¡Cen’ est pas compris!, por Armando Martini Pietri - Runrun
¡Cen’ est pas compris!, por Armando Martini Pietri

@ArmandoMartini

Usurpador, ilegítimo, tirano, dictador, sumiso al castrismo, embustero, con recompensa por ubicación y entrega, violador de los derechos humanos, perpetrador de crímenes de lesa humanidad. ¿Esto y mucho más se ha dicho del ahora digno acreedor de confianza para sentarse con quien ejerce de presidente interino a negociar? Después de atacarlo ¿hoy resulta meritorio contertulio para llegar a un Acuerdo de Salvación Nacional para una Venezuela que han destruido como política premeditada y alevosa?

¿Cómo comprenderlo?

Señalan que en política todo es posible. Lo reseña la historia, pero también hay excepciones. Aliados encarcelaron a los nazis, sin embargo, algunos dirigieron la nueva Alemania, otros fueron reclutados por sus conocimientos tecnológicos y hasta diseñaron armas. ¿Acaso las bombas que asolaron Londres y gases que envenenaron a judíos no eran de tecnología avanzada? Malos o buenos según convenga. ¿Es esa salida la salvación del país?

El venezolano se ilusionó con la seguidilla cese de la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres. De repente, y sin aviso, el cese de la usurpación desaparece, ya nadie lo menciona; la tiranía armada y abusadora se convierte en gobierno de transición y las elecciones libres van en tres capítulos “medianamente transparentes”. Las regionales para badulaques y majaderos “partidos opositores”; y las presidenciales en dos años esperando lo que suceda dentro de uno con el revocatorio que excita a simplones lerdos. El caos político devora la racionalidad, si alguna vez la hubo.

Una propuesta a destiempo

La propuesta es inconsistente, luce a destiempo, está mal edificada y pesimamente expuesta. De seducción impropia con clamores alucinantes y gemidos irresponsables. Plantear el diálogo significa participar en la trampa, mantener la dominación, evadir sanciones y validar parodias electorales, negando tercamente la esencia perversa del régimen. El mal es astuto.

Equivocados piensan que se saldrá de la incredulidad olvidando engaños pasados y recientes. Creen que convencerán a la gente para disfrazarse con atavíos partidistas ruñidos, malolientes e indecentes. Perdieron el respeto y el respaldo ciudadano; hicieron méritos para merecerse el repudio. Burlarse de tanta gente y engañar con descaro no da rédito. Error garrafal «olvidar» que el interlocutor es la nación. Sin embargo, están obsesionados con la fatua pretensión de proceder en nombre del país, sin entender que adolecen de la sintonía de la empatía.

Si el oficialismo castromadurista por su parte, la oposición débil y quebrantada por la suya, están tan divididos, ¿qué y a quien representan?; ¿qué pondrán en la mesa para negociar? El nuevo liderazgo nacerá de la ciudadanía. La pasividad en política permitió que vaguetes inescrupulosos asumieran liderazgos sin base moral ni principios.

La propuesta de “salvación nacional” carece de confianza y credibilidad. Ilusa para pueblos ignorantes con malvados factores proponentes. La presión de tarifados convenientes y coautores la obligó, no la convicción como opción de estrategia planificada. La seguridad política no existente debido a falsedades, fracasos, abandonos y deslealtades de la oposición socialista y blandengue contra la ciudadanía. Ejemplos: la traición planificada de la Consulta 16J, la deliberada trampa del 12D, la felonía, cese de la usurpación, gobierno de transición, elecciones libres, entre otras burlas perpetradas sin piedad ni misericordia al sentimiento y mandato popular.

El CNE “imparcial” y otras limosnas

Extemporánea la búsqueda de un acuerdo entre el régimen usurpador, la comunidad internacional que lo acusa de crímenes de lesa humanidad y sectores de oposición cuestionados, sin apoyo, legitimidad ni representatividad para salir de la crisis. Un proyecto de arreglo inconsulto, realizado en un ambiente de dispersión, sin el mínimo sentido de la oportunidad y momento político, que lo condena irremediable al fracaso. Pensar que quien está conectado a cuanta vaina mala existe y tiene secuestrado a un país, no es un problema estrictamente político, resulta de una irreflexiva imbecilidad.

Se va a negociar lo que bolichicos, oportunistas e innobles colaboracionistas pretenden, que el “imparcial” árbitro decida adjudicarles algún cargo de limosna e insignificancia; que el oficialismo se luzca ganando el revocatorio, o ennoblecerse aceptando que no lo quieren y, como Emparan, abandone el mando; siempre y cuando los castromaduristas conserven lo que tienen para consolidar la oligarquía revolucionaria, y la era por venir del PSUV como partido frente a una variedad opositora multipartidista.

Conversaban desde hace meses, lo que evidencia que mientras infiltrados del G4 estuvieron desmovilizando cualquier iniciativa, estaban negociando. Públicamente se planteaba una estrategia y a puerta cerrada se establecía otra, contradictorias entre sí. Cometieron delito de fraude y estafa continuada a la ciudadanía.

Y por si fuera poco, en medio del conflicto, una generación entera gastó su juventud, saltando de esperanza en esperanza, yendo de una lucha a otra, postergando sueños por tanto tiempo que terminaron perdiéndolos. Venezuela se hunde en la peor crisis humanitaria, migratoria, de corrupción y violaciones sistemáticas de los derechos humanos, han devastado el país.

¡On ne comprend pas comment négocier!

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