Juan no es santo, ni Nicolás maduro, por Naky Soto (@Naky)

maduro-Santos

Este lunes se celebró en Quito la reunión pautada entre los presidentes de Colombia y Venezuela, con la medicación de Rafael Correa (Ecuador) y Tabaré Vásquez (Uruguay). Cinco horas de reunión fueron resumidas en una rueda de prensa que duró poco más de 10 minutos.

“Nos vamos reconfortados del trabajo y de la reunión que mantuvimos en la tarde de hoy”, dijo Tabaré Vázquez, antes de que Rafael Correa leyera la declaración conjunta, resumiendo así los acuerdos alcanzados:

1. El retorno inmediato de los respectivos embajadores.
2. Realizar una investigación de la situación de la frontera.
3. Reunión con equipos de ministros para tratar los temas de frontera, este miércoles 23 de septiembre, en Caracas.
4. Progresiva normalización de la situación en la frontera.
5. Reactivar los acuerdos comerciales.
6. Llamado de hermandad propiciando la solidaridad entre los pueblos.
7. Seguir trabajando con el acompañamiento de Ecuador y Uruguay.

¿Qué dijo Nicolás?

Celebró la reunión porque es la oportunidad para “un nuevo inicio, un reinicio se puede decir, de relaciones basadas en el respeto y la cooperación”. En su criterio fue una reunión muy franca, muy clara, en medio de un clima de hermandad. Curioso dato, pues medio minuto después aclaró que cuando llegó “nos era fácil visualizar una reunión compleja; no ha estado exenta de problemas, pero hemos demostrado que con voluntad política sí se puede”. Nicolás, que junto a Delcy ha mantenido la vocería más agresiva en este conflicto, declaró: “No hay cabida para el odio, la intolerancia ni para el revanchismo; la única cabida que hay es para el diálogo.”

¿Qué dijo Santos?

“Tenemos dos modelos de país, de desarrollo muy diferentes pero podemos comenzar a respetarnos las diferencias”. Anunció que Nicolás se comprometió a investigar las denuncias de violaciones de DDHH a los colombianos detenidos y deportados, además de las violaciones al espacio aéreo colombiano. Lo que consideró un “diálogo sereno, respetuoso y productivo”, debe haberlo dejado de muy mal humor, pues fuera de su declaración, jamás levantó la vista, ni aplaudió ninguna de las palabras de Nicolás. No lo culpo. “Cuando dos mandatarios tienen diferencias quienes sufren son los pueblos”, dijo Santos, celebrando la sensatez y ratificando su amor y respeto por Venezuela. Agradeció los esfuerzos de Correa y Vásquez, pero no incluyó a Nicolás.

El cierre

El encargado de protocolo pidió la foto oficial, y Nicolás se levantó arreglándose el pantalón sin abrir su saco, para preguntar: ¿con barriga o sin barriga? Fue Tabaré Vásquez quien intentó unir las manos de Nicolás y Santos. Tras los aplausos, cada uno tomó rutas distintas, salvo que los mediadores acompañaron a Santos mientras Nicolás se acomodaba el copete para hablarle a VTV y Telesur, los medios que forman parte de sus delegaciones oficiales.

¿Y entonces?

Nada sobre la violación de los DDHH de los colombianos, del cese de las deportaciones, de la reapertura de los pasos fronterizos, y mucho menos sobre el estado de excepción que rige 23 municipios de 3 estados venezolanos.

Un comunicado sin nada concreto, salvo la reunión este miércoles en Caracas. Visto así, es un ejercicio que nos deja en el mismo punto alcanzado por las cancilleres en la reunión de Cartagena. 10 minutos duró la rueda de prensa, multiplíquenlos por 60 para la versión que narrará Nicolás mañana. No la veré.

maduro-Santos

Este lunes se celebró en Quito la reunión pautada entre los presidentes de Colombia y Venezuela, con la medicación de Rafael Correa (Ecuador) y Tabaré Vásquez (Uruguay). Cinco horas de reunión fueron resumidas en una rueda de prensa que duró poco más de 10 minutos.

“Nos vamos reconfortados del trabajo y de la reunión que mantuvimos en la tarde de hoy”, dijo Tabaré Vázquez, antes de que Rafael Correa leyera la declaración conjunta, resumiendo así los acuerdos alcanzados:

1. El retorno inmediato de los respectivos embajadores.
2. Realizar una investigación de la situación de la frontera.
3. Reunión con equipos de ministros para tratar los temas de frontera, este miércoles 23 de septiembre, en Caracas.
4. Progresiva normalización de la situación en la frontera.
5. Reactivar los acuerdos comerciales.
6. Llamado de hermandad propiciando la solidaridad entre los pueblos.
7. Seguir trabajando con el acompañamiento de Ecuador y Uruguay.

¿Qué dijo Nicolás?

Celebró la reunión porque es la oportunidad para “un nuevo inicio, un reinicio se puede decir, de relaciones basadas en el respeto y la cooperación”. En su criterio fue una reunión muy franca, muy clara, en medio de un clima de hermandad. Curioso dato, pues medio minuto después aclaró que cuando llegó “nos era fácil visualizar una reunión compleja; no ha estado exenta de problemas, pero hemos demostrado que con voluntad política sí se puede”. Nicolás, que junto a Delcy ha mantenido la vocería más agresiva en este conflicto, declaró: “No hay cabida para el odio, la intolerancia ni para el revanchismo; la única cabida que hay es para el diálogo.”

¿Qué dijo Santos?

