Mariolla Delgado
Eliodina García Moro nació en Los Pueblos del Sur Mérida el 3 de octubre de 1946 en Canagua, días antes de que se hicieran las elecciones para elegir la Asamblea Constituyente, donde por primera vez se permitió el sufragio femenino y su postulación a cargos públicos. Ese octubre hubo elecciones para las mujeres en Venezuela. “Mi mamá siempre decía que en el mes que nací hubo elecciones”, recuerda Eliodina.
Cuando Eliodina tuvo la edad para votar, el candidato se seleccionaba de un cartón, se metía en un sobre que se depositaba en la urna electoral. En 2015 fue miembro de mesa en las elecciones para la Asamblea Nacional. “Fue una experiencia agradable, disfrute el proceso, a las dos de la tarde ya se sabía la mayoría de los resultados”.
Eliodina tiene disposición de votar este domingo, pero necesita que alguien la lleve, pues en abril se fracturó la pierna derecha y tiene dificultades para movilizarse.
Así como Eliodina, en la casa hogar San Juan de Dios, en el centro de Mérida, 19 adultos mayores que son parte de la memoria electoral venezolana, se preparan para ejercer su voto y necesitan voluntarios para llevarlos a centros de votación y asistirlos durante el voto este domingo 28 de julio.
La Ley Orgánica de Procesos Electorales, en el artículo 128, establece que los electores deben ejercer su derecho al voto de forma individual, sin ningún acompañante. Pero ciertas condiciones de salud, movilidad reducida, discapacidades o avanzada edad pueden dificultar que algunas personas acudan a las urnas electorales. El voto asistido permite que este tipo de electores puedan ejercer su derecho.
Eva Alicia Dugarte Toro tiene 84 años de edad y hace 12 años vive en la casa hogar de Mérida. Espera que su sobrino la lleve al centro de votación este 28 de julio, pero que también la acompañe en el proceso de votación, pues ha perdido parcialmente la visión por un desprendimiento de retina. “Han sido muchas las ocasiones de cambio, pero en esta en particular las energías, la fe y la esperanza están presentes y deseo votar”.
Las normas del voto asistido
El que asiste debe ser una persona de confianza del elector. Nadie podrá ser acompañante por más de una vez.
La necesidad de asistencia para votar debe notificarse al presidente de la mesa y registrarse en la Planilla de Registro y Control de Acompañantes.
La ocurrencia reiterada de votos asistidos puede generar alertas, ante la posibilidad de que se esté usando esta modalidad para coaccionar la voluntad de los electores o violar el secreto del voto.
Los testigos electorales deben velar por que no se use el voto asistido para vulnerar el proceso electoral, explica el abogado y defensor de DD HH, Joel Zerpa.



