Curioso anuncio del ministro de Industrias: “nacionalizadas dos plantas briqueteras”. Habla de Orinoco Iron y de Venprecar que ya habían sido estatizadas desde mediados de 2009. Y el gobierno las maneja desde entonces. Lo único que nunca hizo el gobierno fue pagar la indemnización a sus legítimos propietarios o hacer alguna negociación de compra venta semejante a la que hicieron con Sidor y Techint. Por ello la propiedad legal seguía en manos de sus accionistas originales, de modo que no podían hacer algún tipo de cambios o negocios, pero en los hechos (mas no de derecho) ya el gobierno las manejaba (o “mal manejaba” según como se mire) a su antojo.
¿Por qué anunciarlo como si fuese una “nacionalización nueva”? Probablemente para hacer un “aguaje” con sus militantes más radicales dado el muy claro giro a la derecha en economía del gobierno de Maduro. Para compensar con la mitología supuestamente revolucionaria de que estatizar es hacer socialismo. Todo indica que lo único nuevo -pero no lo explican y más bien evaden definirlo- es que llegaron a algún tipo de acuerdo de compra venta. Quizás por eso no incluyen a las otras dos briqueteras estatizadas en aquella misma fecha de 2009 pero con las que tienen litigios con sus accionistas de otros países.
En fin, como sea, la realidad es que el gobierno ejercía como si fuese el propietario en Orinoco Iron y en Venprecar. En la primera una junta interventora designada directamente por Chávez, era presidida por aquel funcionario gerente de Sidor que fue apodado “rey de la cabilla”. Cuando fue detenido, le sustituyó un sindicalista que era su segundo “a bordo”. Hasta hoy. A Venprecar la presidió por casi tres años –también designado por Chávez- el mismo que era presidente de Ferrominera, hoy detenido por el caso Cartel del Hierro.
El ministro deja colar sin señalamientos directos, sino elípticos, que crear una “comisión soberana (je je) para centralizar la comercialización del hierro, briquetas y otros productos” es para “poner fin a la corrupción”. Y habla de ventas de mineral a precios por debajo del mercado. ¿Quién vendía así sino los jefes rojos rojitos? Y ventas a través de intermediarios o “traders” que se ganan comisiones. Nombran un nuevo grupo para dirigir un organismo llamado “Consorcio Briquetero Nacional”. Sacan a todos los “rojos rojitos” anteriores, incluyendo ex sindicalistas del supuesto “control obrero”. Ojalá logren mejorar algo, aunque el modelo es el problema de fondo e insisten en él.
La capacidad instalada de esas plantas briqueteras, creadas todas por inversión privada en un plan CVG (cuando era aquella CVG que construía y labraba progreso) es de 10 millones de tons/año. La producción real llegó a ser de 9 millones tons/año. Al segundo año de la estatización, la caída ya era de 60%, siendo los peores casos Orinoco Iron y Matesi (Briqven). En 2012 la caída se acentuó rozando el 70%. Tal fue la “obra” del estatismo salvaje. En paralelo, la pérdida de conquistas y derechos laborales ha seguido el mismo camino ruinoso que en todas las estatales de Guayana. Retroceso anti obrero. Sin contratos colectivos. Salarios congelados en el infierno de la inflación. Beneficios desaparecidos. El “modelo socialista” de estos falsos socialistas, cuyos jerarcas se han enriquecido groseramente.
TIP 1: En nuestra página web, publicoyconfidencial.com está el video-audio de la entrevista que sobre este tema nos hicieron ayer (vía teléfono) en Aló Ciudadano por Globovisión. También está en el portal de Globovisión. En el epílogo de nuestro libro Guayana: El milagro al revés están los datos y cifras del caso briqueteras hasta la fecha de entrega del texto, Agosto de 2012.
TIP 2: La firme lucha de las Universidades le torció otra vez el brazo retrógrado al gobierno. Maduro tuvo que anunciar ayer un aumento en las miserables becas estudiantiles que la “revolución” mantenía para tratar de poner rodillas a los estudiantes de menos recursos. De los míseros Bs 400 de estos años habían pasado a la también miserable cifra de Bs 600 negociada hace un mes por el ministro con sus sindicatos fantasmas y a espaldas de las autoridades universitarias electas, de las federaciones estudiantiles y de los gremios profesorales verdaderos como Fapuv. Ahora anuncian Bs. 1000 que sigue siendo baja pero que se logra a punta de lucha resistiendo amenazas y atropellos del gobierno.
TIP 3: ¡Basta de tortura! Medida humanitaria y libertad para Iván Simonovis. Injustamente preso. Brutalmente maltratado hasta llevarlo a un deterioro físico extremo. Los militares gorilas de las dictaduras de Argentina y Chile también se regodeaban en que su poder e impunidad era eterno. ¡Basta!
TIP 4: La primera ley que no es necesario cambiar SINO CUMPLIRLA, Sr. Maduro, es la que prohíbe usar dineros públicos, bienes e instituciones del estado para favorecer a individualidades y parcialidades políticas. No más abuso de poder, no más ventajismo y no más corrupción roja rojita. Para eso no necesita el disfraz de “poderes especiales”. Solo renuncie y ordene a los suyos renunciar a la continuada corrupción que han usado todos estos años con los bienes públicos.
depece54@gmail.com




