Seis años atrás, unas 15 mil familias de trabajadores y ex trabajadores de Sidor, cobraban su porción de las ganancias trimestrales que arrojaba Sidor mediante el mecanismo de los llamados “excedentes de caja”. Para aquel tiempo, unos 6 mil eran trabajadores activos y el resto, alrededor de 9 mil eran antiguos sidoristas, muchos de ellos “de la tercera edad”, incluyendo miles de los llamados “pioneros” de los que construyeron Sidor (y a Ciudad Guayana) en la maravillosa y osada aventura de los años 60 y 70. Dependiendo de su antigüedad en el trabajo siderúrgico y del volumen de acciones que habían adquirido, cobraban 15, 20 o 25 millones de bolívares. No pocos tenían allí el ingreso que les complementaba el ingreso familiar y para otros una vejez digna y justa, con cierta holgura. El salario mínimo en Venezuela aquel año rondaba los 500 mil bolívares mensuales. Parte del capital con el que se había modernizado Sidor, lo habían pagado esos 15 mil accionistas B. Hay que recordar que de la Ley de privatización de 1997 derivaba un mandato tajante: el estado debía ser propietario del 20% “para vigilar los intereses de la nación” Y los trabajadores y ex trabajadores de otro 20% para el mismo fin y para hacer justicia social.
Alguna vez, escribiendo un reportaje para Tal Cual dije que aquello de Sidor era “el socialismo bueno” en contraposición al “estatismo salvaje” empobrecedor, donde el gobierno es dueño de todo. Un modelo fracasado tan del gusto del gobierno venezolano pese al fracaso del fidelismo, así como el hundimiento de la URSS que desapareció “implosionada” por su inviabilidad. Había su lado negativo en las malas relaciones laborales de Ternium con sus trabajadores quienes habían sacrificado aspiraciones en el momento de la reconstrucción de Sidor y ahora no se les reconocía un justo contrato colectivo. Y aunque Miraflores siempre estuvo duro contra Sutiss (recordar la violenta represión militar y policial del 12 de Marzo de 2008) y aunque el chavismo estuvo durante 9 años con 4 directores dentro de la Junta Directiva de Ternium-Sidor sin jamás objetar ni reclamar nada, razones político-electorales sumadas al “plan Giordani” de crear un enclave estatista, determinaron un giro de 360 grados. En Mayo de aquel 2008 el gobierno reestatiza Sidor.
Poco más de un año más tarde, Chávez y su gobierno firman con la transnacional Ternium-Techint un acuerdo de pago por su 59% accionario. Les pagaron puntuales las cuotas para completar 1.970 millones de dólares más intereses (otros 200 o 300 millones de dólares adicionales). Pero a los trabajadores venezolanos, a esas 15 mil familias de sidoristas y ex sidoristas propietarios del 20%, nunca les han querido pagar lo suyo. Como de inmediato Sidor comenzó a caer drásticamente en su producción y nunca mas arrojó ganancias (ahora las pérdidas sin impresionantes), estos propietarios populares de Sidor no volvieron a cobrar. Y encima, la “revolución” cometió el peor acto de discriminación e injusticia: nunca ha querido pagarles el valor de sus acciones, a semejanza de lo bien que le pagaron a la transnacional.
Indignante discriminación. La “revolución” fue justa y complaciente con la transnacional, pero ha despreciado e ignorado durante 5 largos años a los 15 mil accionistas B. ¿Los discrimina por ser trabajadores y por su condición de venezolanos? La dizque “revolución” se doblegó ante la poderosa transnacional pero es arrogante con el trabajador. A lo largo de estos 5 años y medio, miles de estos co-propietarios de Sidor han reclamado y luchado por lo suyo, lo legítimo y justo, en todos los tonos. Incluso con el tiempo se han sumado los oficialistas que al principio preferían justificar al gobierno por intereses políticos pese a la injusticia. Más del 80% ha firmado el reclamo. Manifestaciones, “tomas”, protestas de calle y en los medios de comunicación (menos en el canal 8 y el SNMP donde siempre los censuran e ignoran). De todo han hecho.
Para hoy está prevista una reunión -otra más- en el auditórium de CVG. Allí y en la calle estarán miles de sidoristas y ex sidoristas. Reclamando con justicia. Presionando. ¿Habrá al fin una respuesta?. ¿Una propuesta de pago decente y justa?. Eso esperamos y exigimos. No aceptamos menos. A eso se comprometió el presidente de CVG. ¿Volverá el “facho-madurismo” a inventar excusas para darle largas a la justicia? ¿Inventará otra estupidez sobre “agresiones del imperio” como hicieron para denigrar de los trabajadores activos de Sidor durante el paro? Esa boliburguesía roja rojíta que ha malbaratado tanto dinero, que ha sido cómplice de tanta corrupción y derroche, de tanta ruina, y que al mismo tiempo ha sido tan inclemente contra los 15 mil propietarios populares de Sidor, ¿se verá obligada al fin a reponer tanta injusticia? Un detalle: mientras el gobierno reaccionario y anti obrero de Maduro no resuelva ese problema, no podrá darle forma legal a la hiper burocrática y obesa “Corporación del Hierro y el Acero”. Aunque solo sea por esa maldad arruinadora, necesitan resolver la injusticia que ellos crearon.
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