Transparencia Venezuela reveló vínculos del oficialismo con la LVBP

De los ocho clubes que componen la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), al menos cuatro tendrían vínculos con el oficialismo.

Así lo reveló una investigación llevada a cabo por la ONG Transparencia Venezuela en la que concluyen que los equipos Tigres de Aragua, Tiburones de La Guaira, Caribes de Anzoátegui y Navegantes del Magallanes están bajo el control de empresarios y directivos con conexiones directas con el círculo de poder en Miraflores.

En el caso de Aragua, la ONG lo vincula con el empresario artístico y televisivo Esteban Trapiello, quien de acuerdo a un perfil elaborado por la pagina Armando Info, era cercano al hoy en día detenido por presunta corrupción, exministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami.

El empresario naviero ligado al chavismo y al transporte de petróleo, Wilmer Ruperti, ha sido la cara visible de los Tiburones de La Guaira desde su cambio de administración en 2023, menciona el trabajo.

Mientras que Magglio Ordóñez, exgrandeliga identificado con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y cercano al fiscal general de la República impuesto por la extinta Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, funge como accionista mayoritario de Caribes de Anzoátegui.  

En Navegantes del Magallanes aparece Giuseppe Palmisano, un personaje ubicuo en el deporte nacional, actual presidente de la LVBP y también directivo de la Superliga Profesional de Baloncesto (SPB), Trotamundos de Carabobo y Carabobo Fútbol Club. 

La investigación de Transparencia Venezuela arroja también que Bravos de Margarita, el equipo en teoría propiedad del empresario Tobías Carrero Nacar, fue intervenido por el gobierno en el año 2020 y actualmente se desconoce su estatus jurídico.  

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

De los ocho equipos que componen el béisbol profesional venezolano, el menos cuatro tienen nexos con la administración madurista
El trabajo se basa en hallazgos de fuentes independientes
/
redacción runrunes
TelegramWhatsAppFacebookX

De los ocho clubes que componen la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP), al menos cuatro tendrían vínculos con el oficialismo.

Así lo reveló una investigación llevada a cabo por la ONG Transparencia Venezuela en la que concluyen que los equipos Tigres de Aragua, Tiburones de La Guaira, Caribes de Anzoátegui y Navegantes del Magallanes están bajo el control de empresarios y directivos con conexiones directas con el círculo de poder en Miraflores.

En el caso de Aragua, la ONG lo vincula con el empresario artístico y televisivo Esteban Trapiello, quien de acuerdo a un perfil elaborado por la pagina Armando Info, era cercano al hoy en día detenido por presunta corrupción, exministro de Interior y Justicia, Tareck El Aissami.

El empresario naviero ligado al chavismo y al transporte de petróleo, Wilmer Ruperti, ha sido la cara visible de los Tiburones de La Guaira desde su cambio de administración en 2023, menciona el trabajo.

Mientras que Magglio Ordóñez, exgrandeliga identificado con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y cercano al fiscal general de la República impuesto por la extinta Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, funge como accionista mayoritario de Caribes de Anzoátegui.  

En Navegantes del Magallanes aparece Giuseppe Palmisano, un personaje ubicuo en el deporte nacional, actual presidente de la LVBP y también directivo de la Superliga Profesional de Baloncesto (SPB), Trotamundos de Carabobo y Carabobo Fútbol Club. 

La investigación de Transparencia Venezuela arroja también que Bravos de Margarita, el equipo en teoría propiedad del empresario Tobías Carrero Nacar, fue intervenido por el gobierno en el año 2020 y actualmente se desconoce su estatus jurídico.  

 *El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.