflación y al mismo tiempo (aprovechando la bonanza), mediante importaciones “baratas”, mantenían un nivel (artificial) de consumo muy grande (popularidad). Claro, para Giordani, la palabra insostenible no existía, mucho menos la probabilidad de una caída en el ingreso petrolero. Y los efectos negativos que una medida como esta tenía en el sector productivo del país, no eran dignos de revisarse.

Hoy estamos viendo cómo el Banco Central de Venezuela respalda una sobrevaluación de la moneda que supera el 50 %, que ve con buenos ojos venderles a los privados divisas a Bs. 4,20/$ (cuando podría obtener mucho más por ellas) y que como guinda de la torta, mantiene un encaje legal que genera muchos problemas para acceder al crédito en Venezuela.

Mantener una moneda artificialmente alta ¿para romper las expectativas inflacionarias? Todos sabemos que el ajuste en la tasa de cambio ocurrirá más temprano que tarde y que será muy fuerte (más aun en el último trimestre del año, cuando históricamente la liquidez monetaria tiene un incremento importante, además de que este año tenemos las elecciones del 21 de noviembre).

También se sabe que los problemas fiscales no se han solucionado (reconociendo el esfuerzo que ha hecho el gobierno en los últimos meses), por lo que la inflación en el país sigue siendo un problema.

Era mucho mejor para el país aprovechar la reconversión monetaria y dejar deslizar la tasa de cambio (además de subir el precio de la gasolina).

Repetir errores del pasado difícilmente generará buenas noticias. Trabajar por la solidez de la moneda implica muchas cosas, pero construir credibilidad y confianza no se hace fijando encajes legales muy altos ni regalando activos escasos. Se pueden entender los esfuerzos por romper las expectativas inflacionarias, pero las sobrevaluaciones de la moneda (sobre todo en un país con nuestra fragilidad externa) no terminan bien. En Venezuela hay suficiente experiencia al respecto.  

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