De los avances que hicieron cambiar a la medicina en el siglo XX fue el descubrimiento de los antibióticos, evento relativamente reciente porque su uso en forma amplia se logró sólo después de la segunda Guerra Mundial.
Antes, en la historia de la humanidad, la infección bacteriana era una de las principales causas de muerte. Quien sufriese de meningitis bacteriana casi siempre entraba en la estadística de 100% de mortalidad, alguien con neumonía tenía cerca de 50% de chance de morir. Un paciente con infección intrabdominal tenía alto riesgo de mortalidad. Los antibióticos cambiaron radicalmente ese sombrío panorama. Su desarrollo que viene desde los años 20´, creció de manera constante a lo largo de los años, por lo cual cada momento aparecían nuevos antibióticos destinados a más infecciones, contra más bacterias.
Las bacterias como organismos vivientes tienen la habilidad de defenderse y es cuando se da un poco “la ley del más fuerte”. Las más débiles son más sensibles a los antibióticos y desaparecen, mientras que las más fuertes con capacidad de desarrollar fuerzas para resistir, sobreviven. Han pasado muchos años y las bacterias han aprendido a resistir la acción de los antibióticos.
Antibióticos derrotados
“Hoy, 50 o 60 años después del inicio de uso de antibióticos uno de los problemas serios de la medicina en el presente es que infecciones graves, a veces adquiridas dentro de los hospitales y no sólo en esa circunstancia sino también en infecciones de la comunidad, que no tienen que ver con el hospital, son causadas por bacterias que se han hecho resistentes a los antibióticos que, usualmente, nosotros usábamos para dichas infecciones”, explica el doctor Manuel Guzmán Blanco, infectólogo e internista del Centro Médico Docente La Trinidad.
La resistencia fue relativamente temprano en la historia del uso de antibióticos, pero la industria y la investigación tenían la capacidad de responder con nuevos productos ante la aparición de resistencia. Ya los viejos antibióticos no servían, pero se usaban los nuevos. En los años 50 se indicaba mucho la penicilina, tetraciclina, cloranfenicol los cuales perdieron efectos sobre bastantes bacterias, pero surgieron antibióticos nuevos y no se preocupaban tanto los médicos porque los recientes solucionarían lo que los anteriores no lograban.
Hoy en día -describe el especialista- uno de los problemas más serios es que no sólo hay multiresistencia a los antibióticos viejos sino a muchos de los antibióticos nuevos, tanto que se ha alertado sobre la posibilidad de estar llegando de nuevo a una etapa sin antibióticos porque llegará el momento en que algunas bacterias en particular no existirá con que tratarlas porque no existe el antibiótico capaz de combatirla. Significaría ello la muerte del paciente? Si el paciente tiene una infección grave en la sangre o pulmones con alguna de esas bacterias multiresistentes para las cuales no hay opción eso se asocia a mortalidad
Las infecciones
Es posible enfermarse y adquirir infecciones de humano a humano, como de alguien que tiene una infección en la garganta por un estreptococo y se lo contagia a quien está cerca. Un ejemplo muy claro de humano a humano es la gonorrea. Ciertas infecciones bacterianas pueden provenir de alimentos animales o presentarse una diarrea infecciosa por algo contaminado o del alimento. Ciertos animales pueden tener bacterias resistentes en su interior y se han visto brotes de infecciones por bacterias resistentes provenientes de pollo, por ejemplo. El origen de la multiresistencia puede tener un pequeño factor de origen de animales, pero es sobre todo un problema del uso de antibióticos en humanos, es la parte central. “Hay que dar crédito a las bacterias en su capacidad de volverse resistentes y en algunos casos como en países donde se usan antibióticos para promover el crecimiento del ganado o del pollo puede generarse resistencia adicional”, advierte Guzmán Blanco.
Infecciones intrahospitalarias
Los hospitales de alta complejidad no sólo lo son porque se realicen allí procedimientos muy complicados, sino porque las bacterias tienen más chance de exponerse dentro del hospital cuando hay pacientes graves como ocurre en la vida corriente. Ello permite a las bacterias habituarse a vivir dentro de los hospitales y empezar a ser bastante más resistentes a los antibióticos.
Normalmente, las bacterias que causan infección dentro de los hospitales surgen después el uso prolongado de antibióticos ante la necesidad que tienen los pacientes muy graves de tener tubos colocados dentro del pulmón o vías para las medicinas o necesidad de alimentación endovenosa y al rompérseles las barreras naturales, por ejemplo, de la vía respiratoria con un tubo endotraqueal o romper la barrera natural de la piel al colocar una sonda en una vena o de la vejiga al colocar una sonda urinaria, favoreciendo así que inclusive bacterias propias del individuo habitantes de su garganta, piel o tracto gastrointestinal pueden generar infecciones. Si esa persona ha estado expuesta a antibióticos el chance de que la bacteria que lo infecte sea más resistente es mayor.
