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#MonitordeVíctimas | La vida después de prisión: la reinserción social y sus características

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HACE UN MES TUVE LA OPORTUNIDAD de conocer a Jorge, un padre de familia de seis niños, residente de Catia. Jorge estuvo preso dos años, según lo que relata, un cuerpo policial le sembró droga con el objetivo de robarle una cantidad grande de efectivo que traía consigo producto de su trabajo como comerciante. Jorge, a pesar de que su inocencia fue demostrada y salió en libertad, todavía aparece en el registro policial como si estuviera privado de libertad. Esto ha hecho que no pueda alejarse mucho de su comunidad para trabajar y conseguir alimentos para su esposa e hijos.

Ante el desespero del apagón que hubo en Caracas y a nivel nacional a principios de marzo, en un momento, con bastante pena, me confesó lo siguiente: “Un momento estaba por acabarse la comida y pensé en robar para darle de comer a mis hijos, ¿pero a uno a quién puede robar en este país? Si no hay nada”.

Las penas penitenciarias sin un proceso de reinserción social integral puede ser un factor que aumente de forma significativa el crimen. Ante las condiciones desventaja social que tienen las personas al salir del sistema penitenciario, por el estigma asociado a haber estado en prisión, existe el riesgo de volver a reincidir en el crimen, como es el caso de Jorge, que ante verse sin opciones, consideró recurrir a las actividades delictivas.

En un estudio llevado a cabo a nivel nacional en Estados Unidos, se hizo un seguimiento detallado a una muestra grande de personas que salieron del sistema penitenciario. Los investigadores encontraron que, en un período de tres años, el 67.5% de las personas a las que se les mantuvo un control, fueron re-arrestadas por una ofensa nueva, el 46.9% fueron re-declarados culpables por un crimen nuevo y el 25.4% fueron sentenciados otra vez a prisión[1].

Tanto la historia de Jorge, como la evidencia científica, apuntan hacia una misma conclusión: un proceso de reinserción social penitenciaria no solo puede incluir la atención que se les da al privado de libertad durante su estadía en prisión, sino en muchos casos la atención posterior también es fundamental. En Estados Unidos se ha desarrollado un programa de reinserción social, llamado Roca, para miembros de bandas y jóvenes en alto riesgo de caer en la criminalidad que ha mostrado resultados altamente positivos. En el 2018, el 88% de los beneficiarios no fue arrestado nuevamente, el 78% permaneció en el programa y el 66% tuvo trabajo por más de seis meses. Este modelo que proponen es aplicable también para las personas que salen del sistema penitenciario.

El modelo de intervención propuesto por Roca[2], consta de cinco principios fundamentales:

 

  • Acercamiento constante: el programa parte del principio que las personas en más alto riesgo, por voluntad propia, no se acercan a participar en el programa. Es la organización que tiene que ir a buscarlos, este proceso no es fácil tampoco, muchas de las personas rechazan participar o cuando acceden a participar, rápidamente se salen del programa.

En este sentido, el acercamiento constante consiste en que un grupo de trabajadores sociales entrenados en la materia, se acercan de forma repetitiva a los potenciales beneficiarios del programa, inclusive cuando estos reinciden. Este acercamiento hace que los beneficiarios sientan esperanza de cambiar: el hecho que una persona esté para ellos, inclusive en los momentos donde abandonan el programa, hace que se establezca una relación de confianza entre las personas en situación de alto riesgo y la organización. Para Roca, este principio de no rendirse con sus beneficiarios constituye la piedra angular del programa.

 

  • Relaciones transformadoras: para Roca el cambio de comportamiento de los beneficiarios se da por medio de la construcción de relaciones cercanas a largo plazo con miembros de la organización. Este tipo de relaciones son construidas con trabajadores sociales quienes utilizan técnicas de psicoterapia cognitivo-conductual y de mentoría para guiarlos durante las diferentes etapas del modelo de intervención. Estos trabajadores sociales están disponibles para los beneficiarios las 24 horas del día. Muchas veces son los únicos que están ahí para ellos cuando están en problemas o son arrestados otra vez.

 

  • Programa basado en etapas: Roca está basado en atender a diferentes perfiles de personas según sea su necesidad, muchas veces las personas que han estado en prisión tienen historial criminal pero no laboral. Este tipo de personas deben recibir una atención que comience por el desarrollo de habilidades básicas.

 

El programa tiene tres etapas de desarrollo de diferentes habilidades: de vida, educacional y empleo. En el desarrollo de las habilidades de vida, los beneficiarios, reciben atención psicoterapéutica con el objetivo de reducir las conductas impulsivas y resolver sus conflictos expresando sus emociones de forma asertiva. En el desarrollo educativo, los beneficiarios pueden desde asistir a una sola clase en una primera fase, hasta recibir un certificado educativo completo, este tipo de atención se adapta a las necesidades y capacidades de los beneficiarios. Por último, el desarrollo laboral implica desde trabajar inicialmente dentro de la organización hasta preparar una síntesis curricular y ayudarlos a conseguir una pasantía o un empleo fijo.

 

  • Alianzas con instituciones: la organización entiende que el trabajo con estas personas no puede ser efectivo solamente con su trabajo, es necesario incluir a otras instituciones, con especial énfasis en aquellas involucradas en el sistema de administración de justicia. Por ejemplo, Roca hace alianzas con policías que hacen labores de seguimiento a personas en libertad condicional, con organizaciones comunitarias y negocios en donde los beneficiarios pudieran ser parte de ellas o conseguir un empleo.

 

  • Gerencia basada en la evaluación de los resultados: la organización de forma periódica evalúa el progreso de sus beneficiarios y el desempeño de su personal. Esta evaluación es realizada de forma semanal, mensual, cuatrimestral y anual. El objetivo de estas evaluaciones es mejorar la organización constantemente, tomando decisiones basados en datos estadísticos y cualitativos que registra el personal.

 

Lo que nos muestra el modelo de intervención de Roca es que las recaídas en actos delictivos en las personas que han estado en el mundo criminal son esperadas, sin embargo, una manera efectiva de reducirlas consiste acciones constantes y alianzas con otras instituciones que le brinden a los beneficiarios oportunidades, aún cuando reincidan.

[1] Cullen, F. T., Jonson, C. L., & Nagin, D. S. (2011). Prisons do not reduce recidivism: The high cost of ignoring science. The Prison Journal Suplement, 91(3l), 48S-65S.

[2] Tomado de https://rocainc.org/work/our-intervention-model/

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