CaÃda de la producción, falta de materias primas, productos descompuestos y gerencia burocrática son algunas irregularidades que denuncian trabajadores de Lácteos Los Andes, nacionalizada en 2008 para garantizar la soberanÃa alimentaria
La empresa, otrora lÃder del mercado nacional de los pasteurizados, ahora “está en quiebra”, aseguraron representantes de LLA en abril pasado.
Entre las irregularidades enumeran: caÃda de la producción en 40%, falta de materia prima; sobresueldos de gerentes y asesores externos; recepción de 355 mil 628 toneladas de leche en mal estado (certificado por el Departamento de Control de Calidad) proveniente de la estatal Corporación de Abastecimiento y Servicios AgrÃcolas, La Casa, empresa adscrita al Ministerio para la Alimentación, Minpal.
El descontento en LLA ya habÃa dado una muestra en noviembre de 2012, cuando empleados de la planta distribuidora de San Diego (Carabobo) protestaron para exigir mejoras salariales.
Hace tres semanas, los denunciantes alertaron sobre una posible “emergencia alimentaria” al estimar que el inventario alcanzarÃa para 21 dÃas. A la fecha, ya se venció este plazo y no se conoce públicamente la respuesta del Gobierno.
Altibajos. Últimas Noticias (ÚN) intentó consultar al ministro de Alimentación, Félix Osorio. La encargada de comunicaciones del organismo dijo que el titular se encontraba en Cuba, y que no sabÃa la fecha de su regreso. Acotó, además, que es el único vocero autorizado.
En declaraciones a ÚN y El Mundo EconomÃa & Negocios (19/8/13), el ministro dijo que la producción de la empresa no ha caÃdo, a excepción de la leche, que bajó “por falta de materia prima”.
Rainer Vivas, productor de leche del municipio Sucre (Socopó) del estado Barinas (el segundo de mayor producción del paÃs), reconoce que la producción “ha tenido altibajos”. El representante de la Federación Bolivariana de Ganaderos y Agricultores de Venezuela (Fegaven) explica que la entrega de materia prima a la receptora local de LLA ha presentado dificultades, pero igual “mantienen su apoyo a la planta del Estado”.
La misma fábrica que inicialmente se propuso utilizar pulpa de frutas criollas para hacer jugos pasteurizados, ahora está a la espera de 800 mil toneladas métricas de esta materia procedentes de Chile, avisó el secretario de Finanzas del sindicato de trabajadores, Javier GarcÃa. La leche no fue mencionada.
“No se están procesando ni distribuyendo lácteos”, dice un empleado que prefiere mantener su nombre en reserva. “Lo único que está saliendo es té.
Extraoficialmente se conoció que el pasado 9 de septiembre Nicolás Maduro Guerra, hijo del actual Presidente, se reunió con los trabajadores en la planta de Cabudare. “Se llevó los estados de cuenta para estudiarlos y abrir una investigación a los gerentes. Nos prometió una solución”, aseguró la misma fuente.
ÚN intentó contactar -sin éxito- a la junta directiva, integrada por Hairo Alà Arellano Araujo y Moisés Lares González, quienes fueron destituidos, según informó GarcÃa. En su lugar, Luis Moreno fue nombrado gerente general.
El dirigente sindical de LLA indicó el pasado 10 de septiembre que una vez que el nombramiento de los nuevos directivos aparezca en Gaceta Oficial (GO) -lo que se esperaba para esta semana- los trabajadores darán una rueda de prensa para hablar de la situación de la empresa.
Razones. La crisis de LLA estalla en medio de una escasez general de alimentos de 20%, según el Banco Central de Venezuela (BCV). En julio se reportó un nivel de escasez de leche en polvo de 76,3%.
Los problemas contrastan con la inversión que el Estado ha realizado en los últimos dos años. En 2012, a la empresa le fue adjudicada una partida de Bs 4 mil 262 millones, de los cuales Bs 3 mil 526 millones (83%) correspondieron a proyectos.
Desde hace tres años, mientras la producción bajaba, la nómina crecÃa: de 4 mil trabajadores fijos en 2010, pasó a 5 mil 669 en 2011. En 2012 ya ascendÃa a 6 mil 531, según el balance de gestión de Minpal (2011 y 2012), al que está adscrita la empresa desde 2011.
En medio del conflicto, aparecen varios factores: ineficiencia, falta de gerencia profesionalizada y esquema administrativo con fines ideológicos más que comerciales, analiza el ingeniero quÃmico y experto lácteo, Rodrigo Agudo.
La empresa, que durante 20 años funcionó bajo esquema privado, se convirtió en lÃder del sector pasteurizados, dominando 33% del mercado de leche y jugos, describe el especialista. Cuando fue adquirida por el Estado, cambió su orientación hacia el mercado social (Pdval, Mercal), perdiendo presencia en el comercial tradicional.
“Los Andes se convirtió en un hueco negro de los recursos del Estado. Sus deudores son los mismos organismos estatales. En cinco años ha triplicado su nómina (más grande que cualquier empresa privada). Ante la baja de la producción, la sobrecarga laboral es fuerte”, observa Agudo.
Manuel Cipriano Heredia, presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), considera que el problema de LLA radica en la falta de materia prima. “Existe un rezago entre los costos de producción y los precios máximos fijados para los productores. LLA paga a precios regulados, por lo que los productores se han desplazado a mercados más rentables como las queseras, que concentran 70% de la producción nacional. Al no tener suficientes proveedores, la estatal recurre a la importación. El Gobierno compra en el extranjero a dólar preferencial leche lÃquida y UHT, con lo cual están pagando por 88% de agua”.
Para el productor barinés Rainer Vivas, no se trata solo del control de precios, sino de la falta de subsidios permanentes y otros beneficios para apoyar la labor del campesino. “La nacionalización de LLA fue una buena decisión. Pero faltan mecanismos para incrementar la producción”.
Heredia concluye que “LLA es solo parte del problema. El Gobierno debe entender que todos los sectores involucrados en lácteos debemos sentarnos a discutir no solo la regulación de precios sino toda una polÃtica para el desarrollo de la industria”.
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