¿Es posible un alzamiento militar en Venezuela?, por Juan Francisco García Escalona - Runrun
¿Es posible un alzamiento militar en Venezuela?, por Juan Francisco García Escalona

@jufraga12 

Venezuela vive tiempos de espanto. Quienes en otras latitudes escuchan lo que ocurre en este país latinoamericano, pudieran imaginar que se exagera por motivos políticos, y así lo ha querido hacer ver la dictadura de Maduro.

La angustiante situación venezolana pudiese considerarse una historia de realismo mágico del nobel de literatura García Márquez. Pero no. Desde los inicios del conflicto, los venezolanos han documentado, grabado, demostrado una  realidad que, pura y dolorosa, no es historia de ficción.

Al conflicto político, acentuado en los últimos 3 años, se suma la pandemia del coronavirus que desnuda la precariedad del sistema de salud del país, devastado por la corrupción y la ineficiencia de Gobierno que acabó con todas estructuras del Estado.

Venezuela se encuentra en un marco de amenazas latentes. El régimen, lejos de tener un manejo humanitario de la pandemia de la COVID-19, ha empleado esta para arreciar el control político y social. La ha usado como herramienta para atemorizar a la población y no permitir los reclamos por la ausencia de alimentos, agua potable, medicinas, combustible, gas doméstico, entre otros aspectos de vital importancia para una mínima subsistencia. 

Toda esta turbulencia y descontento en el seno del pueblo, en las barriadas, en el corazón golpeado de los profesionales, trabajadores, los obreros, de las madres y de los padres de familia pone de relieve la posibilidad de un alzamiento militar, enganchado con el desborde de la población.     

No tengo dudas de que estamos al borde, como sociedad, de una transición sociopolítica que podría dejar atrás la ola de crueldad a que hemos sido sometidos. Esta opción contempla en sí misma una serie de elementos que deben debatirse a plena luz, sin dogmas: el resurgir de las FANB en esta hora clave para deponer el régimen de Maduro. Una opción acariciada desde hace tiempo por todos los actores, nacionales e internacionales, que intentan establecer rutas, mecanismos, salidas al conflicto.

Las FANB determinan la transición

Las FANB también han sufrido la intervención de fuerzas extranjeras y tienen a sus principales referentes de liderazgo tras las rejas, sometidos a vejámenes y torturas, con sus familiares perseguidos. Dada las relevantes repercusiones de su acción o inacción, las FANB no actuarían para luego ceder el poder del Estado y avanzar como simples expectantes.

Aquí está el nudo grueso del futuro de Venezuela: requerimos una transición con el concurso de todos los actores para poder sentar las bases de procesos participativos, con métodos democráticos, donde no se ponga en duda la expresión del pueblo. Y que se respete lo que resulte de esos ejercicios para construir un Estado garantista y moderno.

De esta consideración se desgaja otra realidad: la incompatibilidad de las FANB con los partidos políticos de oposición tradicional G-4, por su debilidad ante el régimen y su complicidad en un sinnúmero de negocios.

Los intereses de las elites partidistas han actuado de forma y fondo para demorar el proceso de cambio tan urgido en el país, en esto resalta la extenuada y vacilante relación con quien se ha erigido como el líder de la oposición venezolana, el Ing. Juan Gerardo Guaidó.

Este, cuyo liderazgo no cuaja en las FANB, dejará de ser el referente de conducción de producirse la transición por la vía militar. Entre otras cosas, por no asumir por cuenta propia el liderazgo que se le ha confiado y ceñir su toma de decisiones a la de los cuestionados partidos, repudiados socialmente.

La delicada situación social anuncia tempestad. No hay una sola zona de defensa integral de la nación, batallón, base militar, del ejército, armada, aviación, que no padezca los embates de la crisis social originada por la convulsionada situación política.

Las FANB aguardan su momento. Cada minuto desde ahora pesa una barbaridad, se avecina el cambio y no hay forma de pararlo. En Miraflores hay preocupación y, sin dudas, buscan restablecer las negociaciones para su salida. Ya los cercanos no son tan cercanos, la desconfianza impera en todas las relaciones, cada quien abona su camino en búsqueda de una pequeña brecha para salvarse. La benevolencia divina no da para más, la tragedia pudo evitarse. Ahora deben enfrentar la irreversibilidad del tiempo y a todo un país que va en su búsqueda para exigir justicia y libertad.

Las horas para la transición van descontando.

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Juan Francisco García Escalona: Exdiputado AN del PSUV, por el estado Apure, expresidente de la subcomisión de Cultos y Regímenes Penitenciarios de la Asamblea Nacional. Actualmente de la comisión de Organización del Movimiento Democracia e Inclusión, MDI, y coordinador Regional del estado Apure.