Este viernes, 13 de septiembre, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó el “exilio forzoso” del principal lÃder de oposición, Edmundo González Urrutia, asà como los hostigamientos a la residencia oficial de la Embajada de Argentina en Caracas donde se encuentran varios dirigentes de oposición asilados.Â
“El Estado venezolano debe poner fin a la persecución polÃtica, respetar compromisos internacionales en materia de asilo diplomático y restablecer el orden democrático”, dice parte del comunicado que emitió la CIDH.Â
La CIDH indicó que ha venido documentado “graves prácticas de ruptura institucional y democrática que incluyen, entre otras, el uso excesivo de la fuerza por parte de agentes estatales, detenciones arbitrarias de personas manifestantes y dirigentes opositores, citaciones judiciales y órdenes de arresto sin fundamento legal y la cancelación de pasaportes de opositores, periodistas y defensores de derechos humanos”.
La CIDH indicó que es responsable de velar por el respeto del derecho internacional en su estrecha relación con los derechos humanos. Por lo que refuerza la necesidad de que los Estados observen las obligaciones internacionales derivadas de sus compromisos consuetudinarios y convenciones, incluida la Convención de Viena Sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 y la Convención de Asilo Diplomático de 1954.
“En una democracia ninguna persona con liderazgo polÃtico deberÃa verse obligada a asilarse en una embajada o abandonar el paÃs para resguardar derechos como la vida, la integridad y la libertad”, se lee en el comunicado.Â
La Comisión reiteró que los actos del Estado venezolano tienen como intención “infundir miedo en la población y desalentar la participación polÃtica de la oposición”. Reiteró su llamado al Estado venezolano a “respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de todas las personas venezolanas, asà como a agotar todas las medidas para canalizar los conflictos, priorizando el diálogo y la negociación”.




