El acelerador de octubre, por Luis DE LION

El acelerador de octubre, por Luis DE LION

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A decir verdad, desde que Maduro llegó a Miraflores, no ha levantado el pie del acelerador en su ruta, camino al afianzamiento de su tiranía. Así como no es menos cierto que, el contexto le ha sido favorable, no solo con la recuperación de los precios del petróleo, sino también con los constantes y continuados, errores tácticos, de la MUD.

En medio de las ruinas que ha ido dejando la obra de Maduro, llegamos a la histórica cita que cada 4 años tiene como escenario al mes de octubre. Me refiero a las elecciones presidenciales en los Estados Unidos. Y con ella, la october surprise, esa posibilidad de influir, como en el pasado, en dichas elecciones.

La provocación era muy grande, y sin embargo, en ésta ocasión la sorpresa de octubre, no vino de Venezuela. En toda lógica, Caracas no recibió la orden de La Habana, puesto que no hay ni necesidad ni mucho menos urgencia de intervenir en la política estadounidense.

Una táctica castrista, muy bien justificada, debido a lo que ha sido la política exterior de Washington respecto a Venezuela en los últimos 16 años.  En los primero 8 años, bajo la administración Bush, el chavismo se instauró y se consolidó. Luego bajo los 8 años de Obama, y tras la muerte del Teniente Coronel Chávez, se logró la transición sin traumas y se dejó que Maduro se apoltronara. Al tiempo que, los hermanos Castro y sus Generales, firmaban con Washington acuerdos de impunidad política y humanitaria, a cambio de grandes negocios.

Prácticamente dos décadas de política exterior norteamericana, sin mayor interés, por impedir la instauración de la tiranía castrochavista en la vecina Venezuela.

Indiferencia que, salvo un acontecimiento mayor, seguirá siendo la norma. En virtud que, entre los numerosos expedientes de política exterior, que esperan sobre el escritorio del futuro nuevo presidente de los EEUU no está el caso Venezuela.

Pero como tiranía es tiranía. El descuido de Washington, no significa que La Habana, no aproveche la campaña electoral norteamericana, para afianzar sus colmillos sobre la provincia Venezuela. Es así como, precisamente en éste mes de octubre, era el intervalo para pisar aún más el acelerador. Estaba en la agenda de Maduro. Para los hermanos Castro, los muy polémicos debates Clinton-Trump en los EEUU dejaban la vía libre, para que Maduro, apurara la purga.

De esa manera, en éste mes de octubre 2016, Maduro no solo anuló el referéndum revocatorio en su contra, sino que comenzó la segunda etapa de inhabilitaciones, mejor conocida como, el apartheid político chavista. Ahora en versión corregida y aumentada.

Sin duda, otra acción de gran cobardía política.

@ldelion

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