Sea época de vacaciones o en el mismo hogar habitual, sobre todo si está rodeado de mucha vegetación hay que estar pendientes de la posible presencia de alguna culebra. Esta alerta es propicia también para centros escolares que, aunque funcionan en plena ciudad, no están exentos de una de estas visitantes. Los adultos saben reconocer dichos reptiles, pero en los niños es vital centrar la atención y educarles al respecto.
Asegura el pediatra Tony Manrique Guzmán, del Centro Médico Docente La Trinidad que “las picaduras o mordidas de culebra pueden ser mortales”. Debemos distinguir entre cuales son venenosas y las que no lo son .Las culebras venenosas, también llamadas víboras, tienen una cabeza de forma triangular. La marca de su mordedura es de dos puntos grandes que son los que se corresponden con los colmillos por donde se inyecta el veneno, y dos más pequeños atrás .Las culebras no venenosas tienen la cabeza redondeada y la marca de sus mordeduras son apenas dos puntos grandes de sus colmillos o dos hileras de varios puntos pequeños del mismo tamaño. Los ojos de las venenosas son alargados mientras que las de los que no lo son tienen el ojo redondeado. Las escamas alrededor de los ojos de las culebras venenosas son más grandes que las del resto del cuerpo, no así la de las inofensivas que son del mismo tamaño. En Venezuela, considerado un país tropical por su ubicación geográfica, existe una morbilidad para el 2005 de 4.230 casos de accidentes ofídicos y una mortalidad cercana al 2% datos obtenidos del Centro de Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud en su Anuario del 2005.
Picadas diferentes
Los síntomas de una mordedura de serpiente varían de acuerdo al género de la misma, pero en la mayoría se observarán en la picada los dos puntos sangrantes, inflamación, dolor como una quemadura, enrojecimiento. Con el tiempo puede haber fiebre, náuseas, vómitos, hormigueo en la extremidad afectada. En algunos casos se presentan hemorragias locales o generalizadas de acuerdo al tipo de veneno. En otras se produce coagulación en diferentes vasos sanguíneos que llevan a la gangrena y a falla de múltiples órganos con falla cardíaca y de otros sistemas que conducen a la victima al shock y la muerte en cuestión de horas .El tema es complejo y no es el objeto de este artículo desarrollarlo en profundidad, pues los síntomas son muy variados y complejos dependiendo del tipo de culebra en cuestión .Basta con decirles que la picada de .cascabel, coral, mapanare o de una cuaima son diferentes.
En caso de una emergencia ofídica, recomienda Manrique, “mantener la calma, no trate de matar a la culebra o atraparla para su identificación a menos que se tenga experiencia en hacerlo”. Inmovilice el miembro afectado, limpie la herida con abundante agua y jabón, coloque compresas frías que enlentezcan la circulación del veneno, trasladen cargada a la persona picada a una emergencia u hospital para que los músculos no se contraigan y aumente la irrigación del veneno a otras partes del cuerpo.
No usar torniquetes ni tratar de hacer una herida en el sitio de la picada para succionar el veneno. Una vez en la emergencia se utilizará el suero antiofídico polivalente elaborado en la facultad de farmacia de la Universidad Central de Venezuela. Se usa de forma intravenosa y deben tener en cuenta posibles reacciones alérgicas al suero que ameriten el uso de esteroides en ciertos casos.
Como siempre, la mejor medicina es la preventiva, cuidado al caminar en el monte, piedras o palos caídos. Usar botas altas y tomar todas las medidas de protección que tengan sentido común. La mayoría de las serpientes no atacan y somos nosotros los que las agredimos al pisarlas o invadir sus espacios naturales.
Blanca García Bocaranda





