Al haaaambreeee ... Fir !!, por V.J. Los Arcos Ayape
Feb 23, 2018 | Actualizado hace 2 años
Al haaaambreeee … Fir  !!, por V.J. Los Arcos Ayape

Hambre_

 

Las historias del estamento militar vinculado con la corrupción en el sector alimentario son tan viejas como escandalosas. ¿Conoce alguien, sin embargo, algún alto cargo militar, en activo o en retiro, que haya sido encausado y condenado por ello?

Nadie.

Nadie conoce que ni siquiera ministros militares demasiado vinculados con descomunales desaguisados en el circuito alimentario hayan sido condenados judicialmente, lo que ya de por sí expone la descomposición no solo de alimentos, sino del sistema de justicia “revolucionario”.

Por el contrario, sí se conoce que Nicolás Maduro Moros haya ensalzado, pública y repetidamente, a quienes, en vez de colgarles medallas, deberían colgársele bolas tan pesadas que nadie pudiera halarlas.

Tan solo para cubrirse uno las espaldas, porque ya se sabe cómo funcionan los aparatos que encumbran a Maikel José Moreno Pérez y subsumen a Tarek William Saab Halabi, mejor ser prudentes y ni siquiera sugerir que hay militares, ni uno solo, involucrados en la corrupción que, sin embargo y por fuerza de las evidencias, tiene que estar presente en algún lado y debe tener responsables.

El problema es que, al tener que admitir que en el manejo de los negocios alimentarios no existe corrupción, hay que admitir, forzosamente, una soberana incapacidad administrativa de los militares. Lo están demostrando en todos los ámbitos, el alimentario incluido.

Es, por lo tanto, inconcebible que, de los últimos 36 nombramientos en posiciones de dominio del sistema de abastecimiento, las 36 hayan sido copadas por militares.

 

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Es irritante que, mientras sale a la luz la Encuesta Condiciones de Vida de la Población Venezolana (ENCOVI) 2017, demostrando el aterrador crecimiento de la pobreza en Venezuela (hoy en día en más de 87%), los militares se ocupan de descalabrar el delicado tejido del sistema alimentario, al “reforzar” los mecanismos administrativos que, respondiendo a criterios de la “revolución bolchevique” y de la economía planificada en la cual el papel aguanta todo, han puesto a tanta gente a comer de la basura.

Hay una diferencia fundamental entre la ENCOVI, llevada a cabo entre Universidad Central de Venezuela (UCV), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y Universidad Simón Bolívar (USB), y los arrogantes bodrios organizativos del Organo Superior del Comando para el Abastecimiento Soberano, cuya jefatura ejerce, al menos teóricamente, Vladímir Padrino López.

Al haaaambreee…. Fir !! (VJLA-Sigla)

 

@vjlosarcosayape