“A Caracas llegaron los apagones”: Zonas de La Candelaria han pasado hasta ocho días sin luz  

Habitantes de distintas zonas de la capital se concentraron en las cercanías de la esquina Miguelacho, en La Candelaria, para manifestar su opinión en rechazo ante las fallas recurrentes en el sector eléctrico que afecta al municipio Libertador. 

Durante esta manifestación del martes 8 de septiembre, los vecinos de la zona denunciaron que la interrupción del servicio ha pasado a convertirse en un gran problema ya que de horas sin luz han pasado a durar días enteros sin el servicio eléctrico, lo que afecta la calidad de vida, el abastecimiento del agua por la paralización de las bombas y problemas en la conservación de los alimentos.

El coordinador del Frente Norte de Caracas y defensor de los derechos humanos, Carlos Julio Rojas, enfatizó durante la protesta que las fallas eléctricas se han asentado de forma persistente en la ciudad:

“Queremos ser muy responsables a la hora de denunciar que en este momento en Caracas llegaron los apagones a la ciudad capital… No son simplemente interrupciones eléctricas que duran dos o tres horas, son interrupciones que duran días, que afectan a personas de la tercera edad, abuelas de 70 y 80 años que tienen que sobrevivir en medio de una situación”.

Sin insumos y denuncias

Los protestantes señalaron casos específicos como los ocurridos en las esquinas de Miguelacho y Tracabordo en La Candelaria, donde la falla eléctrica más reciente se extendió hasta ocho días seguidos. En el sector Las Delicias de la parroquia El Recreo la interrupción se ha llegado a extender entre cinco y seis días, mientras que en la avenida Panteón en San Bernardino y la parroquia Altagracia se produjeron apagones y bajones al momento de la manifestación.

De acuerdo con testimonios durante la concentración, los propios trabajadores de Corpoelec revelaron que no cuentan con los repuestos, insumos ni herramientas necesarias para atender las averías.

Rojas afirmó que la organización se encuentra en una especie de “cierre técnico” por la mala gestión y por casos de corrupción que han dejado a la institución en mala posición, al igual que mencionó a situaciones derivadas a firmas como Derwick Associates y Hawkers, lideradas por Alejandro Betancourt. 

“Aquí en la esquina de Tracabordo y en la esquina de Miguelacho se pasaron ocho días sin luz, ocho días donde a los vecinos se les pudrió la comida, Corpoelec solamente tenía excusas hacia los vecinos, incluso les llegó a amenazar con que les iban a bloquear las cuentas de tantas denuncias… Los propios trabajadores de Corpoelec nos decían que no tenían los insumos para efectuar la reparación y luego de ocho días y de presión ciudadana fue que se dignaron a traer el transformador”, explicó el dirigente.

Impacto en la vida

La crisis en los servicios eléctricos y de agua también ha dejado secuelas en la economía local en estos sectores afectados. Rojas advirtió que la restauración del servicio a horas de la madrugada no ayuda a resolver las pérdidas de los establecimientos en La Candelaria que han tenido que permanecer cerrados en horas laborales por falta de electricidad.

Por otro lado, una vecina de La Candelaria, Adriana Mendoza, calificó la situación que ha vivido durante las últimas semanas como “un trato inhumano que ha perjudicado de manera directa a cientos de residentes, principalmente a niños y adultos mayores en la zona”.

Mendoza criticó la tardanza en la respuesta institucional y señaló que la sustitución del transformador dañado solo se ejecutó tras constantes protestas y presiones en redes sociales, pero a pesar del reemplazo del equipo, los apagones siguen ocurriendo frecuentemente en la zona.

Con información de Nota de Prensa.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Vecinos y dirigentes se concentraron en la esquina de Miguelacho para denunciar las fallas eléctricas en el municipio Libertador y la falta de insumos de Corpoelec
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Habitantes de distintas zonas de la capital se concentraron en las cercanías de la esquina Miguelacho, en La Candelaria, para manifestar su opinión en rechazo ante las fallas recurrentes en el sector eléctrico que afecta al municipio Libertador. 

Durante esta manifestación del martes 8 de septiembre, los vecinos de la zona denunciaron que la interrupción del servicio ha pasado a convertirse en un gran problema ya que de horas sin luz han pasado a durar días enteros sin el servicio eléctrico, lo que afecta la calidad de vida, el abastecimiento del agua por la paralización de las bombas y problemas en la conservación de los alimentos.

El coordinador del Frente Norte de Caracas y defensor de los derechos humanos, Carlos Julio Rojas, enfatizó durante la protesta que las fallas eléctricas se han asentado de forma persistente en la ciudad:

“Queremos ser muy responsables a la hora de denunciar que en este momento en Caracas llegaron los apagones a la ciudad capital… No son simplemente interrupciones eléctricas que duran dos o tres horas, son interrupciones que duran días, que afectan a personas de la tercera edad, abuelas de 70 y 80 años que tienen que sobrevivir en medio de una situación”.

Sin insumos y denuncias

Los protestantes señalaron casos específicos como los ocurridos en las esquinas de Miguelacho y Tracabordo en La Candelaria, donde la falla eléctrica más reciente se extendió hasta ocho días seguidos. En el sector Las Delicias de la parroquia El Recreo la interrupción se ha llegado a extender entre cinco y seis días, mientras que en la avenida Panteón en San Bernardino y la parroquia Altagracia se produjeron apagones y bajones al momento de la manifestación.

De acuerdo con testimonios durante la concentración, los propios trabajadores de Corpoelec revelaron que no cuentan con los repuestos, insumos ni herramientas necesarias para atender las averías.

Rojas afirmó que la organización se encuentra en una especie de “cierre técnico” por la mala gestión y por casos de corrupción que han dejado a la institución en mala posición, al igual que mencionó a situaciones derivadas a firmas como Derwick Associates y Hawkers, lideradas por Alejandro Betancourt. 

“Aquí en la esquina de Tracabordo y en la esquina de Miguelacho se pasaron ocho días sin luz, ocho días donde a los vecinos se les pudrió la comida, Corpoelec solamente tenía excusas hacia los vecinos, incluso les llegó a amenazar con que les iban a bloquear las cuentas de tantas denuncias… Los propios trabajadores de Corpoelec nos decían que no tenían los insumos para efectuar la reparación y luego de ocho días y de presión ciudadana fue que se dignaron a traer el transformador”, explicó el dirigente.

Impacto en la vida

La crisis en los servicios eléctricos y de agua también ha dejado secuelas en la economía local en estos sectores afectados. Rojas advirtió que la restauración del servicio a horas de la madrugada no ayuda a resolver las pérdidas de los establecimientos en La Candelaria que han tenido que permanecer cerrados en horas laborales por falta de electricidad.

Por otro lado, una vecina de La Candelaria, Adriana Mendoza, calificó la situación que ha vivido durante las últimas semanas como “un trato inhumano que ha perjudicado de manera directa a cientos de residentes, principalmente a niños y adultos mayores en la zona”.

Mendoza criticó la tardanza en la respuesta institucional y señaló que la sustitución del transformador dañado solo se ejecutó tras constantes protestas y presiones en redes sociales, pero a pesar del reemplazo del equipo, los apagones siguen ocurriendo frecuentemente en la zona.

Con información de Nota de Prensa.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

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