El potente doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio ha dejado en evidencia que no afecta a todas las personas por igual. Las mujeres, niñas y adolescentes sufren un impacto doble y una carga adicional en estas situaciones, y se convierten en la población más expuesta a los riesgos que trae el colapso de servicios básicos y las aglomeraciones.
Los datos citados por la organización Cepaz, tomados de la Encuesta de Hogares 2025 de HumVenezuela, reflejan que más del 60 % de las mujeres y niñas ya enfrentaban serias dificultades para acceder a los servicios de salud en el país. Alrededor del 26,9 % de quienes sufrían problemas médicos no recibían atención ni medicinas, y los servicios de planificación familiar y anticonceptivos no alcanzaron ni al 4 % de la demanda total. A raíz de los sismos, la situación en los hospitales se ha agravado de forma drástica.
La salud materna
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (Unfpa) calcula que alrededor de 36 700 mujeres afectadas por los terremotos están embarazadas y, de esa cifra, aproximadamente 4000 darán a luz durante el próximo mes, en medio de un sistema de salud precario y presionado, con hospitales que también sufrieron daños materiales.
Adicionalmente, estiman que cerca de 789 000 mujeres en edad reproductiva están damnificadas y requieren acceso urgente a servicios especializados de salud. Para aligerar esta situación, el Unfpa ha instalado carpas de atención en refugios en La Guaira, como el Polideportivo Vargas, el César Nieves y el de playa Grande.
En estos lugares, un equipo de especialistas ofrece consultas prenatales que incluyen ecosonogramas. Aunque no se atienden partos de forma directa en estas instalaciones, el organismo mantiene una coordinación con el Ministerio de Salud para la dotación de instrumentos médicos e insumos a los hospitales. Esta iniciativa es conocida como “ruta materna” y busca garantizar que las mujeres de los campamentos sean trasladadas a espacios seguros para recibir la atención necesaria de manera limpia, digna y libre de riesgos.
Prevención de la violencia
El aglomeramiento y la falta de privacidad en los espacios compartidos pueden incrementar de manera significativa el peligro de agresiones físicas y sexuales. En los refugios en donde residen miles de personas, el Unfpa trabaja de forma activa en la disminución de los riesgos de violencia de género.
Las acciones inmediatas abarcan desde el diseño de los refugios, donde se promueven la separación y la iluminación suficiente en las zonas de los baños, hasta la entrega de linternas para que se puedan movilizar a horas de la noche con más seguridad.
Además, realizan talleres de sensibilización sobre la identificación de conductas de abuso, dirigidos a los habitantes de los refugios así como al personal a cargo. Las carpas especializadas del fondo cuentan con asistencia psicológica, asesoría legal y atención clínica de emergencia, que incluye paquetes médicos para evitar infecciones de transmisión sexual, VIH o embarazos no deseados por abusos.
También están distribuyendo “kits de dignidad” que contienen artículos de aseo e higiene personal indispensables. De esta forma buscan también resguardar la autoestima y el bienestar psicológico de las mujeres, niñas y adolescentes que lo han perdido todo, al permitirles mantener el cuidado de su imagen e integridad en medio de la situación.
Financiamiento para salvar vidas
La escala de la emergencia y la cantidad de personas desamparadas exigen una movilización de recursos constantes a nivel internacional. El Unfpa realizó un llamado público a las comunidades de donantes, pues necesitan fondos para financiar la asistencia psicosocial, operaciones médicas y mecanismos de protección de género, por lo menos para los primeros meses.
La meta final de estas organizaciones es alcanzar a más de 850 000 personas mediante sus servicios de salud sexual, y ayudar a cerca de 230 000 mujeres con los programas de prevención de la violencia. Intentan asegurarse de que ninguna mujer o niña deba enfrentar por su cuenta las consecuencias de los sismos.
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