El comercio al detal no importa, sus facturas son generadas en Bs. por sus proveedores, importadores directos. Algunas grandes casas de electrodomésticos, son simultáneamente detallistas y proveedores, sus volúmenes le permiten la integración. Los importadores compraron divisas en CADIVI, cuando había. Hasta el último trimestre del 2012, la liquidez en dólares generada en CADIVI y SITME evitaba que el diferencial con el paralelo fuese significativo, entre otros porque el dólar CADIVI incluyendo costos de transacción “invisibles”, comisiones; es decir, el costo de la pesada corrupción del régimen, no lo hacía muy diferente al dólar SITME y paralelo.
Esas economías se mantuvieron hasta noviembre 2012 cuando comenzó a abrirse la brecha entre el dólar paralelo y el CADIVI. Con la crisis de balanza de pagos que se presenta en Noviembre 2012 produjo la explosión del dólar paralelo, posteriormente en Febrero con devaluación del 50% en CADIVI, la desaparición del dólar SITME, cierre del mercado cambiario por agotamientos de reservas, más los conocidos fiascos de las subastas, el dólar paralelo se despegó en huida impulsado por la escasez y la hiperinflación, el venezolano simplemente no quiere bolívares. En el gobierno no comprendieron la señal, le dieron la espalda.
El flujo de caja de PDVSA, rojo rojito, la renta petrolera reducida a números negativos, la caída de la producción de petróleo y la gestión de Ramirez en PDVSA habían descapitalizado no solo a PDVSA sino a la industria petrolera colapsada por los incumplimientos de PDVSA. Así se abrió la brecha en el dólar paralelo y el dólar CADIVI, el mercado paralelo se convirtió prácticamente en la única fuente de divisas. En este hecho juega un rol fundamental el gobierno dado que ministros y el mismo Presidente ensancharon el diferencial en el precio del dólar, sus declaraciones fueron cada una de ellas más inconveniente que la otra, no han aprendido que son ruidos y señales en un mercado, o al menos que haya tenido interés en espantar ese dólar. Los fiascos SICAD I y SICAD II impusieron presión sobre el paralelo entre Febrero y Junio, así como las sonseras y amenazas por el comportamiento del mercado, un mercado que al fin y al cabo es hijo legítimo del control de cambio, la hiperinflación, estaba a la vuelta de la esquina. El gobierno decidió emboscar a empresarios, hablo de Guerra Económica, la suya estaba en camino, una emboscada que comenzó en Daka.
La Guerra Económica contra el sector privado, cobro nuevas víctimas por saqueos – “hasta que no quede nada en los anaqueles”- y violación de derechos de propiedad por parte del gobierno. Comercios obligados a vender bajo una irreal estructura de costos, nadie en el gobierno sabe que es precio y como se forman. Habrá quiebra y ruina de miles de comerciantes cuyas ventas estaban marcadas por la hiperinflación producida por el insostenible déficit fiscal. Una buena parte del comercio afectado ha sido obligado a vender por debajo del precio de reposición de bienes que no tenían etiquetas de regulados y que por esas razones el precio de venta se convierte, como en cualquier mercado libre, en un acuerdo entre comprador y vendedor, cada uno de ellos ejerciendo sus derechos, hoy violentados por el gobierno. La mayoría de esos comerciantes no retornara, una vez agotado los inventarios. Se habrá perdido un valioso capital, de uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional y que de acuerdo al libreto socialista aplicado en otros sectores, será ocupado por las cadenas estatales y de asociados en la acostumbrada relación incestuosa producida por la sociedad rentista que domina el Estado.
Un libreto similar se aplicó al mercado inmobiliario y de la industria de construcción; el gobierno importo constructores de otros países para construir los palomares que le hicieron a la clientela pobre de la revolución. La Ley de Arrendamiento y expropiaciones descapitalizaron al sector constructor e inmobiliario, otrora el sector más dinámico de la economía nacional. Igual ocurre con el mercado automotriz, donde razzia sindical y el racionamiento de divisas a ensambladoras e importadores son apartados del mercado para abrir paso a vehículos chinos sin servicio ni respuestas, que el gobierno negoció con China en el marco del Fondo Chino, en el componente en moneda china para adquirir bienes chinos a ser vendidos por el gobierno en competencia desleal con el capital privado. El mismo modelo se aplicó al sector productor carnes y lácteo, al límite de una drástica reducción del capital con caída del stock bovino en un 40%, para abrir mercados a importaciones desde Mercosur, a donde no exportamos ni un mango de hilacha. Chávez acabo con la CAN y se fue al MERECOSUR para llevar a cabo este esquema irresponsable de ruina del sector privado. Hoy el Estado importa 68% del total del sector agro-alimentario convirtiéndose en proveedor de insumos y alimentos a empresas agroindustriales privadas y a cadenas de detallistas.
www.alexguerreroe.com




