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OMS vigila dos nuevos linajes de ómicron para comprender su impacto

La agencia de la ONU busca comprender bien el impacto que puedan tener estas dos nuevas mutaciones de ómicron, la variante más contagiosa del coronavirus SARS-CoV-2, que causa el COVID-19
Instaron a los países a seguir colaborando y compartiendo sus datos sobre la pandemia
En el tercer año de la pandemia, al director de la OMS le preocupan tres cosas el cansancio de la población, que la duración de la inmunidad derivada de la vacunación o la infección anteriores sigue sin estar clara y lo impredecible de la evolución del virus

 

La Organización Mundial de la Salud reveló este 11 de abril que está vigilando dos nuevos linajes de la variante ómicron (BA.4 y BA.5), cuyas “mutaciones adicionales deben estudiarse más a fondo para comprender su impacto en el potencial de escape inmunológico”.

La agencia de la ONU colabora con los científicos para comprender mejor cómo se propagan estos linajes y su impacto potencial. 

Hasta el momento, los datos de las secuencias de estas subvariantes indican que están presentes en un puñado de países.

Para seguir rastreando de forma adecuada la pandemia, la OMS alentó a los gobiernos a que mantengan sus labores de vigilancia del virus.

Además, los insta a que compartan rápidamente los datos en la plataforma GISAID, que permite tener un mejor conocimiento del virus, incluidos sus nuevos linajes.

Las muertes bajan, pero la historia continúa

El Comité de Emergencias de la OMS también se reunió el pasado 11 de abril. Y aunque el director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus, comentó que es “gratificante ver una tendencia a la baja en las muertes registradas” -la semana pasada fueron las más bajas en los  dos últimos años- repitió también que  la pandemia “está lejos de terminar”.

¿Y esto por qué?. El funcionario asegura que la transmisión sigue siendo “muy alta” y la cobertura de vacunación “muy baja” en demasiados países.

Asimismo, llamó la atención sobre la relajación de muchas medidas sociales y de salud pública, lo que permite que la transmisión continúe y aumente el riesgo del surgimiento de nuevas variantes.

Explicó también que el COVID-19 afecta de manera diferenciada a los países. En aquellos con alta inmunidad de población, hay disociación entre casos, hospitalizaciones y muertes; 

Pero en aquellos con menos vacunas, el aumento masivo de casos ocasiona mayor número hospitalizaciones, e incluso, un mayor número de muertes en comparación con las oleadas anteriores.

El cansancio pasa factura

La pandemia llegó al tercer año y al director de la OMS le angustian tres factores.

“En primer lugar, el cansancio de la población. En segundo lugar, la duración de la inmunidad derivada de la vacunación o la infección anteriores sigue sin estar clara. Y tercero, no podemos predecir cómo evolucionará el virus”, se lee en la nota de prensa oficial de la ONU.

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La agencia de la ONU busca comprender bien el impacto que puedan tener estas dos nuevas mutaciones de ómicron, la variante más contagiosa del coronavirus SARS-CoV-2, que causa el COVID-19
Instaron a los países a seguir colaborando y compartiendo sus datos sobre la pandemia
En el tercer año de la pandemia, al director de la OMS le preocupan tres cosas el cansancio de la población, que la duración de la inmunidad derivada de la vacunación o la infección anteriores sigue sin estar clara y lo impredecible de la evolución del virus

 

La Organización Mundial de la Salud reveló este 11 de abril que está vigilando dos nuevos linajes de la variante ómicron (BA.4 y BA.5), cuyas “mutaciones adicionales deben estudiarse más a fondo para comprender su impacto en el potencial de escape inmunológico”.

La agencia de la ONU colabora con los científicos para comprender mejor cómo se propagan estos linajes y su impacto potencial. 

Hasta el momento, los datos de las secuencias de estas subvariantes indican que están presentes en un puñado de países.

Para seguir rastreando de forma adecuada la pandemia, la OMS alentó a los gobiernos a que mantengan sus labores de vigilancia del virus.

Además, los insta a que compartan rápidamente los datos en la plataforma GISAID, que permite tener un mejor conocimiento del virus, incluidos sus nuevos linajes.

Las muertes bajan, pero la historia continúa

El Comité de Emergencias de la OMS también se reunió el pasado 11 de abril. Y aunque el director general de la OMS, Tedros Adhanom Gebreyesus, comentó que es “gratificante ver una tendencia a la baja en las muertes registradas” -la semana pasada fueron las más bajas en los  dos últimos años- repitió también que  la pandemia “está lejos de terminar”.

¿Y esto por qué?. El funcionario asegura que la transmisión sigue siendo “muy alta” y la cobertura de vacunación “muy baja” en demasiados países.

Asimismo, llamó la atención sobre la relajación de muchas medidas sociales y de salud pública, lo que permite que la transmisión continúe y aumente el riesgo del surgimiento de nuevas variantes.

Explicó también que el COVID-19 afecta de manera diferenciada a los países. En aquellos con alta inmunidad de población, hay disociación entre casos, hospitalizaciones y muertes; 

Pero en aquellos con menos vacunas, el aumento masivo de casos ocasiona mayor número hospitalizaciones, e incluso, un mayor número de muertes en comparación con las oleadas anteriores.

El cansancio pasa factura

La pandemia llegó al tercer año y al director de la OMS le angustian tres factores.

“En primer lugar, el cansancio de la población. En segundo lugar, la duración de la inmunidad derivada de la vacunación o la infección anteriores sigue sin estar clara. Y tercero, no podemos predecir cómo evolucionará el virus”, se lee en la nota de prensa oficial de la ONU.

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