“Es un gran avance en la búsqueda de nuevas maneras de tratar a enfermos de la COVID-19”, dijo en un comunicado el doctor Stephen Powis, director médico del NHS, el servicio de salud británico
Este martes 16 de junio, la Universidad de Oxford divulgó los resultados de un gran ensayo clínico en el que se asegura que la dexametasona, un esteroide común y asequible en todo el mundo, reduce en un tercio la mortalidad entre los pacientes más graves de COVID-19.
“Este es el único fármaco hasta la fecha que ha mostrado que reduce la mortalidad y la reduce de manera significativa. Es un gran avance”, afirmó el investigador principal del estudio, Peter Horby.
Los investigadores administraron dosis bajas de dexametasona, que tiene un potente efecto antiinflamatorio, a más de 2.000 pacientes en estado grave. Según los resultados preliminares, entre quienes solo podían respirar con la ayuda de un respirador, la dexametasona redujo las muertes en un 35%, mientras que la mortalidad bajó en un quinto entre quienes recibían oxígeno. Según estimaciones de los investigadores, si ese fármaco hubiera estado disponible en este país desde el principio de la pandemia, se habrían podido salvar hasta 5.000 vidas.
“La dexametasona es barata, ya está comercializada y puede utilizarse de inmediato para salvar vidas en el mundo”, agregó. En cambio, el ensayo mostró que este medicamento no tiene ningún beneficio entre los pacientes que no necesitan asistencia respiratoria. Aproximadamente 19 de cada 20 pacientes que se infectan de coronavirus mejoran sin tener que ser hospitalizados, recuerda el estudio.
*Con información de DW



