Cinco años y cuatro versiones atrás (iPhone, 3, 3GS, 4 y 4S) apareció el iPhone por primera vez un 9 de Enero del 2007. Atrás había quedado el fracaso de Apple con el Moto Rokr, el primer celular que contaba con iTunes y al que se le podían meter hasta 100 canciones, elaborado junto a la gente de Motorola.
La historia del iPhone es una larga historia larga y complicada que aparece detallada en los libros de tecnología que decidí leer durante estas vacaciones navideñas. Para resumirla es necesario conocer a dos personajes importantes en la vida de la empresa de la manzana… Primero a Steve Jobs y justo después a Jonathan Ive –Sir Jonathan Ive. Jobs como CEO y director de la empresa siempre empujó el desarrollo de productos innovadores. Un dictador que controlaba todos los aspectos de su empresa con un temperamento errático, casi bipolar. Las cosas para él eran o “lo mejor del mundo” o “una mierda”. Su contra parte en el ying y yang corporativo era Jonathan “Jonny” Ive, el director del departamento de diseño de Apple. Ive había aprendido a controlar los impulsos de Jobs y sabía como manejarlo. Dentro de Apple existían dos corrientes de pensamiento sobre el iPhone, la primera opinaba que la manera de controlar el iPhone debería ser con el “clickwheel” la rueda de los primeros iPods y la segunda comandada por Ive conocía de una novedosa tecnología llamada multi-touch que permitía hacer gestos para controlar diferentes acciones.
Ive, quien siempre se encontraba al tanto de lo último en tecnología había estado experimentando con superficies multi-touch para los trackpads (mouse superficiales) de las laptops de Apple y decidió hacer una prueba con superficies de vidrio. El resultado positivo arrojó uno de los avances más importantes de la historia reciente de la computación al permitirnos hacer gestos sobre una superficie que eran traducidos en acciones.
La batalla entre los dos lados de Apple, los que apostaban por el trackwheel del iPod y aquellos que apostaban por la pantalla con superficie multitouch la definió Steve Jobs al declarar que solo la pantalla táctil cambiaría la historia de los teléfonos celulares y que introducir un teléfono o escribir un mensaje a punta de darle vueltas a una rueda era una locura.
Siete meses más tarde Ive tendría listo el prototipo del iPhone 1, solo para que al revisarlo Jobs lo declarase “una mierda” y mandase a los diseñadores de nuevo a sus cubículos a rehacer la carcasa de aluminio ionizado que lo cubría ya que el borde que llegaba hasta el vidrio especial fuese menos intrusivo. Siete semanas después el iPhone estaba listo. Al presentarlo Bill Gates por primera vez admitió estar anonadado por el teléfono de Apple y se atrevió a decirle a sus jefes de departamento “Nos ganaron. Lo que hizo Apple es realmente sorprendente.” Desde el lanzamiento de la primera computadora Apple, Gates, nunca había estado tan sorprendido con un producto de Apple.
Siete años después de su conceptualización y a cinco años de su lanzamiento el iPhone es el Rey de los teléfonos móviles. Nunca antes en la historia de la tecnología se habían vendido tanto teléfonos de un solo modelo. El record que Apple estaría constantemente rompiendo año tras año al sacar nuevas versiones de su celular permitió que Apple abriera un nuevo mercado y que la empresa utilizara todo lo que iba aprendiendo para el desarrollo del iPad otro producto que cambió para siempre el mercado de la tecnología.
La clave del éxito para el iPhone es y siempre será una máxima impuesta por el propio Steve Jobs y Lee Clow -jefe de mercadeo de Apple- quienes en 1997 nos invitaron a: “Pensar diferente” (Think different) un slogan que se convertiría en un modus operandi interno para todos los que trabajan de manera secreta en nuevos productos de la manzana.
El 9 de Enero del 2007 Steve Jobs tomó el escenario y dijo:
“Un iPod, un teléfono y una manera de conectarnos a internet… ¡Me entienden? No se tratan de tres dispositivos diferentes. Se trata de un dispositivo. Lo hemos llamado iPhone. Hoy Apple va a reinventar el teléfono”
… Y lo lograron.