Intubar para salvar
Hay pacientes que hacen infección por bacterias multiresistentes y los factores que usualmente lo predisponen son las invasiones, en el buen sentido de la palabra, como en quien está mal con infección respiratoria, pero si no lo intuban se muere. La intubación es una necesidad para que la persona sobreviva, pero si es prolongada predispone a infecciones. Alguien que está grave y requiere el suministro de mucha sangre, líquidos y medicinas para que sobreviva puede acusar infección en el sitio por donde se introdujo el catéter, por ejemplo.
En cuanto a la neumonía, Guzmán Blanco explica que “es una infección que puede adquirirse en la comunidad o puede ser una complicación en el caso de pacientes hospitalizados con intubación prolongada”. Los síntomas son de una variedad amplia en pacientes con infección bacteriana fulminante. La neumonía típica es por neumococo, casi siempre comienza con un gran escalofrío, fiebre muy alta, aunque no en todos los casos.
Las escaras son otro tipo de patología. En éstas, la infección no es el inicio. Lo usual es que las escaras se presenten en personas que deben estar en cama largo tiempo, la presión sobre la piel hace que la circulación no sea buena en esas áreas y al no haber buena circulación se puede necrosar la piel y por ende, se hace el orificio estando más fácil y más predispuesta a infección, pero la escara no empieza siendo una infección.
Vacunas
Hay vacunas para bacterias específicas. Una de las bacterias severas de infección en la comunidad es el neumococo que, en el presente a diferencia de los años 40´, son más resistentes a los antibióticos. “Existen vacunas muy efectivas para neumococo que se aplican tanto a niños como adultos y si se quiere, es una vacuna anti resistencia porque si a la persona no le da la infección igual estamos evitándole que haga infecciones por bacterias resistentes”, explica.
Sin embargo, aunque existe esa vacuna excelente para el neumococo, las infecciones más asociadas a las hospitalizaciones prolongadas son otras, como estafilococos, pseudomonas, acinetobacter. Hay vacunas en desarrollo, pero no de utilización común ni totalmente aprobadas todavía, aunque si van a venir.
La vacuna del neumococo, pues las otras aún no existen para uso común, están indicadas para adultos mayores de 50 años quienes deberían vacunarse contra neumonía cada 5 o 6 años. Otro grupo humano con predisposición para neumococo puede ser aquel a quien le falta el bazo porque se lo sacaron por enfermedad o accidente. En esas personas la citada vacuna es muy aconsejable, así como en los que sufren de enfermedades crónicas de los pulmones.
Prevenir complicaciones por influenza
En cuanto a la vacuna contra la influenza, considera Guzmán Blanco, que “previene contra las complicaciones por el virus de influenza que circula cada año. Ese es su rol”. Una de las complicaciones de la influenza es neumonía bacteriana y la vacuna anti influenza no da anticuerpos por si contra las bacterias, pero si a la persona no le da influenza pues no se complica.
Hoy en día, sobre todo a raíz de la epidemia de H1N1, del año 2009, la recomendación clásica de vacuna para adulto de influenza que era para mayores de 65 años y personas con enfermedades predisponentes ha cambiado y realmente una sorpresa de la epidemia de influenza del 2009 fue que gente joven sin mayores factores de riesgo también presentó complicaciones serias por la influenza. En verdad pudiera ser una vacuna universal que ayude a niños, sin duda, y adultos, pero las personas con sobrepeso extremo tuvieron especiales complicaciones con influenza y deberían vacunarse, independientemente de otras razones. Amén de las mujeres embarazadas, pues en el grupo que se observaron más complicaciones por influenza fue en esta población femenina y en postparto inmediato. Si hay actividad de influenza en la comunidad la mujer embarazada debe recibir prevención. No es impredecible porque hay formas de vigilar si la influenza está creciendo. Por ejemplo, al día de hoy cuando conversamos, en USA sorprendentemente ha habido intensa actividad de influenza desde fin de año y anticipan que seguirá subiendo.
En nuestro país aún no se ha percibido un aumento de actividad de influenza, aunque tenemos temperaturas más bajas en estos meses puede que llegue, por lo cual hay que estar pendientes. Quienes necesiten la vacuna deben ponérsela.
Por Blanca García Bocaranda








