La incidencia que el éxodo de venezolanos ha tenido en la región fue discutida el miércoles 29 de mayo por el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), en aras de identificar medidas que atiendan de forma urgente la crisis migratoria que enfrentan las naciones del continente, sobre todo en las que se han asentado la mayoría de los venezolanos.
En este orden, Gustavo Tarre Briceño, representante de Venezuela ante el Consejo, quien fue designado por el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Juan Guaidó, manifestó que una de las principales causas de la salida exacerbada de sus connacionales ha sido causada por la crisis de salud que flagela a la nación petrolera.
Para el secretario general de la OEA, Luis Almagro el colapso en el sistema de salud de Venezuela no tiene precedentes. Enfatizó que la problemática es un asunto de índole continental, pues muchas de las personas que huyen a otros países lo hacen padeciendo enfermedades epidemiológicas que fueron erradicadas como la malaria y el sarampión.
La representación de Colombia ante el organismo, detalló que su país ha recibido a más de 1.300.000 venezolanos. Advirtió que la nación neogranadina no tiene los recursos para atender la situación que se ha originado con la exacerbada llegada de las personas del país vecino.
Al mismo mismo tiempo, comparó el movimiento migratorio con el que dejó la guerra en Siria.
Canadá develó que emprendió esfuerzos para cubrir las vacunas para estas enfermedades en toda la región.
William Scouten, capitán de las Fuerzas Navales del Comando Sur de los Estados Unidos, presentó un informe sobre la atención que le brindaron a los venezolanos en la región en el Buque Hospital de la Armada de Estados Unidos USNS Comfort, reseñó NTN24.



