Desde la universidad, Hillary Clinton, tenÃa claro que harÃa carrera polÃtica hasta alcanzar las más altas responsabilidades. En 1968, en pleno Vietnam y mayo francés, se interrogaba Hillary sobre su simpatÃa republicana ¿puede uno ser conservadora de conciencia y liberal del corazón? En 1971, Hillary, en Yale conoció a Bill y comenzaba no solo una relación sino también su transición de republicana a demócrata.
Casi 50 años más tarde, luego de haber transitado como abogado, profesora universitaria y activista. Tras haber sido primera dama de Arkansas y de los Estados Unidos. De haber sido senadora por New York y Secretaria de Estado, Hillary, acaba de convertirse en la primera mujer candidata presidencial en la historia de los EEUU.
Si bien el camino ha sido largo y lleno de retos, de escándalos y logros, le va a tocar también a Hillary, la campaña electoral más difÃcil, con el electorado más heterogéneo y atÃpico para sus ideas y las de su partido. Todo ello, para competir con el candidato más outsider que la polÃtica estadounidense haya conocido.
Pero una personalidad con la determinación de Hillary, no sabe otra cosa que seguir adelante.
No obstante, su amplia experiencia, Hillary, en su discurso del jueves pasado, se comprometió a seguir con la misma polÃtica exterior de Obama. Es la doctrina de una gran potencia, pero, Hillary se dio el lujo de citar el acuerdo alcanzado por Obama con Irán al tiempo que obvió mencionar el acuerdo Obama-Castro. A buen entendedor.
Para Trump y buena parte de la opinión pública, el único souvenir que tienen de Hillary como Secretaria de Estado es el ataque al consulado de EEUU en Libia. La gestión que hizo Hillary de los trágicos hechos ha sido criticada de forma implacable por los republicanos que la acusaron de haber faltado a sus deberes. Una vez, Hillary, fuera del cargo fue nuevamente alcanzada por otro escándalo, el affaire de los mails. Durante meses la Secretaria de Estado utilizó una mensajerÃa privada, en lugar de su cuenta gubernamental, pero tras una muy larga investigación, el FBI decidió no inculparla.
Ahora sumergida en la campaña, sin sorprender a nadie, Hillary mostró que el centro de gravedad de su táctica electoral será presentar a Trump, como un inexperto e incapaz, para el puesto de presidente. En términos de experticia, Hillary, está no solo por encima de Trump, sino que sobrepasa a Obama y a Bill cuando estos eran solo candidatos.
Se trata de una muy fina esgrima con la que Hillary debe destruÃr a Trump sin atacar al partido Republicano. La candidata necesita el voto numeroso de los republicanos anti-Trump. Misma destreza, deberá desplegar Hillary, para atraer a los electores de Sanders.
Unico bemol, los negros y los latinos, fueron los grandes ausentes en su discurso en Filadelfia.
Es la candidata de la razón, de la experiencia y de la capacidad. No es una elección de miss simpatÃa.
Casi 50 años más tarde, luego de haber transitado como abogado, profesora universitaria y activista. Tras haber sido primera dama de Arkansas y de los Estados Unidos. De haber sido senadora por New York y Secretaria de Estado, Hillary, acaba de convertirse en la primera mujer candidata presidencial en la historia de los EEUU.
Si bien el camino ha sido largo y lleno de retos, de escándalos y logros, le va a tocar también a Hillary, la campaña electoral más difÃcil, con el electorado más heterogéneo y atÃpico para sus ideas y las de su partido. Todo ello, para competir con el candidato más outsider que la polÃtica estadounidense haya conocido.
Pero una personalidad con la determinación de Hillary, no sabe otra cosa que seguir adelante.
No obstante, su amplia experiencia, Hillary, en su discurso del jueves pasado, se comprometió a seguir con la misma polÃtica exterior de Obama. Es la doctrina de una gran potencia, pero, Hillary se dio el lujo de citar el acuerdo alcanzado por Obama con Irán al tiempo que obvió mencionar el acuerdo Obama-Castro. A buen entendedor.
Para Trump y buena parte de la opinión pública, el único souvenir que tienen de Hillary como Secretaria de Estado es el ataque al consulado de EEUU en Libia. La gestión que hizo Hillary de los trágicos hechos ha sido criticada de forma implacable por los republicanos que la acusaron de haber faltado a sus deberes. Una vez, Hillary, fuera del cargo fue nuevamente alcanzada por otro escándalo, el affaire de los mails. Durante meses la Secretaria de Estado utilizó una mensajerÃa privada, en lugar de su cuenta gubernamental, pero tras una muy larga investigación, el FBI decidió no inculparla.
Ahora sumergida en la campaña, sin sorprender a nadie, Hillary mostró que el centro de gravedad de su táctica electoral será presentar a Trump, como un inexperto e incapaz, para el puesto de presidente. En términos de experticia, Hillary, está no solo por encima de Trump, sino que sobrepasa a Obama y a Bill cuando estos eran solo candidatos.
Se trata de una muy fina esgrima con la que Hillary debe destruÃr a Trump sin atacar al partido Republicano. La candidata necesita el voto numeroso de los republicanos anti-Trump. Misma destreza, deberá desplegar Hillary, para atraer a los electores de Sanders.
Unico bemol, los negros y los latinos, fueron los grandes ausentes en su discurso en Filadelfia.
Es la candidata de la razón, de la experiencia y de la capacidad. No es una elección de miss simpatÃa.
@ldelion




