Amnistía Internacional rechaza “crimen de odio” contra venezolana en Chile

La organización Amnistía Internacional condenó este jueves, 19 de junio, el asesinato de una migrante venezolana ocurrido en la zona de Cerro Navia en Santiago de Chile el pasado 15 de junio en una celebración por el Día del Padre, y lo denunció como un “crimen de odio”.

De acuerdo con la reseña del medio El Mañana, el hecho se suscitó tras un reclamo hacia Yaidy Garnica Carvajalino, de 43 años, por parte de sus vecinos por presuntamente escuchar música a alto volumen. Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional sostienen que el crimen pudo estar motivado por la xenofobia. “Es un crimen de odio”, expresó la ONG.

“Yaidy murió a manos de sus vecinos, quienes no solo le dispararon –al parecer, debido a su molestia por el volumen de su música– sino que además obstaculizaron su traslado a un centro asistencial al pinchar las ruedas de su vehículo. Los hechos resultan aberrantes y dan cuenta de la escalada de discursos de odio xenofóbico que sufren a diario las personas migrantes en Chile”, señaló AI.

Asimismo, la organización consideró que este “no es un caso aislado” y se suman a las voces “que responsabilizan a las autoridades por la escandalosa inacción frente a la violencia y la discriminación que afecta a la comunidad migrante”. Pero además, responsabilizaron “con firmeza a los medios de comunicación y a las diversas cuentas en redes sociales que difunden discursos de odio, alimentando la escalada de violencia que erosiona la democracia y abre paso al avance de los autoritarismos”.

Amnistía Internacional consideró que es fundamental entender que la situación de la víctima en condición de migrante “fue un factor agravante en esta tragedia”. Agregaron que ni los conflictos vecinales o molestias por el volumen de la música pueden justificar la muerte.

“Definitivamente constituye un crimen de odio”

Patricia Rojas, presidenta de la Asociación Venezolana en Chile, también consideró que ekl asesinato de Yaidi Garnica “constituye un crimen de odio”. Durante una entrevista con el Circuito Onda, enfatizó: “Definitivamente constituye un crimen de odio, primero contra una mujer y su familia y segundo contra toda una comunidad”.

Tras haber conversado con una de las hijas de la víctima, Rojas indicó que ella le manifestó que no es cierto que tuvieran la música con un volumen alto, sino que “estas personas vinieron a llamar la atención, Yaidy salió y desafortunadamente la estaban esperando afuera para agredirla”. Al igual que lo denunció Amnistía Internacional, Rojas supo que a la víctima le pincharon los cauchos de su vehículo para que no pudieran usarlo para llevarla al hospital y murió en el lugar del ataque.

Patricia Rojas añadió que la familia de la víctima tuvo que mudarse de la residencia por seguridad. Asimismo, comentó que los asesores legales de la familia abrirán un caso por un crimen basado en el desprecio hacia una nacionalidad, puesto que la persona que le disparó a Garnica habría expresado una frase que hacía referencia a su nacionalidad.

“En Chile estamos viviendo un ambiente que cada vez se enturbia más, respecto a la convivencia con personas venezolanas. Esto fomentado por medios de comunicación y políticos, que desde hace aproximadamente dos años han tomado la bandera de los discursos de odio para quizás desviar la atención de los desafíos que tenemos en Chile como sociedad en un conjunto”, condenó.

Como Miguel Sergio Cordero Toledo fue identificado el hombre que disparó con una escopeta a Yaidy Garnica Carvajalino. Este jueves, 19 de junio, la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile confirmó que el hombre se entregó a las autoridades.

Migrantes venezolanos son víctimas de xenofobia en Chile

Organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales han expresado preocupación por el aumento de hechos de xenofobia contra personas venezolanas en Chile, evidenciado en una serie de agresiones, discursos de odio y asesinatos que han generado alarma en la región.

El caso de la venezolana Yaidy Garnica Carvajalino es el más reciente, pero se han documentado otros en Chile como el septiembre de 2021, cuando miles de personas marcharon en Iquique y quemaron carpas y pertenencias de familias venezolanas en situación de calle.

Además de las agresiones físicas, se han documentado expresiones públicas y mediáticas de carácter estigmatizante. Según una encuesta de CADEM (2025), más del 70 % de los chilenos tiene una percepción negativa de los venezolanos, un aumento considerable respecto a años anteriores.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Patricia Rojas, presidenta de la Asociación Venezolana en Chile, indicó que la familia de la víctima tuvo que mudarse de la residencia por seguridad
TelegramWhatsAppFacebookX

La organización Amnistía Internacional condenó este jueves, 19 de junio, el asesinato de una migrante venezolana ocurrido en la zona de Cerro Navia en Santiago de Chile el pasado 15 de junio en una celebración por el Día del Padre, y lo denunció como un “crimen de odio”.

