Este 29 de julio se cumple un año del estallido de las protestas poselectorales en Venezuela, cuando miles de ciudadanos —principalmente de comunidades populares— salieron a las calles para rechazar el resultado electoral, luego de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) proclamara como ganador a Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales.
La ONG Provea recordó que aquel día “los habitantes de las comunidades pobres de Venezuela se arrojaron a las calles de las principales ciudades del país para exigir respeto a la voluntad popular”. Las manifestaciones se extendieron por Caracas y otras regiones del país, en una jornada marcada por una violenta respuesta estatal.
Según datos de la organización, “el número de asesinados, en apenas cuatro días de protestas, se elevó a 25 personas”, una cifra alarmante si se compara con las más de 150 jornadas de protestas registradas en 2019, en las que murieron menos de 60 personas.
Provea también documentó que hasta el 1 de agosto de 2024 “se registraron 100 personas heridas, entre ellas cuatro menores de edad”, atendidas en hospitales públicos de Aragua, Carabobo, Distrito Capital, Falcón, Lara y Miranda. Entre el 29 de julio y el 13 de agosto, “2.400 personas fueron arrestadas”, lo que equivale a un promedio de 150 detenciones diarias.
Para la organización, “la respuesta estatal a las protestas post-electorales marcó un ascenso vertiginoso de graves abusos contra los derechos humanos” y dio paso a “la intensificación de una oleada represiva que aún se mantiene mediante prácticas de terrorismo de Estado como las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas y el empleo de tecnologías para el control social de la población”.
Hoy, hace un año, los habitantes de las comunidades pobres de Venezuela se arrojaron a las calles de las principales ciudades del país para exigir respeto a la voluntad popular, en medio de unos comicios catalogados como fraudulentos tras la divulgación de resultados por parte… pic.twitter.com/DPYww7e0HL
— PROVEA (@_Provea) July 29, 2025
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