“Tenemos dos modelos de país, de desarrollo muy diferentes pero podemos comenzar a respetarnos las diferencias”. Anunció que Nicolás se comprometió a investigar las denuncias de violaciones de DDHH a los colombianos detenidos y deportados, además de las violaciones al espacio aéreo colombiano. Lo que consideró un “diálogo sereno, respetuoso y productivo”, debe haberlo dejado de muy mal humor, pues fuera de su declaración, jamás levantó la vista, ni aplaudió ninguna de las palabras de Nicolás. No lo culpo. “Cuando dos mandatarios tienen diferencias quienes sufren son los pueblos”, dijo Santos, celebrando la sensatez y ratificando su amor y respeto por Venezuela. Agradeció los esfuerzos de Correa y Vásquez, pero no incluyó a Nicolás.

El cierre

El encargado de protocolo pidió la foto oficial, y Nicolás se levantó arreglándose el pantalón sin abrir su saco, para preguntar: ¿con barriga o sin barriga? Fue Tabaré Vásquez quien intentó unir las manos de Nicolás y Santos. Tras los aplausos, cada uno tomó rutas distintas, salvo que los mediadores acompañaron a Santos mientras Nicolás se acomodaba el copete para hablarle a VTV y Telesur, los medios que forman parte de sus delegaciones oficiales.

¿Y entonces?

Nada sobre la violación de los DDHH de los colombianos, del cese de las deportaciones, de la reapertura de los pasos fronterizos, y mucho menos sobre el estado de excepción que rige 23 municipios de 3 estados venezolanos.

Un comunicado sin nada concreto, salvo la reunión este miércoles en Caracas. Visto así, es un ejercicio que nos deja en el mismo punto alcanzado por las cancilleres en la reunión de Cartagena. 10 minutos duró la rueda de prensa, multiplíquenlos por 60 para la versión que narrará Nicolás mañana. No la veré.

TelegramWhatsAppFacebookX

maduro-Santos

Este lunes se celebró en Quito la reunión pautada entre los presidentes de Colombia y Venezuela, con la medicación de Rafael Correa (Ecuador) y Tabaré Vásquez (Uruguay). Cinco horas de reunión fueron resumidas en una rueda de prensa que duró poco más de 10 minutos.

“Nos vamos reconfortados del trabajo y de la reunión que mantuvimos en la tarde de hoy”, dijo Tabaré Vázquez, antes de que Rafael Correa leyera la declaración conjunta, resumiendo así los acuerdos alcanzados:

1. El retorno inmediato de los respectivos embajadores.
2. Realizar una investigación de la situación de la frontera.
3. Reunión con equipos de ministros para tratar los temas de frontera, este miércoles 23 de septiembre, en Caracas.
4. Progresiva normalización de la situación en la frontera.
5. Reactivar los acuerdos comerciales.
6. Llamado de hermandad propiciando la solidaridad entre los pueblos.
7. Seguir trabajando con el acompañamiento de Ecuador y Uruguay.

¿Qué dijo Nicolás?

Celebró la reunión porque es la oportunidad para “un nuevo inicio, un reinicio se puede decir, de relaciones basadas en el respeto y la cooperación”. En su criterio fue una reunión muy franca, muy clara, en medio de un clima de hermandad. Curioso dato, pues medio minuto después aclaró que cuando llegó “nos era fácil visualizar una reunión compleja; no ha estado exenta de problemas, pero hemos demostrado que con voluntad política sí se puede”. Nicolás, que junto a Delcy ha mantenido la vocería más agresiva en este conflicto, declaró: “No hay cabida para el odio, la intolerancia ni para el revanchismo; la única cabida que hay es para el diálogo.”

¿Qué dijo Santos?

“Tenemos dos modelos de país, de desarrollo muy diferentes pero podemos comenzar a respetarnos las diferencias”. Anunció que Nicolás se comprometió a investigar las denuncias de violaciones de DDHH a los colombianos detenidos y deportados, además de las violaciones al espacio aéreo colombiano. Lo que consideró un “diálogo sereno, respetuoso y productivo”, debe haberlo dejado de muy mal humor, pues fuera de su declaración, jamás levantó la vista, ni aplaudió ninguna de las palabras de Nicolás. No lo culpo. “Cuando dos mandatarios tienen diferencias quienes sufren son los pueblos”, dijo Santos, celebrando la sensatez y ratificando su amor y respeto por Venezuela. Agradeció los esfuerzos de Correa y Vásquez, pero no incluyó a Nicolás.

El cierre

El encargado de protocolo pidió la foto oficial, y Nicolás se levantó arreglándose el pantalón sin abrir su saco, para preguntar: ¿con barriga o sin barriga? Fue Tabaré Vásquez quien intentó unir las manos de Nicolás y Santos. Tras los aplausos, cada uno tomó rutas distintas, salvo que los mediadores acompañaron a Santos mientras Nicolás se acomodaba el copete para hablarle a VTV y Telesur, los medios que forman parte de sus delegaciones oficiales.

¿Y entonces?

Nada sobre la violación de los DDHH de los colombianos, del cese de las deportaciones, de la reapertura de los pasos fronterizos, y mucho menos sobre el estado de excepción que rige 23 municipios de 3 estados venezolanos.

Un comunicado sin nada concreto, salvo la reunión este miércoles en Caracas. Visto así, es un ejercicio que nos deja en el mismo punto alcanzado por las cancilleres en la reunión de Cartagena. 10 minutos duró la rueda de prensa, multiplíquenlos por 60 para la versión que narrará Nicolás mañana. No la veré.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.