De acuerdo con la reseña del medio El Mañana, el hecho se suscitó tras un reclamo hacia Yaidy Garnica Carvajalino, de 43 años, por parte de sus vecinos por presuntamente escuchar música a alto volumen. Sin embargo, organizaciones como Amnistía Internacional sostienen que el crimen pudo estar motivado por la xenofobia. “Es un crimen de odio”, expresó la ONG.

“Yaidy murió a manos de sus vecinos, quienes no solo le dispararon –al parecer, debido a su molestia por el volumen de su música– sino que además obstaculizaron su traslado a un centro asistencial al pinchar las ruedas de su vehículo. Los hechos resultan aberrantes y dan cuenta de la escalada de discursos de odio xenofóbico que sufren a diario las personas migrantes en Chile”, señaló AI.

Asimismo, la organización consideró que este “no es un caso aislado” y se suman a las voces “que responsabilizan a las autoridades por la escandalosa inacción frente a la violencia y la discriminación que afecta a la comunidad migrante”. Pero además, responsabilizaron “con firmeza a los medios de comunicación y a las diversas cuentas en redes sociales que difunden discursos de odio, alimentando la escalada de violencia que erosiona la democracia y abre paso al avance de los autoritarismos”.

Amnistía Internacional consideró que es fundamental entender que la situación de la víctima en condición de migrante “fue un factor agravante en esta tragedia”. Agregaron que ni los conflictos vecinales o molestias por el volumen de la música pueden justificar la muerte.

“Definitivamente constituye un crimen de odio”

Patricia Rojas, presidenta de la Asociación Venezolana en Chile, también consideró que ekl asesinato de Yaidi Garnica “constituye un crimen de odio”. Durante una entrevista con el Circuito Onda, enfatizó: “Definitivamente constituye un crimen de odio, primero contra una mujer y su familia y segundo contra toda una comunidad”.

Tras haber conversado con una de las hijas de la víctima, Rojas indicó que ella le manifestó que no es cierto que tuvieran la música con un volumen alto, sino que “estas personas vinieron a llamar la atención, Yaidy salió y desafortunadamente la estaban esperando afuera para agredirla”. Al igual que lo denunció Amnistía Internacional, Rojas supo que a la víctima le pincharon los cauchos de su vehículo para que no pudieran usarlo para llevarla al hospital y murió en el lugar del ataque.

Patricia Rojas añadió que la familia de la víctima tuvo que mudarse de la residencia por seguridad. Asimismo, comentó que los asesores legales de la familia abrirán un caso por un crimen basado en el desprecio hacia una nacionalidad, puesto que la persona que le disparó a Garnica habría expresado una frase que hacía referencia a su nacionalidad.

“En Chile estamos viviendo un ambiente que cada vez se enturbia más, respecto a la convivencia con personas venezolanas. Esto fomentado por medios de comunicación y políticos, que desde hace aproximadamente dos años han tomado la bandera de los discursos de odio para quizás desviar la atención de los desafíos que tenemos en Chile como sociedad en un conjunto”, condenó.

Como Miguel Sergio Cordero Toledo fue identificado el hombre que disparó con una escopeta a Yaidy Garnica Carvajalino. Este jueves, 19 de junio, la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile confirmó que el hombre se entregó a las autoridades.

Migrantes venezolanos son víctimas de xenofobia en Chile

Organizaciones de derechos humanos y observadores internacionales han expresado preocupación por el aumento de hechos de xenofobia contra personas venezolanas en Chile, evidenciado en una serie de agresiones, discursos de odio y asesinatos que han generado alarma en la región.

El caso de la venezolana Yaidy Garnica Carvajalino es el más reciente, pero se han documentado otros en Chile como el septiembre de 2021, cuando miles de personas marcharon en Iquique y quemaron carpas y pertenencias de familias venezolanas en situación de calle.

Además de las agresiones físicas, se han documentado expresiones públicas y mediáticas de carácter estigmatizante. Según una encuesta de CADEM (2025), más del 70 % de los chilenos tiene una percepción negativa de los venezolanos, un aumento considerable respecto a años anteriores.

*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.